Jano emprendió el camino a la esperanza, ya llegó a Buenos Aires y el sábado estará en Cuba
Luego de largos tratamientos sin resultados y de que los médicos oncólogos de Buenos Aires le dijeran que “ya no se puede hacer más nada”, Jano, el niño de cuatro años que padece cáncer, viajó ayer con su familia a Buenos Aires, desde donde partirá el sábado hacia Cuba.
Allí le realizarán un tratamiento alternativo contra el cáncer con un producto llamado Escozul, compuesto a base de veneno de escorpión azul.
Alejandra Kluga, la mamá de Jano, dialogó con El Eco de Tandil minutos antes de emprender el viaje hacia Buenos Aires.
-¿Cómo se están preparando para este viaje?
-Con emoción, nervios, miedo, todo junto. En realidad, no tenemos ni tiempo de pensar en el avión porque nosotros nunca nos fuimos del país y todos tenemos miedo a la altura. Cuando me dijeron que había que irse ni lo pensé, después de un tiempo recordé que le tenía miedo a los aviones, pero la verdad es que mi hijo está primero.
Estamos con emoción por todo, esto de que viene la gente a la tranquera de casa y deja un sobrecito, una estampita, o lo que sea para Jano.
-Tienen mucho apoyo de la gente…
-Muchísimo, y eso nos da una energía bárbara, nos ayudó a tener esperanzas, además de verlo a él que está divino. Estuvimos muy enloquecidos esta semana por el tema de los trámites pero ya llegó todo, llegaron los pasajes, los pasaportes, los DNI nuevos, tenemos el seguro y vamos hacer la visa mañana.
-¿Cuáles son los próximos pasos a seguir?
-Hoy (por ayer) nos vamos para Buenos Aires, mañana (por hoy) tempranito ya vamos a buscar el pasaporte, y con eso a sacar la visa a la embajada cubana. Después tenemos que ver al doctor Coto, que es el que le aplica la crotoxina, que le va hacer una derivación por si me la piden en el aeropuerto y ya tengo igualmente la autorización a viajar de la doctora. Luego nos encontraremos con los doctores allá, que ya tenemos el contacto hecho. Nos van a ir a buscar al aeropuerto, así que no vamos a estar a la deriva en un taxi, sino que tenemos un contacto de un hombre que se hizo llamar ‘el tío cubano de Jano’.
-Y enseguida empiezan con el tratamiento…
-Llegamos un sábado a la noche, así que tenemos el domingo para acomodarnos a estar en otro país y me imagino que el lunes a primera hora ya estaremos en el laboratorio.
-¿Cómo te sentís con todo este apoyo de la gente?
-Lo mismo que dije en el festival, no encuentro las palabras para agradecer, uno siempre dice gracias por cualquier cosa y está bien ser agradecido, pero esto es mucho más, realmente me ayudaron a tener esperanza porque nos cargaron de energía.
Me emocionan muchas cosas, desde el nene de la escuela que me trajo dos pesos que eran para el kiosco y me los dio para mi hijo, hasta una persona que me dio un sobre con mil pesos, todo eso nos carga de esperanzas. Gente de distintas religiones está orando, pidiendo por Jano, y yo creo que toda esa energía tiene que ayudar.
-¿Qué dicen los médicos de este tratamiento?
-No dicen nada. La médica oncóloga sabe que estamos viajando porque se conecta con la pediatra de acá. La doctora Nancy y el doctor Herrera, que son los que lo ven acá a Jano nos apoyan porque como dice Nancy: ‘Es preferible perder la batalla luchando que no haber intentado nada’.
Pero para los oncólogos esto es un tema cerrado, ya se les terminó el librito, ya le dieron todas las drogas que hay a nivel internacional y ya se terminó, así que no pueden hacer más nada de lo que ellos saben y han estudiado.
Cuba es justamente un país que no está globalizado y por ahí va por otro camino y ese camino es el que queremos seguir porque otro no tenemos. Ahora le estamos aplicando una última droga que le pedimos a la oncóloga en Buenos Aires como para acompañar esto, porque tampoco es que descreemos de la medicina convencional ya que hemos visto un montón de chicos que se han curado. También le estamos dando crotoxina con el médico que nos facilitó el Escozul.
-¿Cuánto tiempo piensan que pueden quedarse allá?
-Ni idea, la verdad es que es lo único que nos queda, así que haremos lo que ellos nos digan. Si ellos piensan que Jano puede intervenir en alguna experimentación que estén haciendo allá vamos, haremos lo que nos digan el tiempo que sea necesario.
-¿Cómo se siente Jano con este tema de viajar?
-La primera impresión, tanto para él como para el hermano fue que no querían ir en un avión, que no quería ir a ver a un médico a ningún lado en un avión. Entonces lo enfocamos por otro lado, le dijimos ‘vamos a la playa’. Porque la pediatra dijo que vaya Jano, pero me lo llevan a la playa. Siempre igualmente nosotros tratamos de que él tenga algún recuerdo lindo, entre internación e internación lo hemos llevado al teatro, al zoológico, a pescar. Tratamos de que él no tenga el recuerdo de la mitad de su vida en un hospital, sino que siempre dentro de nuestras posibilidades tratamos de que él tenga un recuerdo lindo. *
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