Investigan un asalto y un robo que habrían cometido un mayor y dos menores de edad
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Durante la madrugada de ayer se registraron dos hechos delictivos en la zona de los monoblocks de Primera Junta y Perón, y la policía investiga la hipótesis de que habrían intervenido los mismos autores.
En la víspera, personal de la Seccional Segunda realizó al menos tres allanamientos, aunque arrojaron resultados negativos.
Cerca de la 1.45, un mayor y dos menores de edad –uno de ellos no tendría más de 12 años- solicitaron un remís en una agencia céntrica e indicaron como destino la avenida Perón al 1500.
La situación despertó sospechas en el operador de la central, que le avisó a otro chofer. El trabajador del volante siguió a su compañero, aunque su marcha “se trabó” en dos semáforos y el Chevrolet Corsa que conducía la víctima se alejó.
De todos modos, los asaltantes se dieron cuenta de la presencia del otro auto y obligaron al chofer a doblar por avenida Juramento, donde finalmente le robaron 30 pesos en efectivo y el frente del estéreo. Inmediatamente, los jóvenes se dieron a la fuga hacia los monoblocks ubicados en las avenidas Juan B. Justo y Perón.
Durante el periplo que vivió el chofer, que hacía una semana que trabajaba para la agencia, los ladrones lo encañonaron con un arma en la nuca y le dijeron: “Decile a tu amigo que se vaya”.
Fuentes confiables señalaron que la víctima aún estaba conmocionada por los momentos vividos, aunque los delincuentes no lo habrían agredido físicamente.
En una ferretería
El segundo hecho ocurrió durante la madrugada de ayer, en la ferretería 2 de Abril, ubicada en las avenidas Perón y Del Valle, y resultó damnificado Mario Lucero.
En diálogo con El Eco Multimedios, la víctima del robo relató que ayer por la mañana, cuando llegó para abrir su comercio, encontró la reja descolocada y un vidrio roto. Al ingresar, se percató del “faltante de herramientas y mayormente maquinarias” y estimó el botín “entre 5 y 6 mil pesos de robo de cosas”.
Lucero estimó que “seguramente sabían lo que hacían. Puede ser una persona menuda o un pibe, pero sabían lo que buscaban. Las cosas más caras. Se llevaron las cosas que tenían marcadas o que sabían de valor”.
Por otra parte, dijo que los vecinos no vieron ni escucharon absolutamente nada, pese a que los ladrones “ingresaron a través de una reja, que la desmontaron, cortaron primero los candados, rompieron el vidrio, y por un orificio muy chico ingresaron”.
Por último, Mario Lucero indicó que “no había alarma” y lamentó que “hace un mes y poco más que estamos instalando el negocio, somos nuevos. Nunca habíamos tenido negocio y no es la mejor manera de arrancar. Esperemos que mejore”.*
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