Jorge González Perrín expone sus obras
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2015/08/Actriz-de-la-performance-Isla-Blanca.jpg)
Nacido en Puerto Belgrano en la Provincia de Buenos Aires, Jorge González Perrín pertenece a una generación de artistas que se forman en los años 70 insertándose en el mundo del arte en la década siguiente. Es muy atrayente que su producción pasa de la abstracción a la figuración, utiliza signos, símbolos, arquetipos y metáforas. Tanto en el dibujo como en la pintura combina el azar con grafías ordenadas y metódicas. Demuestra un interés particular por los materiales, integrando múltiples técnicas.
La muestra que expondrá en el Mumbat “Jorge González Perrín – 2015 – Obra Reciente” son un conjunto de obras que en algunos casos parecen casi impalpables como un universo cargado de conceptos que se debaten con el puro placer de materia y textura”. El mundo no es como se ve sino que al indagarlo, lo deconstruimos, y logramos penetrar sus complejas capas; lo que se esconde detrás de ciertas apariencias y engaña a un espectador distraído, es una suma de imágenes furtivas; de esta manera el real acontecer en formas y figuras se perfila en la obra del artista”.
Laura Malosetti Costa expresa que “Hay en toda la trayectoria de González Perrín una constante tensión entre pares polares que nunca se resuelve: orden/caos, línea/mancha, figuración/abstracción, materia/vacío, luz/sombra. Esa tensión es constante la característica que da mayor densidad y potencia al conjunto de su obra. Trabaja siempre con superposiciones, ocultamientos, borramientos que ponen en entredicho la capacidad expresiva de una figuración que, sin embargo, raras veces abandona por completo.
Es un artista implicado con su presente, lo que se demuestra en su participación activa para mantener la memoria histórica. Relacionado a esto la muestra se acompañará con dos actividades:
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPerformance Isla Blanca
30 de agosto a las 19
María Celia Paniagua es la actriz y realizadora que hace unos meses atrás presentó en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori la performance Isla Blanca. Ella sintió una fuerte conmoción provocada por primer contacto con la poesía de Hilda Doolittle. La belleza de los versos “¿Qué son las islas para mí/ si yo te pierdo?”, iniciaron la investigación hacia la construcción de lo que es el espectáculo: material que se constituye, finalmente, más como ceremonia que como espectáculo. El corpus, secuencia de textos poéticos, dan coherencia dramática a la puesta en escena de la transformación de una mujer, la reconstrucción de una identidad femenina y su celebración. Comunicar desde el lirismo y el discurso la columna vertebral del texto que es un largo fragmento del poema “El Maestro”, dedicado a Sigmund Freud, abre desde el tributo amoroso un debate: la mujer es perfecta. La resonancia de esas palabras cada vez, en la actriz y los espectadores, invitan a la reflexión.
En el marco de las esculturas de Jorge González Perrín Isla Blanca pretende transmitir con lealtad el imaginario de la gran poeta norteamericana Hilda Doolittle diciendo los poemas en castellano, desde las traducciones de las poetas Mirta Rosenberg, Diana Bellesi y María Negroni.
Una minúscula porción de roca y arena blanca, completamente rodeada de agua, es espacio suficiente para emprender un viaje. La travesía para descubrir un territorio interior. Unidad y solitud en la isla donde caben los temas de la poesía de Hilda Doolittle.
Proyección Walsh entre todos
3 de septiembre a las 19
El artista plástico Jorge González Perrín cuenta que durante muchos años sentía la necesidad de honrar la memoria de los compañeros asesinados y desaparecidos durante la dictadura militar en Argentina, pero que a partir del juicio a sus responsables fue que se le ocurrió la manera de llevarlo a cabo. Así, en 2010, acompañado de familiares y amigos, convocó la participación de artistas y estudiantes de arte para concretar aquello que en principio era una cuestión personal y luego se convirtió en una experiencia colectiva. La propuesta consistió en realizar una serie de imágenes que reprodujeran los rostros de los desaparecidos, pero plasmados con una briosa vitalidad otorgada por la utilización de colores radiantes, tanto en pequeñas pancartas como en impresionantes cuadros de gran dimensión, entre ellos, un hermoso mural de Rodolfo Walsh. Este es el registro de esa empresa, llamada Arte- Memoria Colectivo.
Esta película busca incorporar al espectador a un nuevo viaje hacia el encuentro de cuerpos hacedores de memoria. La memoria se hace visible en lo humano y en los objetos que esta humanidad transforma. El tiempo, la repetición, son filmados para mostrar que la memoria es trabajo, que la memoria es tiempo y que la memoria es cuerpo.
“Walsh entre todos” interroga al arte, a sus sentidos y funciones. Sin didactismos, busca a través de la descripción del detalle de la técnica y de los gestos, despertar la sensibilidad y la reflexión en torno al tema de la Memoria. A través de una temporalidad alterada que no tiene pausas, hay una invitación a pensar qué significa hoy seguir pensando en el valor de recordar el pasado, y también, una invitación a celebrar la energía de una sociedad que continúa generando una multiplicidad de recursos para decirle No al olvido. Esta tarea de rememoración propone desde el arte y sus cualidades expresivas, que aún quienes no son especialistas en el tema, puedan aportar la emoción de sentirse partícipes de concretar una obra que sin duda se construye también como un acervo de gran valor artístico para el país.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios