Indignación e impotencia de un agenciero a raíz de un asalto sufrido en Villa Aguirre
Dos delincuentes armados que cubrían sus rostros mediante el uso de gorros y bufandas asaltaron ayer el local de la agencia Abait ubicado en Darragueira 1841.
El golpe se transformó en el delito número 17 sufrido por el agenciero Daniel Abait, quien planteó su “bronca lógica” y acotó con indignación que “encima hay que agradecer que no le hicieron nada a la empleada”.
El asalto fue cometido a las 15, a la seguidilla de delitos se sumó el hecho de que hubo una demora de más de 25 minutos hasta que llegara el primer patrullero.
Abait exclamó que “todo el mundo se quiere sacar el lazo de encima. La alarma que no informó a la policía, la chica apretó el botón de pánico y me llamó a las 15.01 y a las 15.02 la llamé desde la agencia de Colón y Garibaldi. Me vine corriendo en el auto, llegué y llamé al 101 desde acá y recién a los 15 minutos cayó el primer móvil de la policía. La policía dice que no recibieron el llamado de la alarma, ellos dicen que lo hicieron…”, sostuvo.
Para acrecentar el descreimiento del damnificado “vinieron desde la Brigada de Investigaciones”, lo que lo llevó a reflexionar que “me robaron como diez o quince veces en el local de Perón y Arenales -a media cuadra de la DDI- y nunca llegó nadie, pese a que sonaban las alarmas. Hoy cae la brigada, el 101 y la Tercera”, sostuvo.
Posteriormente comentó que los policías que llegaron a la agencia de quiniela “me preguntaron si tenía cámara de seguridad adentro, cosa que no tengo. El oficial, de buena fe, me dijo que nos tenemos que juntar entre todos los vecinos para pedirle al Municipio que ponga una cámara porque es una zona comercial. Si hubo reuniones, nadie me participó. Soy inquilino y no me citaron”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAñadió que “el año pasado, después del robo de Perón y Arenales y de que un domingo a las 8 de la mañana me rompieran la persiana metálica en este local (Villa Aguirre) y no se llevaron nada porque Dios quiso, me llamó la secretaria del Intendente y Lunghi me dio una reunión personal en su despacho. ¿Hoy le tengo que pedir un subsidio para que me reponga la plata que me robaron?”, se preguntó.
En otro momento, Abait indicó que “me sacaron 5.600 pesos, que era la plata que tenía que tener para pagar premios. La gente juega y merece cobrar en el acto. En este momento tengo que reponerlos, pero perdí lo que me robaron y lo que tengo que reponer: unas 12 lucas”.
Acotó que la cobertura del seguro “es ínfima”.
Abait planteó que “si yo hubiera estado hay opciones: me asustó o mato al otro o estoy muerto”.
Con bronca lanzó: “Estoy repodrido. Vas al Ansés a hacer un trámite de cualquier empleado y encontrás una pila de gente solicitando subsidios, pero a mí quién me va a subsidiar”.
No dejó a un lado “el trauma que le causan a la empleada. ¿Es lógico que yo a las 14 la deje sola? La policía tendría que estar haciendo rondín por acá, pero no se ve. Hoy el primer patrullero estuvo recién a los 15 minutos después de que yo llegara”.
Agregó que “en la vereda de enfrente había cinco delincuentes. Cuando vinieron los policías del segundo patrullero les dije que estaban desde que llegué mirando para acá, es decir que tienen que haber visto algo”.
Sin embargo el policía “dio vueltas y no fue. Lo miré de vuelta, le insistí y fue. Pero otro policía vino y me dijo que a tres de los cinco los había metido preso el mes pasado por robo. Obviamente, no saben nada ni vieron nada”.
Finalmente Abait dijo que “hoy me llevaron 5.600 y ahora voy a ser ´Pichi´, porque no van a ir a afanar un televisor. La plata no tiene ni nombre ni apellido”.
Ese delito había sido el número 16 sufrido por el empresario, según la crónica.
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