Independiente goleó y se llenó de gloria
Independiente escribió ayer una de las páginas más gloriosas de su historia futbolística, al conseguir el ascenso al torneo Argentino B. La goleada por 4-1 sobre Boca de Río Gallegos le permitió al rojinegro revertir la serie final del Torneo del Interior que lo encontró dos tantos debajo antes del comienzo de la revancha, y alcanzar un objetivo que a principio de año, cuando su participación estaba en duda, parecía como utópico.
Ayer, en una situación límite, el conjunto de Mauricio Nosei respondió. La empresa no era sencilla, por la apreciable ventaja con la que los patagónicos llegaron al San Martín, y porque la campaña de Independiente, signada por la solidez y la regularidad, no presentaba muchos antecedentes en materia de goleadas.
Pero ante la necesidad, el rojinegro desplegó una de sus mejores producciones de la temporada. Con sacrificio, agresividad y gol.
El comienzo no fue del todo alentador. Sin permitirse especular, Boca se plantó de igual a igual, a sabiendas de que entregar balón y territorio podía llegar a resultarle contraproducente.
Y en esa lucha por el protagonismo, la visita lució mejor en los pasajes iniciales. Porque sobrepobló la zona media, lastimó con las escaladas de Ceballos sobre la banda derecha y con Quiroga, que le dio mucho volumen de juego a su equipo toda vez que se retrasó abandonando su posición de atacante.
Haber salido incólume de esa situación adversa fue determinante para Independiente, dado que recibir un tercer cimbronazo hubiera tornado todo muy cuesta arriba.
Al minuto, Quiroga encontró el espacio para sacar una notable media vuelta que propició una estupenda atajada de Quintas. Además, el delantero buscó revancha con un remate de media distancia que se fue apenas ancho, D?Augero no pudo cabecear cómodo tras un notable desborde de Ceballos y el tiro libre de Leandro Fernández encontró nuevamente muy atento a Quintas.
Fue un cuarto de hora en el cual Independiente no hizo pie. Pero tras ese desliz, llegaría su reacción.
Petersen, de notable primer tiempo, amenazó en sendas ocasiones. Primero enganchó y despachó un zurdazo que se escapó soplando el parante izquierdo y luego cabeceó bombeado para propiciar la esforzada acción del golero Martínez.
Amigado con el balón, agresivo pero paciente, el local comenzó a torcer el trámite de las acciones.
Para ello, fue clave la labor del tándem Manuel Aguirre-Petersen sobre la derecha y la conducción de Agustín Aguirre, quien le cambió la cara a los avances de su equipo toda vez que pudo poner el balón bajo la suela.
A diferencia de su adversario, que no supo capitalizar en la red su período de dominio en el desarrollo, Independiente no perdonó.
Acentuó su superioridad con un zurdazo alto de Arteagaveytía desde la puerta del área y una embestida de Solimanto, trabado por un defensor de manera providencial, y a los 33? encontró la primera emoción.
Y si bien la venía buscando, la conquista se generó a través de una acción fortuita. Sobre la izquierda, Agustín Aguirre ejecutó de manera defectuosa un tiro libre pero el balón, tras impactar en un jugador visitante, cayó en posesión de Lecuona, que desde inmejorable posición estableció el primer desnivel con un disparo corto.
Animado por el gol, Independiente fue por más y estuvo cerca de igualar el global cuando Argüeso le puso mal la cabeza a un tiro libre de Manuel Aguirre.
A esa altura, el partido había cambiado de dueño. Boca era pura tibieza, ante un rival decidido que comenzó a ganarle la pulseada en la zona media.
Pero una acción aislada rompió con la lógica. Cuando ya se había olvidado de la cara de Quintas, la escuadra de Rapalín encontró el gol que le devolvió la ventaja de dos tantos en la serie.
Con asombrosa facilidad, Ceballos, esta vez recostado sobre la izquierda, le ganó en la corrida a Gerardo Villar para llegar a la línea final. Cuando lo hizo, mandó el centro letal al medio abasteciendo la entrada franca de D?Augero, que apenas debió tocar a la red.
Corrían 37? y para Independiente era volver a empezar.
Y sobre el epílogo de la etapa inicial, los tandilenses encontraron el tanto que les permitió irse al descanso con un panorama mucho más alentador.
Martínez respondió repeliendo hacia adelante un zurdazo de Agustín Aguirre, pero poco después no pudo evitar el 2-1. Lecuona, otra vez importante en función ofensiva, ganó en lo aéreo para ponerle la cabeza al centro de Manuel Aguirre y Morondo, insertado en el área chica, se elevó más alto que todos para volver a acercar a su equipo.
Con semejante inyección anímica a cuestas, el rojinegro volvió de los vestuarios con el mismo ímpetu y demoró muy poco en nivelar el acumulado.
Sobre 6?, Solimanto, de apariciones tan esporádicas como influyentes, le colocó el balón a Turri exactamente donde éste se lo pidió. Y el espigado delantero, últimamente peleado con el arco, esta vez no falló. Sacó un cabezazo bajo que se ubicó junto al palo izquierdo y canalizó su desahogo colgado de un alambrado con la boca llena de gol.
Más allá de que Pereda, con un violento derechazo que se elevó demasiado, estuvo muy cerca de darles otro cachetazo a los sureños, el dominio local mermó tras el tanto de Turri. Acaso por el desgaste físico realizado y una inconsciente relajación tras convivir con una enorme tensión.
La segunda mitad del complemento presentó un marcado equilibrio. El rojinegro expuso una mayor ambición, procurando no bajar su intensidad, pero la ansiedad lo hizo incurrir en imprecisiones.
Cuando el camino hacia los penales parecía imposible de esquivar, Manuel Aguirre coronó una notable actuación dándole a su equipo el gol del ascenso.
De asistidor volvió a oficiar Solimanto, que progresó por la izquierda para mandar el centro, conectado a la red por el defensor con una volea diestra.
Iban 41? y quedaron por delante los 7 minutos más largos de toda la campaña. En ese lapso, Boca no llegó a inquietar, y el último pitazo de Aguilera encontró a Independiente aferrado al momento más especial de sus últimos años.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email| INDEPENDIENTE 4 | BOCA 1 | |||
| Hugo Quintas | 7 | Eduardo Martínez | 5 | |
| Manuel Aguirre | 8 | Víctor Manchafico | 4 | |
| Diego Lecuona | 8 | Carlos Muñoz | 4 | |
| Fabio Argüeso | 6 | Jorge Olguín | 5 | |
| Gerardo Villar | 4 | |||
| Lucas Ceballos | 7 | |||
| Matías Petersen | 7 | Diego Sandoval | 4 | |
| Emanuel Morondo | 6 | Flavio Márquez | 5 | |
| R. Arteagaveytía | 5 | Lucas Fernández | 5 | |
| Agustín Aguirre | 7 | Leandro Fernández | 4 | |
| Juan I. Turri | 7 | José Quiroga | 6 | |
| Alejo Solimanto | 6 | Ariel D?Augero | 5 | |
| Mauricio Nosei | DT | Santiago Rapalín |
Cancha: Estadio San Martín. Arbitro: Francisco Aguilera, de Paraná (bien). Goles: PT: 33? Lecuona (I), 37? D?Augero (B) y 46? Morondo (I). ST: 6? Turri (I) y 41? Manuel Aguirre (I). Cambios: En Independiente: Matías Pereda (6) por Gerardo Villar, Nicolás Trasante (6) por Arteagaveytía y Damián Villar por Solimanto. En Boca: Marcos Rodríguez (5) por Quiroga, Germán Cabral por Muñoz y Raúl Becerra por Sandoval.
La figura
Manuel Aguirre
Se mostró sólido en la marca y le dio sentido a cada una de sus escaladas por la banda derecha. Coronó el partido más importante de su carrera con el gol que le dio el ascenso a Independiente.
Festejo en Olavarría
Ferrocarril Sud de Olavarría también logró el ascenso al Argentino B, al igualar 1-1 en su visita a Defensores de Formosa, tras haber ganado por 1-0 en la ida.
El otro ascendido es Unión Villa Krause (San Juan), que venció por 2-0 a Atlético San Jorge (Santa Fe), luego de caer por 1-0 en el primer cotejo.
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