Judiciales están ?alarmados? por los casos de violencia laboral en juzgados de Tandil
Omar Rojas, el secretario general del Departamento Judicial de Azul, explicó que “parecería que en el Poder Judicial no podría existir la violencia laboral, pero lamentablemente día a día se incrementa y cada vez son más los casos que se denuncian”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor su lado, el secretario gremial de la Asociación Judicial Bonaerense, Oscar Yenni, sostuvo que “cada vez es más frecuente y más recurrente esta cuestión de la violencia dentro del ámbito del Poder Judicial”.
En ese sentido, remarcó que si no se comienza con una tarea de concientización sobre este flagelo “vamos a estar permanentemente sacando compañeros de su lugar de trabajo y pidiendo traslados, licencias médicas y además de afectar a cada uno de los trabajadores judiciales, también se compromete de alguna manera el servicio de justicia”.
“Hay que identificar a cada uno de los que ejercen violencia sobre el resto. Nosotros cumplimos una labor dentro del Poder Judicial que es un servicio de justicia, y no puede ser opacado por una o dos personas que piensan más en su ombligo que en el bien común. Nosotros queremos terminar con esta cuestión que parece paradójica porque es dentro del Poder Judicial”, expuso en diálogo con El Eco de Tandil.
“Estamos alarmados”
En tanto, el secretario de formación y capacitación de la Asociación Judicial Bonaerense y de la Federación Judicial Argentina, Carlos Manzo, consideró que “los casos son muy fáciles de identificar, el problema es rotularlos como violencia laboral porque llega un momento que son tan repetidos, que se hacen normales”.
“En el Poder Judicial, por increíble que parezca en cualquier parte del país, inclusive en la provincia de Buenos Aires, e inclusive en Tandil, hay violencia laboral. Realmente estamos preocupados, alarmados, por la virulencia de esta patología institucional”, manifestó.
Respuestas ineficientes
Por otro lado, Manzo deslizó críticas al Poder Judicial, que debiera “si no prevenir, que sería lo más inteligente, por lo menos solucionar el problema. Pero sus respuestas son cada vez más lentas y más ineficientes. Es la Asociación Judicial Bonaerense la que tiene que salir a cubrir estas falencias que son destructivas para la psiquis de los trabajadores y para las prestaciones del servicio de justicia”.
“No es la violencia laboral un incidente propio de la convivencia, es un proceso perfectamente deliberado que desintegra física y psicológicamente a las personas. Entonces no es una cuestión casual, un incidente del momento. Es un poco todos los días. Se nota rápidamente, el problema radica en atribuirle a eso el mote de violencia laboral porque es tan de a poco que no se identifica, se hace invisible hasta que el compañero se enferma”, explicó.
Y reiteró que “en esta ciudad específicamente tenemos problemas de violencia laboral y por eso estamos acá”.
Las conductas
En cuanto a la forma en que se manifiesta la violencia laboral, sostuvo que “la forma de expresarse del violento es una estrategia que está compuesta por varias conductas, nunca es una sola. Si bien es de a contra b, involucra toda una dependencia”.
“Puede ir desde el insulto hasta la descalificación laboral, negar la comunicación, negarle a los demás empleados que hablen con el compañero afectado, no proveerle información para el cumplimiento de su tarea. Por ejemplo, en el caso nuestro que llegan modificaciones a las normas, tenemos que saberlo porque la norma es nuestra herramienta de trabajo”, graficó.
Y añadió que “otra conducta es afectar su carrera judicial, postergarlo, llevarlo a trabajar a un lugar insalubre intencionalmente, la sobrecarga de trabajo. Esas son las conductas más comunes y que están comprendidas en la Ley de Violencia Laboral 13.168 en la provincia en todo el ámbito público”.
En Tandil
Oscar Yenni afirmó que si bien actualmente en Tandil están hablando en general, sin dar nombres de casos puntuales, advirtió que “en el corto plazo vamos a hablar de temas puntuales con nombre y apellido”.
“Es el argumento del violento que está desbordado por el trabajo. Si tenés más trabajo, pedí personal, o hacé los requerimientos que necesites, pero no presiones hacia abajo porque es lo más fácil. Lamentablemente, es como cuando tiene en un Juzgado un baño que no funciona y se empieza a acostumbrar a eso. Pasa a ser parte del paisaje, por lo tanto, nos acostumbramos y eso es lo peor que nos puede pasar”, aseguró.
Y comparó esta situación con la violencia de género, porque también se da de a poco y se invisibiliza.
“Nos vamos bastante preocupados por esta situación de Tandil y vamos a evaluar en los próximos días los pasos a seguir en cuanto a dialogar institucionalmente con la Corte de lo que sucede en algún juzgado en particular, no son todos tampoco. Sería imprudente mencionarlos si uno no radica la denuncia, porque primero hay que formalizarlo, darle a la opinión pública todos los elementos de prueba que uno haya recolectado y decir con nombre y apellido a quien estamos denunciando”, sostuvo.
Y aclaró que “la intención institucional siempre fue no hacer denuncias por gimnasia, sino cuando uno tiene los elementos de prueba. Una vez que tengamos esos elementos, no tenemos por qué ocultarle a nadie ni qué juzgado, ni quién es el titular, ni cuáles son las pruebas que tenemos y que sea la Corte o el jury que diga si es culpable o no. Como cualquier persona que comete un delito, tiene que ser procesado, escuchado y tener una resolución”.
“Nosotros ponemos en conocimiento del patrón nuestro, que es la Corte, situaciones de violencia que nosotros entendemos que deben ser primero frenadas y después sancionadas. Esto es lo que estamos analizando en Tandil, lo estamos evaluando y en los próximos días junto con el cuerpo de abogados se hará público para todo Tandil”, adelantó.
A su turno, Rojas subrayó que quieren “llegar con todas las pruebas para hacer la denuncia respectiva. Lamentamos profundamente que la Corte, como nuestro empleador nunca trabaje en la prevención de los casos de violencia laboral, porque esto se podría solucionar si nuestro empleador se ocupara realmente por la situación de sus trabajadores”.
“Hay una creciente dosis de autoritarismo en el Poder Judicial y que se ve reflejada sobre los compañeros. Hay muchos que no se animan a denunciarlo, somos fervientes admiradores de otra manera de esgrimir los conflictos y no a partir de compañeros que terminen traumatizados”, concluyó.
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