Juan Mónaco: ?Me gustaría mucho ser top ten, pero prefiero ganar la Copa Davis?
Juan Mónaco se apresta a atravesar una fracción de la temporada en la que año a año mantiene cifradas expectativas.
Desde el lunes, en Viña del Mar, el tenista tandilense asumirá la gira latinoamericana de canchas lentas que, tras su incursión en el ATP chileno, lo encontrará en la Copa Claro de Buenos Aires y en el ATP 500 de Acapulco.
En el marco de su preparación para esos compromisos, ?Pico? entrenó algunos días en la cancha número 8 del club Independiente, con el ?Negro? Marcelo Gómez como apuntador, y Alejo Prado y Francisco Arrechea como compañeros en los peloteos.
Tras su práctica matutina de la víspera, Mónaco dialogó con El Eco de Tandil acerca de sus anhelos para la temporada que recién comienza:
-Se avecina una gira que para vos siempre arroja grandes expectativas.
-Sí, no sólo para mí sino para el tenista argentino en general. Como también para el resto de los sudamericanos y para los españoles. Todos esperamos el momento de jugar sobre polvo de ladrillo. Para mí es volver a hacerlo en esa superficie después de Roland Garros del año pasado, tras lo cual tuve la lesión en la muñeca. Es donde más me destaco y donde siento que mejor juego, a pesar de que últimamente tuve buenos resultados en cemento. Donde más natural me muevo es en el polvo de ladrillo, así que siempre es lindo comenzar esta gira.
-¿En esta gira latinoamericana le apuntás a algún torneo en particular?
-Los más importantes son Buenos Aires, por el sentimiento que tengo al haber ganado mi primer torneo allí y por jugar ante mi gente después de estar todo el año dando vueltas por el mundo; y el de Acapulco, por la magnitud del certamen, es un ATP 500, reparte muchísimos puntos, si te va bien en ese torneo hasta te puede cambiar el año.
-En Viña del Mar defendés la final y en Buenos Aires y Acapulco las semi. ¿Estás muy pendiente de ello?
-La verdad es que no tanto, quizá antes sí. Cuando uno es más chico y está dando sus primeros pasos en el profesionalismo le da mucha importancia a eso, sin darse cuenta de que se está sometiendo a una presión. Ahora lo tomo más relajado, soy consciente de que defiendo muchos puntos pero sé que tengo la oportunidad de mantenerlos o hasta superarlos. Estoy trabajando duro y haciendo las cosas bien para seguir evolucionando.
-¿Sí te preocupa no haber conseguido títulos desde 2007?
-Y?si te digo que no, un poco te estoy mintiendo. No está nada mal llegar a las finales, pero vengo perdiendo seis o siete seguidas y eso se va sintiendo un poquito. Me gustaría levantar un trofeo, que llegue el domingo a la noche y sentirme feliz realmente, no satisfecho por haber tenido una buena semana. Al final de la carrera de uno, lo relevante son los torneos ganados. Es muy importante sumar títulos, estoy trabajando duro para cortar esta racha negativa de tantas finales perdidas.
-La gira contará con la visita de jugadores de altísima jerarquía. ¿Te ?preocupa? alguno en particular?
-En general habrá jugadores muy buenos. Nalbandian, Ferrer, semifinalista del Abierto de Australia, Almagro, que es un espectacular jugador de canchas lentas, Wawrinka, Ferrero, Dolgopolov, Andreev. Todos tienen mucho tiempo jugando en el circuito, mucha experiencia y no te regalan nada. A todos los enfrenté y sé que son rivales muy complicados. De los últimos años, será una de las giras más competitivas.
-¿Existe un valor de la localía en Buenos Aires?
-Sí, yo soy muy futbolero, tribunero. Me gusta que, en el buen sentido de la palabra, haya quilombo, que la gente aliente mucho. A los argentinos todo eso nos juega a favor y tenemos que tratar de aprovecharlo. Jugamos todo el año afuera y es la gran oportunidad que tenemos de mostrarnos y jugar con el público a favor. La gente está a la expectativa, aplaude tus puntos y se pone contenta cuando ganás, todo eso suma.
-¿Te sorprendió haber alcanzado tu primera semifinal de un Masters 1000 en canchas rápidas?
-Lo venía esperando, se me había negado en Roma, en Hamburgo y en Indian Wells. Pero es raro que se me haya dado en una superficie tan rápida como la de Shanghai. Además, yo venía de estar tres meses y medio parado por una lesión importante en la muñeca, estaba bien físicamente pero con poco ritmo de partidos. Me sorprendió que se diera en esas circunstancias, si hubiese sido en Montecarlo, Roma o Madrid lo vería como más normal. Fue bienvenido, disfruté a full esa semana y traté de que me diera confianza para los siguientes torneos de canchas duras.
-Y poco después le ganaste a Murray también sobre duro.
-Sí, fue una especie de revancha. Porque con él me tocó perder en la semifinal de Shanghai, a la que llegué muy cansado, sobre todo emocionalmente, por el parate que había tenido. Aunque él me ganó bien, sentí que ese día yo podría haber dado un poco más, porque Murray es un rival que te deja jugar. A las dos semanas lo encontré nuevamente en Valencia, estando yo perfecto físicamente. Fue sobre una cancha rapidísima, en indoor (bajo techo), y para mí fue un desquite personal.
-¿Sentiste que habías hecho un ?click? respecto a tu rendimiento en canchas rápidas? ¿O que eran resultados aislados?
-Si uno llega a las semifinales de un torneo en el que juegan los mejores del mundo y luego lo ratifica ganándole al número 3 del mundo, hay más causalidad que casualidad. Más adelante, en París, pude ganarle muy bien a Querrey, gran jugador de canchas duras, con un gran saque, y luego perdí apretadamente con Djokovic. Creo que fue sobre una base de trabajo y la confianza que fui adquiriendo en esas canchas.
-¿Quedaste conforme con tu actuación en el Abierto de Australia?
-No, hice una pretemporada muy buena y estaba con mucha confianza y con la ilusión de hacer un gran torneo. Fui de menor a mayor pero no terminé de despegar. Con el cierre de año que había tenido y la pretemporada que realicé, me ilusioné con algo más. Sentí que jugué 6 puntos, cuando podría haberlo hecho 8 ó 9, me faltó competencia. Estoy tranquilo porque dejé todo, del otro lado hay rivales que juegan, me encontré con un Robin Haase que me sorprendió jugando un muy buen tenis y perdí un partido que podría haber ganado.
No quiero desilusionarme ni ponerme mal por una derrota, ya tengo la mira en otras cosas importantes.
-¿Te perjudicó haber llegado con poca competencia al haber sido eliminado en la primera vuelta de Auckland?
-Lo de Auckland fue muy raro. Llegué cinco días antes para adaptarme, hice muchos partidos de entrenamiento y gané mucha confianza. Me tocó perder con un jugador que ni conocía (el francés Adrian Mannarino) y quizá no haber ganado partidos allí me jugó un poquito en contra en el Abierto de Australia. Podés estar muy bien en los entrenamientos, pero el partido es otra cosa, empiezan a correr los nervios y la presión.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl sueño de la Davis
-La gira de canchas lentas servirá de preparación para la primera serie de Copa Davis, un gran objetivo tuyo para este año.
-Exactamente, la Davis es algo que se añora mucho en Argentina porque nunca se la pudo ganar y se perdieron tres finales. La gente está muy expectante de lo que vamos haciendo en el circuito para ver cómo llegamos a cada serie. Desde hace un largo tiempo, el grupo de tenistas argentinos intenta hacer las cosas bien para poder conseguir ese título que se espera mucho.
-Te tocó jugar en series muy complicadas en superficies que no son tus predilectas. ¿La serie ante Rumania, en Buenos Aires, podrías tomarla como una revancha?
-Yo no lo tomaría como una revancha, sino como una nueva oportunidad. Revancha no tengo que tomarme porque cada vez que jugué Copa Davis dejé todo. Tuve la mala suerte de perder, jugando en canchas complicadas, como visitante y ante oponentes que juegan muy bien. Ahora somos locales, jugamos en polvo de ladrillo, donde me destaco un poco más. Es otra chance para cambiar esta imagen que dejé al haber perdido los últimos partidos de Copa Davis. Igualmente, estoy tranquilo y esperanzado de que van a salir las cosas muy bien.
-Con un cuadro benévolo en apariencia y la eventual plenitud de Del Potro, ¿podría ser éste el año argentino?
-Es algo que nos ponemos todos como objetivo. Es un cuadro favorable, aunque después puede pasar cualquier cosa en cuanto a los resultados. Hay que aprovechar porque en la Copa Davis la localía se siente muchísimo. Con David (Nalbandian), a quien le gusta mucho jugar este torneo, Juan Martín que podría volver muy bien, yo que puedo estar en gran forma y otros chicos que vienen empujando desde abajo. Podría ser un gran año para Argentina. Debemos ir paso a paso, tenemos un primer rival como Rumania, al que debemos respetar. Hay que ganar ahí, y después ir viendo.
-¿La Davis ocupa un lugar prioritario en tu calendario?
-Claro. En diciembre me junté con el capitán (Modesto Vázquez) y me preguntó cuán importante era la Copa Davis para mí y le dije que era prioridad, que jugar para el país me hace mucha ilusión. Además, tenemos series de local y yo estoy preparando la gira de canchas lentas.
-De alguna forma retribuís la confianza que te da el capitán, quien ha demostrado que te tiene muy en cuenta.
-Sin dudas, desde que asumió me dijo que me iba a tener siempre en sus planes. Que me venía siguiendo desde mucho tiempo atrás y trataría de hacer un recambio generacional porque se venían retirando jugadores como Calleri, Cañas, Zabaleta y Gaudio. Me dijo que confiaría en mí y que creía que había merecido mi lugar en su momento pero no lo había tenido por haber delante jugadores muy coperos. Cuando un capitán asume y te transmite esa confianza, lo mínimo que podés hacer es dejar todo en cada entrenamiento y cada partido, ganar o perder es una circunstancia.
Lesión superada
-¿La lesión en la muñeca quedó definitivamente en el olvido?
-Se puede decir que sí, aunque tengo que seguir haciéndome estudios cada 40 días y cuidarme la muñeca. Las entradas en calor que hago son diferentes a las de antes, tengo que arrancar el partido con la muñeca bien ?aceitada? y después de cada entrenamiento o match hacer un pequeño tratamiento para rehabilitarla. Es un edema óseo crónico lo que tengo, entonces la lesión puede aparecer en cualquier momento.
-O sea, fue acertada la decisión de no operarte.
-Sí, fue muy acertada. Se decidió en conjunto entre los médicos que me atendieron en España y los argentinos. Ellos sentían que podía hacer una muy buena recuperación. Tengo una muy buena genética y un físico como para recuperarme. Los médicos confiaron mucho en eso, me ordenaron un reposo de 40 días antes de comenzar la recuperación. Por suerte salió todo bien, estoy contento de haber tomado la decisión justa.
La búsqueda del top ten
-¿Ser top ten sigue siendo una ?obsesión? para vos?
-Es un objetivo que tengo planteado en mi carrera. Estoy bien ubicado en el ranking, alrededor del puesto 25 (se ubica 28º). Sé que con un buen resultado en torneos Masters 1000 o en algún Grand Slam puedo alcanzarlo. Estuve cerca en varias oportunidades, y me tocó sufrir lesiones que no me dejaron seguir avanzando y comprobar cuál es mi ?techo? tenístico. Es algo que tengo pendiente.
-¿A nivel técnico que te falta para estar en la elite mundial?
-Tengo que mejorar mucho el saque, cualquier jugador hace una diferencia con un buen servicio. Lo demás pasa por estar bien mentalmente, hoy en día al tenis juegan todos muy bien, en el circuito se está viendo que solamente predominan los 3 ó 4 mejores, del 5 al 20 o del 20 al 40 cualquiera le gana a cualquiera.
-¿El césped es una superficie relegada en tu consideración?
-No relegada, ocurre que son apenas tres semanas al año y vienen después de que yo haga mucho énfasis en la gira de polvo de ladrillo, con los Masters 1000, la Copa Düsseldorf y Roland Garros. En esos torneos uno hace un desgaste muy importante porque sabe que tiene que sacar muchos puntos. Después de Roland Garros, tomo diez días de descanso, después hago una pretemporada y ya se me viene la fecha de Wimbledon. No sé cómo encontrarle la vuelta para dedicarme de lleno a los torneos de césped.
Rafa, su amigo
-¿Nadal es tu mejor amigo del circuito?
-Sacando los argentinos y algunos sudamericanos, sí. No es que lo conozco desde que juego en profesionales, sino que hice una relación a los 15 años, cuando yo me fui a vivir a España. A nivel tenístico crecimos juntos, jugando torneos Future y Satélite.
-¿Lo ves con los atributos necesarios para superar a Federer a nivel histórico?
-Sí, porque es joven, tiene 24 años y un hambre de gloria muy importante. En muchos aspectos de la estadística ya lo está derrotando, solamente Federer lo supera en cantidad de títulos de Grand Slam y de semanas como número 1. Nadal tiene mucho por delante y una gran energía, creo que dentro de 3 ó 4 años lo superará en otros rubros estadísticos.
-¿Y a Del Potro cómo lo ves?
-Con muchísimo futuro, lo demostró ganando el US Open siendo muy joven. Es un jugador temido por los grandes tenistas, ya que tiene un potencial tremendo. No es fácil volver de una lesión tan importante como la que sufrió. Tal vez le cueste un poco más de la cuenta pero es cuestión de tiempo, hasta que él se sienta bien dentro de una cancha y pueda volver a jugar en su verdadero nivel. Hoy lo veo en 6 ó 7 puntos, pero con el gran objetivo de llegar a los 10.
-¿Es agradable el ambiente entre los tenistas?
-Lo es sí uno quiere. Si estás dispuesto a hacer amistades y pasarla bien, lo lográs. Pero la verdad es que uno está enfocado en su entorno, en su equipo de trabajo, en tratar de dar lo mejor de sí en cada torneo. Es complicado relacionarse con todos, pero se puede tener buena onda, hay que pensar que uno convive con los rivales durante 24 ó 25 semanas al año.
Ilusiones
-¿Qué sería un buen 2011 para vos?
-Llegar a ser top ten, ganar la Copa Davis, algún torneo importante. Ser regular y, sobre todo, empezar y terminar el año bien de salud habiendo competido sin lesiones, a un cien por cien, y con un nivel parejo. Después podés ganar o perder, pero lo principal es estar bien.
-¿Si te dieran a elegir entre el título de Copa Davis o ser top ten?
-Ser top ten me gustaría mucho, pero prefiero la Davis, lograrla en un país en el que hoy en día el tenis es el segundo deporte nacional y hay tanta ansiedad por ese título sería quedar en la historia de este deporte a nivel argentino.
Distinción
De manos del presidente Osvaldo Dadiego, el club Independiente le hizo entrega a ?Pico? Mónaco de un plaqueta en reconocimiento a la producción desarrollada durante la temporada anterior.
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