Independiente dejó escapar la victoria en el suplementario
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Se perdió por esos detalles que suelen determinar los resultados cuando la presión juega su papel y los segundos se consumen. Independiente dejó escapar una victoria como local que hubiese sido fundamental para fortalecer el ánimo y afianzar el juego en esta segunda fase del Torneo Federal en la que acumula dos caídas (perdió el viernes frente a Independiente de Avellaneda). Vélez estuvo un poco más lúcido en ese suplementario que definió el partido, y se llevó una agónica victoria por 91-90 del Duggan Martignoni.
Más allá de que tuvo oportunidades de cerrar el juego en su favor y de que peleó palmo a palmo contra uno de los mejores equipos de la categoría, Independiente volvió a quedar en falta con su funcionamiento. El equipo sigue sin aparecer y termina recostándose en los momentos favorables de sus individualidades para resolver en ataque. Las variantes que le ofrece el plantel a Marcelo Macías hacen que la rotación sea permanente y la cohesión del conjunto se resienta. Anoche, el revulsivo que encontró el entrenador olavarriense fue Kevin Jerez Pilotti, que ingresó desde el banco para mantener al equipo en partido con su vértigo y su atrevimiento. El base logró disimular un flojo debut como local de Leonardo La Bella y llevó adelante a un equipo con demasiados altibajos individuales y colectivos.
Aún así, el rojinegro estuvo a la altura del partido, suplió con actitud sus desventajas con respecto a un equipo más compacto como Vélez, e hizo casi todo lo necesario para alcanzar la victoria.
El primer cuarto anunció la paridad que se daría en gran parte del partido. Vélez lastimó con los lanzamientos de Catalano y los tiros de media distancia del grandote Scheines. Independiente tendía a resolver en forma individual. La Bella no hacía circular la pelota y Alvarez no entraba el ritmo. Entonces, Jerez Pilotti y Mateo mantenían al equipo cerca en el marcador. La defensa individual en toda la cancha del local no terminaba de dar resultado, pero propiciaba algunas réplicas rápidas. A 2’22” del cierre, un doble y falta de Mateo dejó el marcador 14-15 y enseguida hubo un robo de La Bella para pasar al frente por primera vez. Una contra de Jerez Pilotti que terminó el volcada de Mateo pareció marcar el desquegue rojinegro (18-15), pero enseguida Caniza fue sancionado con falta intencional y Vélez recuperó terreno para terminar arriba el primer parcial 22—20.
Independiente cambiaba mucho su imagen cuando se acodaba de respetar los sistemas. En el comienzo del segundo cuarto hubo una muy buena circulación para que concretara Andrizzi. Pero la mayor parte de las ofensivas terminaban desprolijas, apuradas y basadas en esfuerzos individuales. Mateo, dueño de un enorme potencial físico y técnico, se empecinó muchas veces en hacer las cosas complicadas, y favorecía a la defensa concentrada de Vélez. Sin claridad en ataque, Independiente intentó hacerse fuerte desde la defensa y así provecó un par de contraataques que emparejaron el marcador (26-28 a 5’27”).
Apareció Romano animándose con un triple, pero respondió enseguida Calderón para mantener a raya a los tandilenses (31-34 a 2’23”). Y cuando parecía que Independiente le encontraba la vuelta a la defensa presionante con contraataques veloces de Jerez Pilotti y Alvarez, Vélez sacó a relucir a sus tiradores. Dos triples seguidos de Chaher y Catalán le dieron la máxima ventaja a los de Liniers (37-42), una diferencia que estiró con las últimas centésimas en el reloj Fabiano, embocando otro triple increíble para irse al descanso 45-37 arriba.
Recuperación en el tercero
Macías volvió del descanso con Jerez, Alvarez, Andrizzi, Romano y Mateo. Catalano y Eiguren estiraron rápido la ventaja con dos tiros muy fáciles (35-49), y pareció que Independiente entraba en una zona de difícil retorno. Sin embargo, Jerez Pilotti y Alvarez empezaron a marcar el camino en defensa y en ataque, con penetraciones y mucho vértigo. Romano llegó a la cuarta y le dejó el lugar a Arca, que no estuvo en su mejor noche y dejó crecer a un pivote duro y rustico como Rubén Runke, que terminaría siendo fundamental para Vélez, por su entrega y simplicidad para resolver. De todas formas, Independiente comenzó a descontar de a poco la desventaja. Jerez Pilotti marcó el camino tomando un gran rebote ofensivo entre los grandotes y anotando una jugda de doble y foul. Alvarez se sacó la mufa y embocó un triple desde la esquina, y puso al local definitivamente en partido (53-57 a 4’47”). Vélez no podía contener la velocidad de la media cancha rojinegra, y Alvarez y Jerez Pilotti siguieron anotando. El base se lució en con dos conversiones en los últimos 5 segundos e Independiente terminó al frente el tercer cuarto por 68-66.
Independiente había sido superior en el tercer parcial, pero tenía por delante la tarea más complicada: mantenerse en partido y cerrar de la mejor forma. El cuarto decisivo ganó en emotividad e imprecisiones. Muchas pérdidas, tiros forzados y un Vélez que entró en una sintonía similar a la del rojo, queriendo resolver en el uno contra uno. Romano volvió a aparecer con un triple cuando parecía que los visitantes se despegaban otra vez en el marcador, y enseguida coronó una asistencia de La Bella, que reemplazó a un Jerez Pilotti que tomaba aire en el banco para lo que se venía. Pero la nueva incorporación de Independiente falló en la conducción, tomó varias decisiones equivocadas, y el equipo lo sintió. De todas maneras, los de Macías sacaron una pequeña diferencia (73-69 a 6’34”) que Vélez abortó enseguida con dobles de Catalano y Scheines. Runke seguía haciendo daño bajo el cesto y del otro lado aparecieron Mateo y Andrizzi para sostener la paridad (77-77 a 3’30” del final).
Con 19 segundos en el rejoj, Independiente dejó pasar la primera chance de ganar. Scheines había igualado en 82 con dos tiros libres, y La Bella se jugó la individual para quedar atrapado en la defensa sin buscar un tirador más claro.
El suplementario
En los cinco minutos finales Vélez convirtió dos veces y tomó una ventaja rápida, aprovechando los problemas de Independiente para asegurar los rebotes defensivos. Romano cortó esa escalada con un muy buen movimiento bajo el aro, y enseguida aportó dos puntos más Mateo, para dejar arriba a Independiente 87-86 a 2’31”.
El cierre fue ajustado y dramático como se esperaba. Chaher, importante en el final, fue cortado con falta y embocó dos tiros libres para pasar al frente 89-88 con 40” en el reloj. Del otro lado penetró Mateo y sacó un doble forzado para pasar a ganar por 1 (90-89). Con 22 segundos por delante, Caniza no pudo defender con eficacia a Chaher, que entró en bandeja y cambió de manos el tanteador otra vez (90-91). En la ofensiva siguiente, a falta de 6 segundos, Romano recibió una falta y no pudo embocar ninguno de los dos libres. Andrizzi peleó el rebote y logró una reposición bajo el aro con 1”7/10 en el reloj. El mismo capitán tuvo el último tiro, pero recibió una tapa que desató el festejo de los velezanos en el Duggan Martignoni.
INDEPENDIENTE 90
Leonardo La Bella 5
Sebastián Alvarez 16
Valerio Andrizzi 6
Leandro Mateo 20
Gonzalo Marín 3
Lisandro Caniza 3
Bruno Romano 15
Alejandro Arca 2
Kevin Jerez Pilotti 20
Ezequiel Barroso 0
Marcelo Macías
VELEZ 91
Diego Eiguren 15
Juan I. Catalano 12
Guillermo Gavotti 3
Mauro Sierra 8
Javier Scheines 13
Lucas Bertolotti 0
Daniel Chaher 12
Rubén Runke 18
Leonardo Fabiano 3
Gastón Gianelli 7
Juan P. Boadaz
Estadio: Independiente.
Arbitros: Sergio López y Rafael Cajarasvilla.
Parciales: 20-22, 37-45 y 68-66.
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