Integrantes de la CCC y estudiantes reclamaron en el Consejo Escolar por becas y mayor presupuesto
Alrededor de las 11, la céntrica esquina de Yrigoyen y Sarmiento, cambió de escenografía cuando integrantes de la agrupación estudiantil Tinta Azul, compuesta por estudiantes de establecimientos de distintos barrios periféricos de la ciudad, y militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), se acercaron a las instalaciones del Consejo Escolar en reclamo de becas educativas, boletos y mayor presupuesto en general.
En el lugar se impusieron con bombos y carteles, al igual que en la Jefatura de Inspección minutos antes donde los había atendido la jefa Distrital de Educación, Mónica Poumé. El volante que repartían comunicaba: “¡Estudiar es un derecho! Somos un grupo de estudiantes de distintas escuelas de nuestra ciudad que peleamos para que entreguen becas y boletos a todos los que necesitemos. También luchamos para que arreglen nuestras escuelas y no pasar más frío”.
Entre los presentes se encontraba Griselda Altamirano, referente de la CCC, quien expresó en diálogo con El Eco de Tandil que “primero fuimos a ver a Mónica Poumé a la Jefatura Distrital y le entregamos un petitorio para que llegara al Ministerio de Educación. Lo mismo hicimos después en el Consejo Escolar”, donde según contó “nos atendieron, hicimos un acta y se comprometieron a que el reclamo llegue al ministerio. Y están de acuerdo con lo que pedimos”.
La militante confirmó que lo que reclaman siguen siendo “becas, boletos y más presupuesto asignado a infraestructura y mobiliario en las escuelas”. En este sentido, denunció: “Hasta la lavandina la están pagando las cooperadoras, no se pueden solventar los gastos que realmente se necesitan en las escuelas con el poco presupuesto que mandan para educación”.
A su lado se encontraban los chicos de la agrupación Tinta Azul, oriundos de los barrios de Villa Aguirre, La Movediza y Arco Iris, quienes asisten a distintos establecimientos, entre ellos, la Escuela Villa Alduncin o la de Villa Aguirre, y en algunos casos, van a la Escuela Comercio y Normal.
“En la Escuela Villa Alduncin, por ejemplo, los chicos no pudieron ingresar a la mañana a clase porque tenían mucho frío, los calefactores están rotos. Siempre dicen que son los chicos los que los rompen pero en ese caso entraríamos en un análisis social mucho más profundo, del porqué se da esta cuestión”, explicó la militante de la CCC.
Frente a esto, propuso que “si sabemos que hay una problemática y los chicos van a seguir rompiendo, tendrían desde el ministerio que evaluar una obra a largo plazo como sería un sistema de caldera central o algo que no tengan acceso los chicos”, y aclaró que “no porque ellos lo rompan, vamos a dejar que pasen frío porque se estaría vulnerando el derecho a la educación”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas próximas
acciones
De cara a los próximos días, Altamirano anticipó que “lo que venimos evaluando es hacer todos los pedidos formales que corresponden”. No obstante, advirtió que “si no tenemos una respuesta a corto plazo, los chicos se seguirán reuniendo en asamblea, incluso van a aprovechar las vacaciones de invierno. Estamos juntando firmas, entregando volantes y estando en continuo contacto con los directivos de las escuelas para ver cuáles son las necesidades específicas en cada institución”.
En este sentido, detalló que “uno a grueso modo puede decir ‘hace falta más presupuesto’ pero en realidad es importante conocer puntualmente, escuela por escuela. Por ejemplo, en dónde falta un cupo para los comedores escolares, porque el que tiene asignación o el padre trabaja en blanco, no le mandan los cupos a la institución”.
Y consideró: “Queda en el directivo darle o no un plato de comida cuando sabemos que la inflación es terrible y un padre que trabaja en blanco y cobra 1.800 a 2.000 pesos está por debajo de la línea de la pobreza”.
Por último, Altamirano manifestó: “Creemos que siempre, en esta situación, el que sale perdiendo es el pobre y el trabajador, y esas cuestiones puntuales se tienen que atender porque entra en juego la asignación y su bendito Artículo 9, que es una excusa para que no les den a los chicos un plato de comida, ni zapatillas, para que no haya un sistema de becas a nivel nacional ni provincial”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios