Juan Doffo, pinturas y fotografías en el Mumbat
En el Museo de Bellas Artes de Tandil, próximamente, Juan Doffo exhibirá una vasta selección de fotografías y pinturas de gran formato realizadas en los últimos años.
Haciendo centro en su lugar natal y mediante diversos lenguajes (pintura, fotografía, objetos e instalaciones), Juan Doffo ha desarrollado creativamente una suerte de cosmogonía personal desde la cual las interpretaciones alcanzan al hombre más allá de su territorio geográfico. A veces Mechita, su pueblo de origen en la llanura bonaerense, es transformado en estructuras míticas de cielos o infiernos. En otras es matriz, caldero, hondonada, jaula, interrogantes terrenos, en fin, sobre la vida humana.
El artista utiliza ciertas imágenes para reflexionar y convocar a la reflexión. Un pensamiento que pronto se evade de los límites de la razón: las obras de Doffo trabajan otros ámbitos, merodean la idea, pero desde la labilidad de la sensación. En la idea del destello que crece o se apaga, metaforiza cuestiones relacionadas con la ilusión, con la pasión, o con ambas.
Atisba el mundo desde sus propias vivencias. Desde allí construye los símbolos que han ido formando su universo: el cruce de las calles de tierra, del barro, del fuego, el infinito horizonte pampeano, la lectura laberíntica de las estrellas y de las construcciones envolventes del pensamiento y la cultura, que resuelve como cúpulas o inmensos silos de ladrillo. Son la razón de sus ideas que desconocen los límites de la materia y la física.
Reflexiones visuales sobre el sentido de lo real, de la ilusión, de lo banal y lo trascendente, de lo universal y lo regional, de las cosmogonías utópicas del hombre son algunos de los disparadores que construyen sus imágenes, generalmente centradas en una mirada metafísica del paisaje transformado en territorio metafórico. El paisaje no como manifestación natural de una geografía sino como extensión psíquica; el paisaje como punto exacto donde se fusiona lo interno y lo externo del ser con todos sus interrogantes.
La geografía de su tierra pampeana natal es el horno alquimista donde va construyendo conceptos, que pretenden saltar a otros territorios. No es un espacio único: en él conviven realidades, sueños y citas a diversos aspectos de la cultura. Es el lugar de la transformación y de la materialización de los sueños. Allí se habla del camino como destino, de lo macro y lo microcósmico, de las certezas de los afectos y de lo dantesco de lo inconmensurable. De los cielos e infiernos psicológicos.
En una entrevista que le realizó el periodista Alberto Rotember, Juan Doffo relató los momentos especiales en su carrera artística, su presencia en colección de la Galería Van Eyck en arteBA, sumándose más tarde a una importante muestra en los Estados Unidos.
En 2003 hizo una muestra de fotografía en Recoleta, llamada ?Extraña sustancia?, que marcó un punto de inflexión en su obra. Fue un proyecto en el que venía trabajando durante cinco años; en ese entonces hizo muestras en Van Eyck y otras Galerías. Pero no quería mezclar pinturas con fotografías, pues éstas eran de tamaño muy grande; trabajaba con la gente de su pueblo, colaboraban dentro y fuera de la imagen, a veces posando y otras armando con Doffo producciones casi cinematográficas, pues en ocasiones había que llevar una puerta al medio del campo e incendiarla, o armar un horizonte de trescientos metros con fardos de pasto, donde había gente con camiones de nafta, kerosén y antorchas. Por esa propuesta recibió el premio de Asociación de Críticos Argentinos a la muestra de fotografía del año. Siempre que estés acompañado, no importa dónde expongas.
Cuando el periodista le preguntó qué pretende de su obra, Doffo respondió: ?Lo que pretende todo artista, plasmar un sentimiento o una idea, que a veces se hace carne, y otras no se logra plasmar.
El camino del artista es de constante crisis porque nunca llega a concretar la imagen que quiere, se va desplazando, y la imagen que sirvió años atrás hoy no lo representa, porque también cambió. Me aparecen todo el tiempo imágenes internas que trato de plasmar, y otras veces de la naturaleza que necesito pasarlas por mi propio filtro para que cuajen y se concrete la obra.
Ese diálogo entre lo externo y lo interno, lo macro y lo micro, tiene que ver con mi pintura y fotografía?.*
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