Imputaron a una enfermera y delegada gremial del Hospital por faltantes de droga en la guardia
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
En las últimas horas se confirmó que avanza la investigación de otro caso de presunto robo de morfina en el Hospital, y a partir de la recolección de pruebas se imputó por este hecho a una enfermera quien, además, es delegada gremial.
Fuentes confiables adelantaron que los faltantes de droga se habrían producido en el sector de guardia, a partir de septiembre de 2011, y que se habrían detectado gracias a los controles internos establecidos en el nosocomio.
Aparentemente, la enfermera imputada en el sumario administrativo cuenta con una extensa carrera dentro del Hospital. Primero se desempeñaba en salas comunes y luego pasó al sector de guardia. Tras solicitar una licencia por un tratamiento médico, se reintegró aunque faltaba asiduamente a su trabajo.
El 29 de marzo pasado, a través de un decreto, el intendente Miguel Lunghi avaló la investigación por el faltante de morfina, llevada adelante por el centro asistencial, se determinó el traslado para la enfermera y se la imputó por distintas faltas.
Ahora las autoridades debían avanzar con el desafuero, ya que al tratarse de una representante gremial la enfermera gozaba de algunos beneficios laborales.
Los argumentos
Antes de determinar la imputación, en el decreto se consideró que “la causante es delegada gremial y se desempeña en un lugar de trabajo crítico en donde la vida de los pacientes ingresantes a nuestro Hospital público requieren de la ciencia, el arte y la concentración y lucidez de su personal en forma plena y con total discernimiento de sus capacidades operativas, toda vez que la tarea de salvar vidas en el área objeto es el punto más neurálgico y crítico de todo el Hospital Ramón Santamarina”.
Además, se marcó que de acuerdo con los informes que obran en el sumario, la empleada “pone en peligro a la población y a este Hospital público en sus pacientes, bienes e institución, con su presencia operativa en su lugar de trabajo, ya sea en el quirófano como en la tarea de medicación a los pacientes, en donde una dosis incorrecta puede derivar en la diferencia entre el fracaso y la virtud profesional, y para el paciente entre su vida y la muerte”.
Por otro lado, mencionó que el deber del nosocomio es tutelar la salud pública y la vida, por lo que “la garantía gremial no puede tener como consecuencia el descuido de los valores que se encuentran en la jerarquía de una escala axiológica protegida por el sistema de derechos humanos, en donde el valor vida se encuentra en la cúspide de la misma”.
Las medidas
A partir de estos fundamentos, el Intendente ratificó lo actuado por las autoridades del Hospital.
Y en segundo lugar, decretó: “Instrúyase al señor director administrativo para que por medio de la Asesoría Legal Ad Hoc del Ente Descentralizado se inicien con carácter de urgente las acciones derivadas del artículo 52, primer párrafo in fine de la Ley 23.551 a fin de obtener cautelarmente el cambio de lugar de trabajo a la agente”.
Y recomendó que “el nuevo lugar de trabajo puede efectuarse en una dependencia de este Departamento Ejecutivo a designar oportunamente o en el área del Ente Descentralizado que el criterio hospitalario aconseje a los fines de tutelar el valor salud pública y la preservación de la vida de los pacientes de emergencia y en donde mejor se pueda coadyuvar a la recuperación de la agente en cuestión”.
Por último, se imputó a la agente la comisión de faltas vinculadas a la obligación de prestar servicios en forma regular y continua con toda su capacidad y dedicación; al deber de cuidar los bienes municipales, velando por la economía del material y la conservación de los elementos que le fueran confiados en custodia; y a la prohibición de retirar o utilizar, con fines particulares, los bienes municipales.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios