Intentaron tomar una vivienda del Barrio Smata y crece la preocupación de los propietarios
Oscar Revelli fue el primer dueño que tomó la decisión de mudarse al barrio y vivió varios días en una carpa mientras terminaba de construir su casa, por miedo a que se la usurparan. Eso motivó a otros adjudicatarios a acercarse y tomar posesión de sus inmuebles, cortar el pastos, conectar la luz y otros preparativos para instalarse en el barrio.
En diálogo con El Eco de Tandil, contó que “estábamos con el chico de la casa 46 y encontramos a dos personas adentro de una vivienda, una mujer y un hombre. Fue el viernes por la madrugada, alrededor de las 2, cuando nos vieron se asustaron y se fueron. Salieron corriendo. Nosotros estamos prácticamente sin dormir hace tres días por el miedo a que se metan en alguna casa”.
“Estamos
desamparados”
A su vez, afirmó que el lunes a las 8.30 de la mañana se congregarán en el Municipio para pedir “que nos den iluminación, porque esto es una boca de lobo. Tampoco tenemos las calles abiertas, nos sentimos totalmente desprotegidos, lejos de todo, y somos gente de laburo, no estamos pidiendo que nos regalen nada. Lo único que queremos es que nos abran las calles, que nos den iluminación”.
“Yo estoy mandando a mi señora y a mi hija a dormir a otro lado porque tenemos miedo. No sé quiénes son. Nadie se presenta ni dice nada. Del Municipio nadie viene. La policía nos dijo que César Trapote (secretario general de Smata en Tandil) hizo una denuncia en la Fiscalía, pero no tenemos nada. Estamos totalmente desamparados de noche”, sostuvo.
Y recalcó que el lunes irán al Municipio “más que nada por un tema de seguridad. La última vez que hicieron una toma nos dejaron sin techo y rompieron todas las casas. No se puede vivir así, somos gente que estamos laburando y nos estamos rompiendo el lomo para tener lo nuestro. No tenemos ningún tipo de seguridad”.
“Por lo menos si pusieran un patrullero cerca del barrio como para que uno se sienta más protegido, pero de noche no ves un policía ni de casualidad acá. Tampoco se acerca el Municipio”, lamentó.
Respecto a la gente que está ocupando los lotes, indicó que “es una movida impresionante la que están haciendo, siguen agarrando más terrenos. A mí me costó muchísimo poner el techo, las aberturas, para proteger mi casa y ahora tengo que mandar a mi familia lejos para protegerla porque no sé qué tipo de gente es, si son de laburo o no, no sé cómo llegaron acá tantas personas”.
“Hay varios dueños que vienen a la noche para proteger lo que es nuestro. El chico de la 46 está viviendo en la carpa, a la noche vienen algunos propietarios a hacernos la gamba”, explicó.
Si bien “de día anda la policía”, igualmente “la gente que ocupó los terrenos sigue laburando a full. Pero a la noche no hay ronda policial”.
Revelli le pidió a los dueños de los lotes que se acerquen a hablar con él y el resto de los propietarios para “pelear por lo que es de ellos. Aunque no tengan escritura todavía por una cuestión de burocracia, pero los dueños tienen un papel que lo indica. Toda esa gente ya ha pagado sus terrenos”.
“Le vamos a pedir al Municipio que nos dé respuestas porque desde enero que estoy yo acá y ni siquiera un foco, no hay ni una luz. Este es un barrio que tiene que reflotar, tienen que estar todos los dueños en sus casas pero muchos quieren venir y les da miedo, al no tener iluminación ni las calles abiertas”, sostuvo. u
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