Independiente quedó al borde de la eliminación
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailIndependiente terminó dos goles abajo en la primera mitad de la eliminatoria con Azul Athletic, viendo seriamente comprometida su continuidad en el Torneo del Interior. El equipo de la vecina ciudad ganó 2-0 en el estadio San Martín y buscará sellar la clasificación el próximo domingo en su cancha. Allí, los dirigidos por Gerardo Villar estarán obligados a imponerse por la misma diferencia para forzar la definición por penales, o por mayor ventaja para avanzar a la siguiente ronda.
Más allá de un mejor comienzo del rojinegro, que le alcanzó para llegar un par de veces con riesgo, la visita ajustó marcas sobre el cuarto de hora y empezó a manejar la pelota con mayor criterio. La vez que más cerca estuvo del gol en la parte inicial fue en un disparo de Balquinta, tras tomar un rebote en la barrera, que terminó con el balón dando en la base del poste derecho. El propio volante asistió luego a Miglino, cuya incursión terminó en la oportuna tapada de Quintas.
A Independiente se lo notó incómodo sin la pelota. Abusó de los envíos largos y jamás encontró espacios para que Rodríguez hiciera valer su velocidad. Funcionó correctamente la dupla de Ekeroth y Harguindeguy en el quite, pero hacia delante faltaron sorpresa, cambio de ritmo y precisión. Así y todo, el gol estuvo cerca en un corner que bajó Lecuona y que Pereyra remató alto desde inmejorable posición, sobre el cierre de la parte inicial.
En los primeros minutos de la segunda etapa se vio lo mejor del local. Adelantó sus líneas y llegó un poco más por los costados, como en una corrida de Hernández que terminó cerca del vertical izquierdo y en un centro de Basualdo que Gorosito no llegó a desviar con precisión. Además, Llanos apareció para ganarle el duelo a Rodríguez, tapándole un cabezazo tras envío de Camio y un toque corto después de una habilitación profunda de Villar.
Era el momento más favorable para el rojinegro y sin embargo quedó abajo a los 20’. A Quintas se le perdió la pelota por el fondo de la cancha tras un tiro libre (quedó la duda si no llegó a retenerla justo sobre la línea) y a la salida de ese corner llegó el centro cruzado de Miglino, que Valdez capitalizó entrando por el otro palo para tocar a la red con pie izquierdo.
Independiente sintió el impacto y ya no volvió a recuperarse. Recién un buen rato después fue a la cancha Arteagaveytía en lugar de Camio, retrasándose Gorosito al lateral izquierdo.
No hubo soluciones para corregir el funcionamiento general, más allá del ímpetu que se transmitió desde la zaga local. La visita descansó en la capacidad de Parodi para darle el mejor destino a la pelota, y el “10” armó una gran maniobra que terminó en disparo desviado de Rigoli.
Resignado al 0-1, el equipo tandilense sufrió otro golpe en tiempo de descuento. Encaró con decisión el incansable Miglino, definió forzado el recién ingresado Uballes, tapó Quintas y Marco Rodríguez (otro llegado desde el banco) tocó al gol ante el arco vacío.
Fue el peor final para un Independiente apagado, que sólo por momentos impuso cierto dominio y que quedó mal parado de cara a la revancha.
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