Independiente ofreció su mejor versión
Independiente cumplió ayer su mejor producción en lo que va de la temporada, para superar al vanguardista Ciudad de Puerto Madryn por 98-69 en el polideportivo Duggan Martignoni, por la décima fecha de la Zona Sur de la Liga Nacional B de básquetbol.
La escuadra tandilense tuvo un primer cuarto que rozó la perfección, consiguiendo en ese lapso una ventaja que le permitiría afrontar con tranquilidad el resto de las acciones, en el cual no atravesaría mayores sobresaltos en su afán de conseguir su cuarta victoria del certamen.
Para forzar ese quiebre inicial, hubo una aparición individual sumamente influyente: la de Juan Ignacio Mateo.
El alero necochense aportó 13 puntos en los primeros 5?10? del cotejo, erigiéndose en el líder de su equipo a la hora de comenzar a inclinar la balanza. ?Juani? lastimó con su lanzamiento perimetral, pero básicamente con sus penetraciones, consiguiendo un par de jugadas de tres puntos, merced al doble y la falta.
Pero más allá de lo descollante de la actuación de Mateo en esos 10? iniciales, lo del rojinegro cobró un alto vuelo en el orden colectivo.
Su despliegue defensivo le permitió correr a partir de las pérdidas o la floja selección de lanzamientos de su adversario (en muchos casos forzada por Independiente). Como abanderados de las transiciones aparecieron Hartstock y Mateo, aunque Andrizzi también fue tomando temperatura conforme el paso de los minutos, hasta terminar de redondear una muy buena faena.
La producción integral del local en ese primer cuarto incluyó eficacia perfecta en lanzamientos libres (6/6), un elevadísimo porcentaje desde el perímetro (4/5) y una amplia gama de recursos ofensivos que exhibió penetraciones, cortes lacerantes y una muy fluida rotación del balón.
La visita, que sólo de manera esporádica pudo hacer valer la talla de Jones (Maglia supo maniatarlo y prevaleció en los rebotes), se sostuvo en las intervenciones de Jacquet (8 puntos en el cuarto abridor) pero paulatinamente fue viéndose cada vez más abajo en el score.
Ese primer capítulo marcadamente favorable al dueño de casa (34-15) terminaría estableciendo la tendencia del partido. Porque, con la lección de otras noches bien aprendida, Independiente no levantó el pie del acelerador, prefiriendo derrumbar definitivamente a su adversario.
Tras más de un cuarto con el mismo quinteto, Zulberti colocó simultáneamente a Arenas, García Barros y Trapote, y la estructura no se resintió demasiado.
Con ?Búho? en la base, el equipo ?jugó a otra cosa?, pero no por eso fue menos efectivo. El puntaltense ofrece menos vértigo que Hartstock pero un mayor volumen de juego, mientras que ?Fito? tuvo un buen ingreso aportando intensidad defensiva y determinación para atacar el cesto, sus armas de siempre.
Así fue que el ganador incrementó su diferencia al momento de llegar al descanso largo (57-30). Ciudad era consciente de que para acunar alguna ilusión debía limar rápidamente la ventaja al inicio de la segunda mitad, pero su rival se encargó de mitigar cualquier intento de reacción.
Arenas condujo con sobriedad y en más de una ocasión fue punzante con sus asistencias, García Barros dañó con sus penetraciones permitiéndose inclusive algún lujo, y Trapote, pese a la lesión que arrastra, se convirtió en un buen revulsivo para Maglia y Ferros Marina.
Así terminó de escribirse el destino del juego. Los patagónicos echaron el resto apostando a los lanzamientos lejanos, con suerte dispar; mientras Independiente se floreaba disfrutando de una holgada victoria, de esas que en esta categoría se consiguen muy de vez en cuando.
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