Indemnizarán a los doce ex trabajadores de Metalúrgica Moreno con la venta de la fábrica
Los doce ex trabajadores de la Metalúrgica Moreno cobrarán parte de la indemnización con el dinero que surja de la venta de la fábrica, según acordaron con el propietario.
El delegado de los obreros, Fabián Franchini, confirmó a este Diario la noticia, aunque aclaró que ?el valor del predio no alcanza para cubrir el ciento por ciento de las indemnizaciones?.
Franchini indicó que en un primer momento la fábrica propuso que los cesanteados vendan las maquinarias para poder subsistir, pero ?después se retrotrajo bajo el argumento de que pertenecen a (Juan) Malignani (de Fungris)?.
?Ahora estamos comercializando la chatarra, hierros y estructuras viejas que ya no sirven, para sacar un poco de dinero?, comentó el delegado.
Los trabajadores de Metalúrgica Moreno fueron despedidos al culminar marzo pasado, por el cierre definitivo de la fábrica, sin cobrar la indemnización correspondiente.
El propietario argumentó no tener el suficiente dinero para afrontar el cesanteo, por lo que los obreros decidieron instalarse desde el 1 de abril frente a uno de los ingresos de Metalúrgica Tandil (empresa que le encomendaba tareas a Moreno) para que afronte la erogación.
La protesta, con quema de gomas incluida, se levantó la semana pasada, cuando se entablaron las negociaciones que derivaron en esta salida.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl traspaso y la
propuesta de Porro
?Si aparece un comprador ahora, que la venda directamente Moreno. Si no, el abogado que nos representa evalúa la posibilidad de un traspaso?, señaló Franchini sobre los destinos del predio.
La metalúrgica funcionaba en Pizzorno 45, entre Lisandro de la Torre y Figueroa, en un galpón de aproximadamente 300 metros cuadrados, dentro de un terreno de 10 metros por 50.
A pesar de que aún los trámites para la venta están en la etapa de tasación, los ex obreros de Moreno permanecen ?trabajando en el galpón para ponerlo en condiciones, por si aparece un comprador a la brevedad?, destacó el delegado.
Sobre la salida que se le halló al conflicto, Franchini expresó: ?Somos 12, y la situación de cada uno es diferente. Yo tengo tres hijos y mi esposa no tiene trabajo, por lo que se me hace difícil esta situación. Quizás otro compañero sí pueda esperar a que se concrete la venta?.
Una alternativa laboral la acercó hace un par de semanas el vicepresidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, Jorge Porro, que propuso gestiones ante el Gobierno municipal para que los trabajadores realicen tareas comunitarias.
?En lo personal, lo recibiría muy contento. Sin embargo, nos propusieron algo que aún no se concretó?, finalizó Franchini. *
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