Isabel Sarli enamoró al público
(Escribe Ana Pérez Porcio de esta Redacción). Son las cinco de la tarde y el Aula Magna está prácticamente vacía. ¡Qué extraño! Pensábamos que el lugar iba a estar desbordado. Mientras esperamos la llegada de Isabel hacemos tiempo charlando con conocidos, enterándonos de facetas desconocidas de la diva y pensando una y otra vez lo mismo ¿por qué no habrá venido más gente? Cerca de las cinco y media se escuchan fuertes aplausos, se alzan voces: ?llegó Isabel? llegó Isabel? y los que estábamos en la sala nos paramos instantáneamente porque sentimos que quedarnos sentados sería una total descortesía.
Y entra ella, acompañada por su hija Isabelita ?lindísima, muy parecida a ella-, por Julio Lester, Claudia Castro, Victoria Fuentes entre otros y se queda unos minutos al lado de la puerta de entrada y los aplausos resuenan mientras ella sonríe. Y de pronto, como por arte de magia, el Aula Magna desborda de público, muchísimos chicos y chicas se sientan en el suelo, la ven con admiración. Ella sigue sonriendo y agradeciendo las palabras de bienvenida de Castro y Fischbein. Vestida de negro, muy elegante y a la vez sencilla, fiel a su carisma popular tira un ?pregunten, les prometo que les voy a contestar todo?.
Y la requisitoria no tarda en llegar porque bien atento que está David Techeiro para dar el puntapié inicial ?como lo hizo el viernes en Cinemacenter con Trapero- ¿Extraña el cine, Isabel?
?Nunca me he ido del todo ?dice-; además, pronto filmaré en San Luis la película número 33, ´Mis días con Gloria´?. También cuenta que ha andado últimamente por varios festivales internacionales donde la han homenajeado: ?qué suerte que sean en vida, no después claro?- agrega sonriendo.
Isabelita, que está sentada entre el público, sonríe escuchando a su madre que la mira a su vez contándole a la audiencia que ?dentro de poco debutará como actriz?.
David insiste con sus preguntas que muchas veces sorprenden tanto al público como a los invitados. En esta oportunidad quiere saber cuántos perros tiene Isabel. Pregunta que no es un tema menor sabiendo que la diva ama profundamente a los animales: ?ahora nos quedan sólo diez perros, pero también cuatro tortugas, cuatro papagayos, dos loros, unos cuantos gatos y dos hijos (risas).
Isabel fue y es una gran viajera, con Armando Bo recorrió el mundo llevando sus películas que eran muy ansiadas en todos los países y censurada en el nuestro; decíamos que es una gran viajera pero que admite, sin ningún problema, que tiene fobia a volar ?pero no tengo más remedio que hacerlo?.
También se le dice que tanta fama no la cambio y lo acepta, aclarando, además, que ?he sido siempre una nena de mamá, muy de casa y pienso que el personaje de las películas los creó Armando Bo, pero soy muy distinta, tímida a pesar de que hoy en día hablo un poco más? pero en las películas era brava ¡Bastante atorrantita! ?expresión que genera carcajadas y aplausos generalizados.
Otra persona le señala que sabe que cumple años el 9 de julio ??como yo?, dice el hombre-, que es canceriana y le acerca en palabras una serie de elogios bien salidos del alma. Isabel lo agradece con cariño y humildad. Todo un gesto. No impostado.
Obviamente, no podían estar ausentes sus visitas a Tandil: ?una de ellas fue por el 54, vine a desfilar, todavía no era Miss Argentina. Yo no era modelo de pasarela, más que nada de revistas, pero me convocaron y vine?. La otra visita sería en la década del 60 cuando ?como escribió Néstor Di Paola ?la gente quería tocarle aunque sea su tapado blanco?.
-¿Cómo hacía para filmar esas escenas que, seguramente, todos hemos visto alguna vez y donde ?según sus palabras- parecía ?bastante atorrantita?
-Lo tenía a Armando que era una picana? en determinado momento decía ?bueno la película se acaba, hay que hacer los desnudos? y echaba a todos los posibles y quedábamos con los técnicos, que eran para mí como una familia? también es verdad que a partir del ´68 con ?Fuego?, que era una película más brava y tenía que hacer muchas escenas de este tipo, Armando me daba un poquito de whisky para levantarme la presión y que anduviera bien (risas).
-Me encantaría escuchar de usted misma esa frase que la hizo tan conocida?
Isabel se pone en pose como si el Aula Magna se hubiera convertido en un set de filmación y suelta la famosa frase que es coronada con una carcajada multiplicada por cada uno de los espectadores.
-La frase famosa era ?¿qué pretende usted de mí?? ¡Mirá si era estúpida, me estaban violando y preguntaba semejante cosa!
Isabel no reniega de su infancia allá en Entre Ríos, con un padre ausente y una madre que cumplió los dos roles ?con una sábana vieja te hacía un delantal para ir al colegio?. Siempre nos dijo que nuestro padre había sido un mal padre y nunca quise saber de él. No fui como Sofía Loren que también fue abandonada por su padre y quedó con su mamá y la hermana y con el tiempo se reconcilió con él. Yo pensaba en ese entonces: ´qué estúpida, no puede hacer eso con ese sinvergüenza.
?La Coca?, ya en Buenos Aires, estudió en la Academia Pitman dactilografía y taquigrafía e idioma en la Cultural Inglesa, y así se convirtió en secretaria. El mundo del cine vendría con su primer largometraje, ?El trueno entre las hojas?, de Augusto Roa Bastos
Un conocido hombre de las letras eleva su voz y todos se vuelven, dice que no va a hacerle ninguna pregunta. Ella lo mira, extrañada, y a continuación con tono firme pero emocionado el señor dice: ?En la adolescencia la habíamos amado tanto que es una felicidad tenerla hoy aquí?.
Gracias, dice ella, mientras estallan los aplausos.
Isabel conoció a Armando Bo el 9 de julio del 56 y estuvieron juntos ?hasta que murió, en mis brazos en el 81. Casi 26 años. Juntos, a pesar que era un hombre casado y con hijos. Fue un gran amor el nuestro, fuimos muy felices, dice, y los ojos se le empañan.
Y aquellos que entienden lo que quiere decir Sabina con eso de que ??amores que matan nunca mueren?, entienden a la mujer que toma un sorbo de agua para poder continuar.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa charla se extiende, ni ella ni la audiencia quieren irse, firma autógrafos, se saca fotos con su público.
Es entonces que a mis espaldas escucho claramente una voz joven que dice: ?pensar que a Tandil viene cada perejil que se las cree. Y esta mujer es una diva de verdad, tiene la humildad de los grandes. Es una diosa?.
Y no se equivoca.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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