?ISLAS EN UN MAR DE GENTE?, LA NUEVA NOVELA DE MARCELINO IRIANNI
Días atrás, el historiador y escritor lugareño Marcelino Irianni presentó su segunda novela, ?Islas en un mar de gente?.
Se trata de un trabajo presuntamente ?anticipatorio? de la compleja problemática ecológica de la actualidad, que en realidad, y desgraciadamente, se nos está viniendo encima en forma por demás alarmante.
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?Empecé a bosquejar este libro hace dos años y medio y en octubre del año pasado me dieron el visto bueno en la editorial, ya para pensar en publicarlo. No obstante lo dejé estacionar, como el vino, y lo revisé por lo menos dos o tres veces más. Eso aconsejan los grandes escritores. Y en mi caso es más sencillo porque para mí es un pasatiempo, no vivo de esto, no tengo apuros??.
Añadió: ?No leo cualquier cosa, leo los autores que me gustan. He seguido a algunos escritores que han publicado novelas extraordinarias, para mi gusto por lo menos. Pero al tiempo entran a sacar un libro por año, y he notado cómo decae la calidad. Yo intuyo que eso pasa porque las editoriales los apuran para poder vender. Pero igualmente es una lástima. Reitero que no es mi caso, soy docente e investigador universitario en el ámbito de la historia, aquí en Tandil?.
?Siempre me gustó escribir y tengo cantidad de borradores en cajones, cuadernos viejos. Pero he tenido la suerte últimamente de escribir dos novelas que han llegado bien. No me quiero ilusionar de mencionar una tercera, pero seguramente en algún momento llegará? Estoy madurando algunas ideas?.
COSAS TERRIBLES QUE YA NO SON CIENCIA FICCION
?Ubico estos fenómenos que pueden estar situados en un futuro relativamente cercano o no tanto. Nadie podría manejarlo con exactitud. Lo que sí es seguro, que se están acelerando los tiempos. Para bien o para mal, no sé. Por ejemplo se esperaba para el año 2025 que comenzaría a derretirse la Antártida, y comprobamos que ese proceso ya ha comenzado. Por otra parte, se registran inundaciones en lugares en los que nunca había habido, se extinguen especies animales y demás. Esto ya no es ciencia-ficción, lo vemos a cada momento en los documentales por televisión?.
-Es como que ya está?
-En realidad lo primero que me dijo el editor fue que deje de lado cualquier referencia temporal. Empecé a revisar y me encontré con fechas que yo había escrito como por ejemplo año 2010 ó 2015. Y las quité porque realmente uno no sabe cuándo este relato de ficción puede llegar a constituirse en una crónica.
Siempre he estado extremadamente sensibilizado con el caso africano, a lo mejor porque en mi tarea como docente en Olavarría estoy en contacto con antropólogos en la Facultad de Ciencias Sociales que allí funciona.
-Ocurren cosas terribles.
-Sí, como cuando en una aldea se toman todos a machetazos porque no hay comida, en una clásica lucha de pobres contra pobres. Y luego llega la Cruz Roja y los guerrilleros se quedan con la comida. Son casos impresionantes, que superan la imaginación de cualquiera.
Todo ser humano sensible se plantea cómo es posible que con la cantidad de comida que se produce en muchas latitudes, haya tanto hambre. Pero no vayamos lejos, lo vemos si recorremos Argentina. Mientras hay gente que no come, los campos están inundados de alimentos animales y vegetales. Está bien que allí hay que analizar cosas como la propiedad privada y el rol del Estado, pero son preocupaciones muy serias, cosas que están aconteciendo y que escapan al raciocinio del hombre común.
LA DIFICULTAD PARA CREAR CONCIENCIA POR LA ECOLOGIA
?Desde que empecé a estudiar en la Facultad me preocuparon estos temas, y sabido es que veinte años atrás era mucho más difícil que ahora, incluso entre los intelectuales, crear la conciencia por la ecología. Tenía interesantes discusiones con compañeros y amigos al respecto. Hay gente que aunque en un principio le cueste entender la problemática, se puede hablar. En otros casos, ni siquiera eso, es algo de lo que no hablan porque prefieren ocuparse de la inmediatez solamente y no perciben la enorme gravedad de estos problemas. Pero más allá de eso, estoy convencido de que un buen gobierno debe preocuparse primordialmente por preservar el medio ambiente, el espacio, el agua, que son los grandes temas. Y en cambio vemos que solamente tratan cosas inmediatas, así sean importantes.
-Pero las del futuro no tan lejano no las ven.
-No. Y mientras, están viniendo de todos lados a comprar tierras a nuestro país en lugares pródigos en agua dulce, que va a ser un elemento a escasear en muy poco tiempo. Es como si no pudieran pensar aunque sea diez años hacia adelante. No pido más, diez años.
-¿Y en Tandil?
-Lo mismo. He estado conversando con funcionarios a quienes conozco y respeto, pero cuando les hablo de preservar las sierras u otros elementos me encuentro con que se les viene como un drama encima, no lo pueden ni pensar. Entonces sólo se preocupan por el cordón cuneta o en llevar la luz a un barrio. Nadie puede negar que eso está muy bien, pero lo que digo es que los gobiernos no pueden pensar únicamente en el día a día.
-¿Hay lugares en los que sí se piensa en este futuro que usted visualiza hoy??
-Por el momento se trata de los países de avanzada como Canadá, Holanda. Algunos dicen que como ya tienen todo pueden pensar en los pájaros y demás.
-¿Es tan así?
-No. En este país hay muchos científicos muy serios y jamás son designados para trabajar en la temática. Lo mismo en Tandil, no se ha constituido un equipo de trabajo para planificar a futuro tantas cosas que debieran preverse ya.
Y si volvemos la mirada al país, mejor ni hablar de provincias de extrema pobreza como Formosa, Chaco y otras donde en lugar de mirar hacia delante la gente tiene que mirar hacia atrás, con altos índices de mortalidad infantil, entre otros males que debieran estar exterminados.
-Pero el libro conlleva un mensaje alentador.
-Termina bien porque termina como la vida, es decir donde hay seres humanos con falencias, con problemas, con distintas culturas, tradiciones, costumbres.
Y estamos en Sudamérica, donde poseemos más variedad de recursos de agua y comida que Europa, por ejemplo. Desde este punto de vista, hay algo que resulta esperanzador?
(Por Néstor Dipaola. Fuente: declaraciones de Irianni al programa ?Aroma de Radio?, que conduce la periodista Andrea Rossetti, Radio de la Sierra).
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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