Independiente y otro festejo fuera de Tandil
Con este triunfo, los tandilenses se acercaron a un punto del líder, Estudiantes de Olavarría.
El rojinegro vivió cerca del epílogo un pasaje apremiante, cuando su adversario se le arrimó a apenas 3 puntos luego de ingresar en desventaja de 15 a los 10 minutos finales.
En ese momento, una aparición decisiva de Leandro Portillo, autor de dos triples muy oportunos, terminó de asegurar el triunfo visitante.
Independiente pudo tomarse una revancha en un reducto en el que la había pasado realmente mal en la primera rueda, cayendo por un margen superior a los veinte puntos.
Esta vez, se escribió una historia distinta. Desde el comienzo, los de Alvaro Castiñeira establecieron cierta preminencia en el marcador. Lo hicieron sobre la base de la injerencia de su media cancha, con Lucas Picarelli y Portillo como protagonistas. El ganador amagó con escaparse al cierre del cuarto inicial (15-20), pero el dueño de casa cerró mejor y se permitió llegar en igualdad al primer descanso. Los porteños tuvieron en ese segmento abridor a Alan Omar como principal vía de gol. El interno aportó 11 de los 20 tantos de su equipo.
En la continuidad, Independiente encontró otros recursos, como el ingreso de Facundo Varela desde el banco, quien con 5 puntos contribuyó a un tramo marcadamente favorable para los suyos. Un doble de Valerio Andrizzi les dio a los rojinegros su máxima hasta ese momento (24-34), redondeando un parcial de 14-2.
Pero la clave pasó por la merma ofensiva de Villa Mitre, que anotó sólo 8 puntos (Omar quedó en 0) en el segundo cuarto e irremediablemente se fue a los vestuarios en desventaja (28-34).
Los tandilenses parecieron dar el golpe de gracia en el penúltimo cuarto. Tras una primera mitad discreta en cuanto a puntos (2), Alejandro Arca aportó 5 y emergió la figura de Sebastián Sevegnani, de los mejores de su equipo anoche. El ex Oberá fue el goleador rojinegro del cuarto con 8 (dos triples) y fue artífice decisivo para que su equipo cierre el parcial con su máxima luz del juego (44-59). Los porteños se sostuvieron con la aparición de Martín Zekas (8 puntos en el cuarto).
Parecía cosa resuelta al momento de iniciarse el capítulo final. No obstante, quedaría margen para el suspenso a raíz de que Independiente se vio sumergido en una alarmante laguna ofensiva. Anotó apenas 5 puntos en 8’, en el prólogo para el gigante cierre de Portillo. La puntería del ex Lanús le permitió al rojinegro salir a flote y terminar de aferrarse a un nuevo éxito fuera de casa.
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