Juan Berté llegó a su casa y abrazó a vecinos y amigos en una bienvenida colmada de emoción
Tras haber recibido el alta momentánea del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil “Don Victorio Tetamanti”, de Mar del Plata, Juan Berté -el adolescente que fue baleado en su rostro tras el asalto al mercado Oriental- regresó a Tandil, a poco más de dos semanas del terrible hecho.
Minutos antes del mediodía de ayer, la vereda de Langueyú al 800 cambió su escenografía habitual. En un ambiente colmado de emoción, un importante grupo de vecinos, amigos y familiares aguardaba ansioso su llegada.
La fachada de la casa de la familia Berté también reflejaba el cariño de toda una ciudad conmovida por lo ocurrido. Alrededor de una veintena de carteles, y hasta una pancarta, celebraban la milagrosa recuperación de este adolescente de tan sólo 14 años que supo sortear los obstáculos de la vida y, en compañía de sus padres, tomar fuerzas para volver finalmente a su hogar.
“Bienvenido, te amamos, tus compas de cole”; “Fuerza Juancito, te esperamos, tus vecinos de Langueyú”; “Sos lo más, te queremos”; y muchos otros mensajes, reflejaban los sentimientos que despierta este joven.
Así, mientras se intensificaban los aplausos de sus seres queridos, que expectantes habían copado la vereda -muchos con lágrimas en sus ojos-, apareció la camioneta conducida por Sergio Berté, el padre de Juan. Su hijo estaba a punto de abrazarse con todos y cada uno de los que habían velado por su pronta recuperación durante las últimas dos semanas.
“¡Juan, Juan, Juan!”, gritaba al unísono la barriada. Un abanico de sentimientos revistieron su llegada: gritos de alegría, frases de aliento, aplausos, silencio, llanto. Juan ya estaba en su casa y sólo restaba bajarse de la camioneta para reencontrarse con todos. Y así fue.
EXPRESO EL PADRE
“Nunca pensé que Tandil
tuviera un corazón tan grande”
Mientras su hijo se abrazaba con sus compañeros y amigos de escuela, Sergio Berté se mostró muy emocionado por este feliz desenlace. Agradeció puntualmente el apoyo y el acompañamiento de toda la ciudad, al tiempo que resaltó que confió en todo momento en Dios, en que lo iba ayudar a sobrellevar de la mejor manera lo que le tocó vivir.
“Sé cómo es Juan, que tiene muchos amigos y que toda la ciudad estuvo rezando. Estuvieron con nosotros, no nos abandonaron en ningún momento y creo que toda esta fuerza, amor y rezo, Dios lo escuchó e hizo un milagro en la vida de mi hijo”, expresó Berté.
Luego, agradeció con lágrimas en sus ojos a “todos los que me acompañaron porque fueron cientos de mensajes, palabras de aliento, y no queda más que agradecer. Lo tengo hoy con nosotros, hay que cuidarlo mucho, pero hay todo un movimiento y nunca pensé que Tandil tuviera un corazón tan grande”.
Seguidamente, Berté contó que todos estos días que estuvieron en Mar del Plata recibió muchos llamados. “No nos dejaron un minuto solos, sea del Municipio, de los medios, de nuestra Iglesia Evangélica, la Católica; en definitiva, un mover que nos conmovió. Y se los agradezco de corazón, yo sé que Dios escuchó la oración de toda una ciudad y tuvimos esta respuesta”, recalcó.
Su estado
de salud
El padre del joven advirtió además que “los doctores se sorprendieron de su recuperación porque ellos no le daban más de 2 días de vida y se despertó, dijo “sáquenme todo esto”, se lo arrancó y dijo “quiero irme con mi papá y mi mamá”. Creo que es un milagro de Dios y pedido por todas las personas de Tandil”.
En cuanto a la recuperación, tras las reiteradas intervenciones a las que fue sometido a raíz del terrible episodio, Berté advirtió que “ahora ya tengo que guardarlo y cuidarlo mucho. Tenemos que volver a viajar la semana que viene, tiene 4 meses de recuperación muy claves. Precisamos varias cirugías en el ojo. Para que pueda andar normal, 6 meses como mínimo”.
Hasta ahora, contó que Juan fue intervenido 7 veces, por lo que necesita de un cuidado estricto. “Por ahora me dijo el doctor que nada más porque está estresado, ve una aguja y no quiere saber más nada. La idea es esperar por un tiempo para seguir con las próximas intervenciones”, dijo.
Los días de
angustia
En cuanto a cómo vivió como padre estos días de agonía junto a su mujer y su hijo, y el resto de su familia, Sergio Berté contó que “los primeros días fueron muy difíciles y la verdad es que no se lo deseo a nadie en el mundo. Yo me sentí morir, y le había dicho a mi Dios: ‘Señor es tu voluntad, te lo entrego pero hay algo que te tengo que decir, si te me llevás a Juan, no sólo te lo vas a llevar a él sino también a mí, porque yo me voy a morir de tristeza’, porque hay una relación entre padre e hijo que muchos no la pueden ver, y a mí me había afectado mucho”.
Confesó que deseó estar muerto, pero una palabra del mismo Juan lo llenó de fuerza: “’Papá, ¿no estarás enojado con quienes me hicieron esto?’, dijo. Y sí estaba enojado, me pidió que no haga nada y me hizo acordar de algo. Yo vi a un Jesús crucificado que dijo ‘papá, perdonalos porque no saben lo que hacen’. Si mi hijo puede perdonar, ya está. Se encargará Dios con su justicia y la que tengamos acá”.
Todavía internado, recordó que su hijo también le dijo: “’Papá, si Dios lo permitió tendrá un propósito’ y lo creo. Dios unió a toda una ciudad y nos llevó a reflexionar. Mi deseo es que esto no vuelva a suceder más”. Y concluyó: “Estoy agradecido, Juan está en casa y estamos juntos. Vino alivio a mi corazón”.*
“Dios por algo hizo todo
esto”, expresó el joven
Una vez que saludó a todas las personas que ansiosas aguardaban su llegada, Juan Berté dialogó con este Diario. Muy contento con el cariñoso recibimiento de amigos y familiares, expresó estar muy bien.
“Como ya dije que todo tiene un propósito y Dios por algo hizo todo esto, así que agradezco a todos. Aprendí que lo más importante es tener amigos y familia”, dijo el adolescente.
Sin resentimientos con los responsables del asalto y del disparo que lo hirió el 21 de noviembre pasado, Juan expresó que “los que me hicieron esto tienen una peor vida que yo, así que hay que perdonarlos y ayudarlos”.
En relación a su estado de salud, anticipó que “el próximo jueves tengo que ir a que me saquen las vendas y después a tratarme el ojo. Tengo que estar en reposo”. Finalmente, agradeció el inmenso apoyo de la gente que, según manifestó, “me hizo re bien. Gracias por todo, estoy muy contento”.*
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