Jorge Rey y Caminante, dos participantes peculiares de la última edición de la Tandilia
Oriundo de Río Gallegos, Jorge pertenece a World Travelers, una asociación de viajeros a nivel mundial que intentan para cambiar el mundo y esta vez le tocó a Tandil.
En lo que va de este recorrido ya se hicieron más de 15 campañas de colecta de alimento y se ayudaron a unos 20 comedores y, en lo que respecta a la ciudad, recolectaron gran cantidad de alimentos.
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Llegada a Tandil y próximos destinos
A pesar de que no pudieron llegar caminando completamente hasta Tandil ya que las banquinas están muy peligrosas y los pastizales eran muy altos, Jorge recalcó que en su caminata existe mucha ilusión y que caminando por la vida es un generador de sueños.
Tandil no era uno de los puntos en el recorrido de “Caminando por la vida”, sin embargo a raíz de un mensaje que recibió decidió cambiar su rumbo y darse una pasada por la ciudad.
Una vez que salieron de acá, Jorge y Caminante siguen su largo recorrido pasando por Capital Federal, Rosario, Santa Fe, Entre Ríos, cruzan a Uruguay donde se va a hacer el encuentro binacional de “Caminando por la vida”. De ahí vuelven a la Argentina y el 29 de mayo llegarían a Jujuy cumpliendo el aniversario. Allí se realizará un festival de 24 horas en las que se hará una coleta masiva y despidiéndonos del país para ir para Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Cuba, Estados Unidos y Canadá.
“Para llegar a Alaska tengo entre 4 y 5 años de travesía, pero el tiempo se va prolongando de acuerdo a las necesidades de los distintos lugares”, explicó Jorge.
Tandil no era uno de los puntos en el recorrido de “Caminando por la vida”, sin embargo a raíz de un mensaje que recibió decidió cambiar su rumbo y darse una pasada por la ciudad.
Una vez que salieron de acá, Jorge y Caminante siguen su largo recorrido pasando por Capital Federal, Rosario, Santa Fe, Entre Ríos, cruzan a Uruguay donde se va a hacer el encuentro binacional de “Caminando por la vida”. De ahí vuelven a la Argentina y el 29 de mayo llegarían a Jujuy cumpliendo el aniversario. Allí se realizará un festival de 24 horas en las que se hará una coleta masiva y despidiéndonos del país para ir para Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Cuba, Estados Unidos y Canadá.
“Para llegar a Alaska tengo entre 4 y 5 años de travesía, pero el tiempo se va prolongando de acuerdo a las necesidades de los distintos lugares”, explicó Jorge.
La historia de Jorge y Caminante
Este es el cuarto o quinto viaje de alto rango que realiza Jorge. En 2001 hizo Ushuaia – Alaska en bicicleta y se quedó con ganas de un viajecito más. “Un día hablando con mi hijo mayor me dijo: papá, tengo un compañerito que tiene hambre y cuando vos viajás los nenes no tienen hambre. Ese momento fue un gran despertar porque mi hijo me estaba diciendo que me ponga las pilas para hacer algo. Había estado internado el año pasado y cuando me fui de alta el 8 de septiembre pensé que había que hacer algo. Un día me acosté y soñé que caminaba con un perro y que cuando pasábamos crecían semillas de comida”, relató.
El 23 de febrero de este año se cargó la mochila al hombro, se fue a Ushuaia y empezó a entrenar. El 5 de mayo adoptó a Caminante, que era un perro de la calle, y 29 del mismo mes a las 12 estaban dando sus primeros pasos juntos.
El 23 de febrero de este año se cargó la mochila al hombro, se fue a Ushuaia y empezó a entrenar. El 5 de mayo adoptó a Caminante, que era un perro de la calle, y 29 del mismo mes a las 12 estaban dando sus primeros pasos juntos.
Estructura de viaje
Luego de seis meses de caminata y cansado de la música como compañía, Jorge decidió escuchar el sonido de sus pasos. Para esta época ya se comienza a extrañar, se siente el cansancio físico, aparecen llagas y paspaduras y tuvo que pasar por una fractura de tobillo, 4 hipotermias y un principio de congelamiento.
Con un promedio de caminata de 30 kilómetros por día, Jorge y Caminante tienen su alimentación diaria muy planificada. Jorge lleva todo lo que son fideos o sopas deshidratadas, la mayoría con alto contenido proteico o aminoácidos para fortalecer el cuerpo. Caminante, por su parte, come un alimento premium de primera calidad con mayor contenido proteico especialmente diseñado para animales deportistas. Como plus fundamental, mucha agua, en total consumen 10 litros por día entre los dos.
Caminante se sube al carro cuando se cansa, es bastante chanta y camina mucho menos de lo que todos se imaginan. Pero es una compañía increíble.
Con un promedio de caminata de 30 kilómetros por día, Jorge y Caminante tienen su alimentación diaria muy planificada. Jorge lleva todo lo que son fideos o sopas deshidratadas, la mayoría con alto contenido proteico o aminoácidos para fortalecer el cuerpo. Caminante, por su parte, come un alimento premium de primera calidad con mayor contenido proteico especialmente diseñado para animales deportistas. Como plus fundamental, mucha agua, en total consumen 10 litros por día entre los dos.
Caminante se sube al carro cuando se cansa, es bastante chanta y camina mucho menos de lo que todos se imaginan. Pero es una compañía increíble.
Caminante, un amigo incondicional
“Cami tiene una personalidad muy especial. Algunas veces nos peleamos y no nos damos ni la hora uno al otro, pero es increíble el amor que nos tenemos y él me lo demuestra continuamente”, relató Jorge.
Y describió una anécdota que demuestra la fidelidad de su perro. “En la provincia de Tierra del Fuego se me rompió el eje del carro, quedamos tirados a 17ºC bajo cero y estaba soplando ventisca húmeda que es el peor tipo porque es la que te congela. En un momento me quebré y me arrodillé a rezar al lado del carro cuando de repente siento que se me apoyan dos manos en la cabeza y era mi perro con una mirada que parecía que me decía: tranquilo, va a estar todo bien”.
“Caminando por la vida” genera la posibilidad de darle de comer a los que no tienen. Con la colecta en cada lugar logramos que muchos niños tengan un plato de comida en la mesa.
“Los niños es el futuro de lo que nosotros construimos, por eso es tan importante lo que hacemos desde la asociación. Para mí Alaska no existe, existe el próximo pueblo, los próximos 30 kilómetros donde podamos ayudar”, concluyó.
Y describió una anécdota que demuestra la fidelidad de su perro. “En la provincia de Tierra del Fuego se me rompió el eje del carro, quedamos tirados a 17ºC bajo cero y estaba soplando ventisca húmeda que es el peor tipo porque es la que te congela. En un momento me quebré y me arrodillé a rezar al lado del carro cuando de repente siento que se me apoyan dos manos en la cabeza y era mi perro con una mirada que parecía que me decía: tranquilo, va a estar todo bien”.
“Caminando por la vida” genera la posibilidad de darle de comer a los que no tienen. Con la colecta en cada lugar logramos que muchos niños tengan un plato de comida en la mesa.
“Los niños es el futuro de lo que nosotros construimos, por eso es tan importante lo que hacemos desde la asociación. Para mí Alaska no existe, existe el próximo pueblo, los próximos 30 kilómetros donde podamos ayudar”, concluyó.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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