Independiente fue vapuleado en Bahía Blanca
Independiente sufrió ayer una nueva frustración en el Argentino B, siendo goleado en su visita a Bella Vista de Bahía Blanca, que se impuso por 4-1 y volvió a ubicarse en zona de clasificación cuando resta una jornada para el cierre de la primera fase.
El conjunto tandilense afrontó este compromiso con una formación integrada por varios futbolistas que no han tenido continuidad en este certamen y Bella Vista, que viene siendo muy fuerte como local (en esa condición obtuvo 19 puntos sobre 21), lo capitalizó.
Los bahienses resolvieron el pleito en la segunda mitad del complemento, poco después que la visita alcanzara el empate parcial a través de Maximiliano Villar.
En el inicio del cotejo, Independiente procuró quitarle el balón a su rival bien lejos de Quintas, pero dejó un enorme resquicio entre sus volantes y defensores, espacio que fue usufructuado por el dueño de casa.
Arriagada lideró el bloque ofensivo local, viéndose bien secundado por Angel Martínez, Vogel y Leobono.
Por ende, no extrañó que pasada le media hora los de la Liga del Sur se vayan al frente en el score.
Bostal alimentó la trepada de Angel Martínez, cuyo centro fue aprovechado por Leobono, quien de cabeza estampó el 1-0, dándole el cierre ideal a una notable maniobra colectiva que incluyó 15 toques.
Tras el descanso, Bella Vista siguió mostrándose como el dueño del desarrollo, aunque careciera de pimienta en los metros finales.
De ello se aprovechó Independiente para llegar al empate, con un remate combado de Maximiliano Villar que encontró una floja oposición en Elizondo.
A partir de la conquista, Mungo mandó a la cancha a Schwab para que su equipo se pare con dos delanteros bien definidos.
Y así fue que se llevó por delante a los rojinegros, que paulatinamente fueron acusando el enorme despliegue físico que debieron implementar para nivelar el desarrollo.
En 24? Arriagada, tras aguantar el balón, sacó una media vuelta para superar por elevación a Quintas; y de inmediato Bostal puso el 3-1 sacando rédito de la habilitación de Schwab.
Fue así que en apenas un minuto los albiverdes se aseguraron una merecida victoria. Schwab, de muy buen ingreso al partido, selló el 4-1 final con un zurdazo.
Fue el último golpe que debió sufrir un Independiente que sigue sin encontrar el rumbo y que, diezmado, se sometió al castigo de un adversario que lo superó en todo momento.
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