Independiente se quedó sin gol y lo pagó
En ese segundo tiempo, el rojinegro anotó apenas 18 puntos, varios de ellos en los segundos finales, cuando ya nada contaba.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailFue como que tras el entretiempo empezara un partido nuevo. Porque al cabo de la primera mitad, lejos de descollar y aún con altibajos, el local la supo sobrellevar. De la mano del muy buen arranque de Hartstock y Grutzky, quienes se combinaron para anotar los primeros 13 puntos del equipo, el rojinegro comenzó a manejar el tanteador.
En esos pasajes, la ofensiva de San Lorenzo era poco fluida. Con poca puntería desde más allá de los 6,75, apenas había podido llegar al gol merced a un par de penetraciones forzadas de Mateo y desde la línea de tiros libres.
Pero aquel arranque auspicioso de Hartstock y Grutzky comenzó a diluirse cuando el base acumuló prontamente su segunda infracción y debió sentarse. Emergieron ciertas dificultades, porque Andrizzi, más allá de un par de bombazos que acestó, no pudo acomodarse a la ofensiva en toda la noche, y Estala y Ledesma tuvieron una actuación para el olvido.
Pero Independiente halló un revulsivo con la llegada de Dilascio, muy activo en defensa y brillante a la hora de manejar los tiempos y asistir. Al influjo del trabajo de “Caniche”, el local se mantuvo al frente al momento del primer descanso (19-15) aunque ya comenzaba a dar señales de padecimiento a la hora de asegurar el rebote defensivo, otro de sus principales déficits del partido.
En líneas generales, los chivilcoyanos fueron dominadores de todo lo ocurrido en la pintura, con Mateo y Cabezas como dos de los mejores jugadores de la cancha.
A comienzos del segundo parcial, el rojinegro se sumergió en su primera laguna ofensiva. Con varios titulares sentados, apenas encontró 3 puntos en 4’10”, con lo cual permitió que la visita, disfrutando una ráfaga de Tomasevich, pase al frente.
Pero dos triples de Andrizzi (el segundo, en la última posesión del cuarto) y otro de Dilascio permitieron que los de Tasso retomen la delantera al llegar al entretiempo (41-37).
Aquella dificultad para anotar mostrada en los albores del segundo capítulo se reeditó, y potenciada, en el tercero para Independiente. Haber anotado apenas 5 puntos en ese penúltimo parcial significó para el dueño de casa prácticamente hipotecar sus chances de quedarse con el juego. Curiosamente, Dilascio jugó apenas 50 segundos de ese cuarto, luego de ser la principal usina de básquetbol de su equipo en la primera mitad.
Aunque al último cuarto se ingresó con una diferencia recuperable (46-54), el rojinegro se dejó traicionar por los nervios y terminó de resignar sus posibilidades. Volvió a perder la brújula en ataque, dejó transcurrir cuantiosos segundos de cada posesión sin producir, muchas veces con el balón en manos de un Hartstock irresoluto y ello, naturalmente, derivó en decisiones mal tomadas a la hora de ejecutar. A tal punto, que el local anotó apenas 2 puntos en los primeros 5’30” del parcial decisivo.
Fue así que anotar de manera esporádica le valió a San Lorenzo robustecer el margen de una diferencia que halló su techo en los 17 puntos (51-68) y definir el pleito mucho antes de que se cumplan los 40’.
A esa altura, era cosa juzgada. Tras otra actuación en falso, a Independiente le queda dar vuelta la página y trabajar con vistas a su viaje a La Plata, donde el viernes ante Unión Vecinal buscará una revancha inmediata.
INDEPENDIENTE 60-SAN LORENZO 74
Emmanuel Hartstock 15
Valerio Andrizzi 8
Facundo Grutzky 19
Nahuel Ledesma (x) 2
Bruno Estala 0
Santiago Dilascio 8
Diego Mancinelli 4
Lautaro Lanusse 2
Jonathan Carabajal 2
DT: Guillermo Tasso
Alejo Barrales 16
Lautaro Fraga 2
Fernando Montero 9
Leandro Mateo 15
David Cabezas 12
Lucas Andújar 7
Jorge García 8
Sebastián Tomasevich 5
Ramiro Arabena 0
Pablo Trebucq0
Gonzalo Toledo 0
DT: Guillermo Saldaña
Cancha: Independiente.
Arbitros: Hernán Mastrofilippo y Guillermo Dilernia.
Parciales: 19-15, 41-37 y 46-56.
El destacado
David Cabezas
Redondeó un “doble doble” con 12 puntos e igual cantidad de rebotes. Principal responsable que su equipo establezca amplias diferencias en el juego interior.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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