Iparraguirre acusó al radicalismo de defender los intereses de los empresarios del transporte
Concretamente, el edil aseguró que sus pares radicales “hablan en lugar” de los transportistas, conocen “al dedillo” los precios de los insumos y defienden más a los empresarios que a los usuarios, ya que sus ganancias son “un misterio”. Por el contrario, marcó que durante una de las reuniones hicieron varias recriminaciones a los choferes cuando quienes los deben controlar son las firmas empleadoras.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Nuestra postura, en términos generales, gira en torno a la necesidad de conocer los márgenes de ganancias de los empresarios del transporte en Tandil. Nosotros reconocemos un contexto económico complejo, que tiene en el centro de la escena a una escalada de precios que se ha sufrido en diciembre, enero y febrero. Dicen los economistas que va a tender a plancharse. Veremos qué pasa”, analizó.
Tras reconocer la situación de inflación, indicó que “se requiere tanto de las máximas autoridades nacionales como provinciales, como viene sucediendo en muchos municipios de la Argentina, para que todos hagamos un esfuerzo en torno a esta coyuntura que complica primero que nada los bolsillos de los trabajadores”.
La rentabilidad “un misterio”
Desde esa perspectiva, Iparraguirre avaló el justo planteo del pedido de aumento por parte de la Cámara del Transporte, aunque esgrimió que “nosotros queremos conocer cuáles son sus márgenes reales de rentabilidad para saber, en base a eso, cuál es el esfuerzo que le podemos pedir a los transportistas para lograr un boleto que afecte lo menos posible el bolsillo de los trabajadores”.
En este camino, sostuvo que “nos encontramos con que esto es un misterio” y en referencia a los empresarios, afirmó que “no creemos realmente en los dichos de muchos de ellos”.
Sumado a esto, cuestionó que “además, nos encontramos sorprendentemente con autoridades del Municipio y concejales del radicalismo que conocen al dedillo la estructura de costos de los empresarios, pero cuando se les pregunta por la ganancia dicen que hay que preguntárselo a ellos (los transportistas), que no la conocen. Es decir, pareciera que sólo se conoce una cara de la moneda”.
Como ejemplo, indicó que mantuvieron una reunión ampliada de la Comisión de Transporte con los empresarios “que prácticamente no tuvieron que hacer uso de la palabra porque en su lugar hablaban los concejales radicales como Mery Fuente, que es la presidenta de la comisión; han participado incluso algunos que no son de la comisión y está bueno que así sea”.
Iparraguirre describió que sus pares oficialistas hablaban con precisión de los precios de los insumos de los colectivos. “Lo decían los concejales, no lo decían los transportistas. Hay como un entrecruzamiento de roles”, dijo y afirmó que defienden más a las empresas que a los usuarios.
El legislador de La Cámpora manifestó que “al contrario de esa situación, esta semana tuvimos una reunión con el secretario general de la Unión Tranviaria Automotor Gustavo Morales y los delegados del sindicato. A ellos en la reunión los concejales del radicalismo les empezaron a recriminar el trato que supuestamente tenían algunos choferes con los pasajeros; si tenían o no el uniforme de trabajo puesto; si hablaban por teléfono celular; que son en definitiva responsabilidades que deben hacer cumplir los empleadores de los trabajadores”.
Si bien admitió que el Ejecutivo también debe controlar “es un planteo que debieron hacer la semana pasada cuando estuvieron sentados los transportistas y no a los trabajadores que son asalariados de sociedades anónimas o sociedades de responsabilidad limitada”.
En cuanto a la postura a la hora de votar el incremento de las tarifas, adelantó que “nosotros no vamos a acompañar este aumento del boleto, que nos parece absolutamente desmedido y desproporcionado, sin saber realmente cuáles son las estructuras reales de costos y cuáles son los beneficios y los márgenes de rentabilidad obtenidos”.
El desamparo del ciudadano común
Durante la entrevista con El Eco Multimedios, Rogelio Iparraguirre comparó esta situación con el conflicto por la concesión de las piletas municipales. “Están cambiados los roles”, reiteró y manifestó que “sigo esperando el pedido de informes que hicimos institucionalmente al Ejecutivo que tiene que ver con las tarifas y las inversiones del balneario público. Me van a contestar ahora que se cerró la temporada, lamentablemente”.
Y cuestionó que “en aquel entonces me encontraba con una situación rara, por lo menos: los concejales del radicalismo promocionándome el balneario”.
Para concluir, confió que “lo que siento es que el ciudadano de a pie, el común, está en una situación de desamparo, no tiene quién lo represente, lo cual es problemático, porque el ciudadano cada dos años ejerce su derecho al voto, precisamente, para tener una representación”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios