Inician tareas de desratización en bocas de tormenta y en la ribera del arroyo Langueyú
Desde esa dependencia municipal recordaron que estos animales son vectores de graves enfermedades transmisibles al hombre (zoonosis) y encuentran su alimento en árboles frutales, en residuos de las calles y domiciliarios o alimentos para mascotas, utilizando la red de desagües como viaductos para trasladarse de un lugar a otro en forma protegida.
Para llevar a cabo las intervenciones, se indicó que se utilizará la técnica de desratización llamada de Cebado Intermitente (pulse baiting), consistente en la instalación en cada boca de tormenta de cebo tóxico, coincidiendo con el comienzo del verano y otoño principalmente o cuando la presencia de roedores se hace evidente.
Desde Bromatología precisaron que la colocación de cebo se realizará partir de “tres siembras”: la primera en todas las bocas de tormenta; la segunda en aquellas en las que se observó consumo de roedores y por último, en aquellos lugares en donde se pudo volver a ver la misma actividad.
“Las ratas han sobrevivido a todos los intentos de exterminio. No obstante, es posible implementar estrategias de control que permitan reducir el número de las mismas a un nivel aceptable mediante técnicas apropiadas y medidas de prevención”, puntualizaron desde la comuna.
Prevención
Para evitar la proliferación de roedores, la Dirección de Bromatología recordó diversas recomendaciones a todos los vecinos.
Primero, evitar la acumulación de residuos sólidos urbanos e impedir la formación de microbasurales.
Segundo, utilizar contenedores de residuos domiciliarios a prueba de roedores.
Tercero, no sacar residuos a la vía pública en los días que no hay recolección o con mucha anticipación.
Cuarto, evitar que el alimento de las mascotas, aves de corral y depósitos de agua queden disponibles a los roedores.
Quinto, eliminar árboles frutales como nogales, nísperos, parras, higueras, etc., cuyos frutos sirven de alimento a los roedores.
Sexto, cerrar aberturas mayores a 1,5 centímetros de entretechos, persianas y puertas, a los fines de no permitir la entrada de roedores.
Séptimo, colocar rejillas metálicas de no más de 1,5 centímetros de espacio en los desagües.
Octavo, no almacenar desordenadamente leña, chatarra, escombros maderas etc., que puedan servir como madrigueras.
Noveno, no efectuar demoliciones principalmente de edificios antiguos y/o abandonados, sin previamente realizar una correcta desratización.
Décimo, desmalezamiento de los predios y peridomicilios.
Undécimo, colocar permanente cebos raticidas en lugares propicios para la existencia de roedores; recordar que cuando hay consumo espaciar la colocación del cebo cada 5 a 7 días, ya que los mismos son monodósicos (es decir con que lo ingiera una sola vez el roedor muere entre los 5 y 8 días posterior a la ingesta).
Por último, ante cualquier consulta los vecinos pueden dirigirse a la Dirección de Bromatología del Municipio, ubicada en avenida Colón 1106, o comunicarse al teléfono 443-2079, en el horario de 4 a 20 de lunes a viernes, y de 4 a 12 los sábados y feriados. u
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