Independiente sacó la primera diferencia
Suele ocurrir que una acción puntual cambia la historia de un partido. Y ése fue el caso ayer en el estadio General San Martín, donde Independiente superó por 1-0 a Velense, en el choque de ida entre representantes de la Liga Tandilense de Fútbol, por el segundo cruce eliminatorio del Torneo del Interior.
Fue Damián Villar, a través de un notable disparo de media distancia, el encargado de torcer el rumbo de un cotejo tan discreto como equilibrado hasta el cuarto de hora del complemento.
Porque independientemente de que sería el único tanto de la tarde, ello sirvió para que el rojinegro se erija en dominador de las acciones hasta el epílogo, pudiendo aprovechar la ansiedad de su derrotado y en más de una ocasión amenazar con llevarse a la revancha una diferencia más amplia, algo que tranquilamente pudo haber ocurrido, de acuerdo con lo acontecido tras la conquista.
La primera etapa quedará prontamente en el olvido. Independiente lució mejor en los pasajes iniciales, jugando mucho tiempo en campo antagónico, pero sin llegar a inquietar a Sieracki.
De entrada, los de Nosei prevalecieron en la lucha en la zona media, porque entre Zabaleta y Harguindeguy absorbieron a un Ribas intrascendente, Juan Sánchez nunca generó espacios para sus desbordes, del otro lado trabajaba Funes, quien por naturaleza no es carrilero, y Venanzi tuvo una tarde aciaga. Fue lógico entonces, que Bonarrigo y Casalla casi no recibieran juego.
Lo de la visita tampoco era una maravilla, dada su falta de profundidad. Sólo chispazos de Maximiliano Villar, muy alejado del arco rival en su accionar.
Semejante irrelevancia de ambos lados propició que en los 45? iniciales no se suscite una sola maniobra de riesgo considerable.
Y lo mejor del encuentro se vería en el complemento, lapso que, por poco que presentara, iba a superar en emociones al primer segmento.
Y éstas no tardaron en llegar. Avisó Independiente cuando Sieracki salvó ante la embestida de Solimanto tras un rápido contragolpe que tuvo como abastecedor a Arteagaveytía. La respuesta se produjo de inmediato, a través de un tiro libre de Bonarrigo que generó una notable respuesta de Quintas.
Corrían 15? cuando se desencadenó la acción más sustanciosa del cotejo. En su primera maniobra ofensiva, a segundos de haber ingresado, Damián Villar capitalizó un rechazo corto de la defensa local y con un fortísimo derechazo quebró la resistencia de Sieracki y el destino del partido.
Allí se armó otro desarrollo. Con Independiente manejando con sapiencia el resultado y un Velense impetuoso, herido en su orgullo pero limitado en su fútbol.
Entonces, el rojinegro aprovechó el adelantamiento de su rival para encontrar un camino allanado hacia el arco de enfrente, inexistente en la etapa inicial.
A puro reflejo, Sieracki sacó un manotazo para repeler un potente remate de Solimanto y luego el arquero cordobés también le ganó un mano a mano al a esa altura carrilero Arteagaveytía. Además, ?Chipi? sacó un zurdazo bajo apenas ancho y a Maximiliano Villar (pasó a jugar como delantero) lo bloquearon providencialmente cuando ya se relamía.
Del otro lado todo fue mucho más forzado. Como si la eliminatoria terminara ayer, Pose apostó a tres delanteros, agregando a Enzo Saracho, movida que les significó a los de María Ignacia sobrepoblar su frente de ataque pero no causó mayor suceso en el desarrollo.
Los minutos finales se consumieron con un Independiente mucho más punzante, ante un Velense que avanzó por inercia pero sin claridad para evitar la caída.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa figura
Damián Villar
Su ingreso cambió el resultado y el trámite. Puso el 1-0 con un tremendo derechazo y más de una vez ofició de asistidor, en acciones no capitalizadas por sus compañeros. Su gol sirvió para que Independiente pase a dominar el desarrollo.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios