Julio Cicopiedi recomienda
Un libro
Recomiendo El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez. Un libro que refleja las situaciones cotidianas del diario vivir y el amor no correspondido, el cual hace crecer más los sentimientos del que padece el amor verdadero hasta encontrar ya en las últimas instancias lo tan anhelado.
De jóvenes, Florentino Ariza y Fermina Daza se enamoran apasionadamente, pero Fermina eventualmente decide casarse con un médico rico y de muy buena familia. Florentino está anonadado, pero es un romántico. Su carrera en los negocios florece, y aunque sostiene 622 pequeños romances, su corazón todavía pertenece a Fermina.
Cuando al fin el esposo de ella muere, Florentino acude al funeral con toda intención. A los cincuenta años, nueve meses y cuatro días de haberle profesado amor a Fermina, lo hará una vez más. Con sagacidad humorística y su conocido estilo, García Márquez traza la historia excepcional de un amor que no ha sido correspondido por medio siglo. Buen libro para los que somos románticos empedernidos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Yo mí, me contigo” de Joaquín Sabina. Adoro este disco, por lo que me hace sentir y por lo que me identifica. Joaquín Sabina es el referente de millones de personas.
Sus sonetos, sus canciones, su forma de ver la vida, una frase mágica… cualquier cosa que hace Joaquín Sabina es especial, sobre todo, este disco con el cual conocí al amor de mi vida y con quien hoy sigo compartiéndola: Florencia. Este amor tuvo su fruto, que es lo más maravilloso que me regaló la vida ¿y cómo creen que le llamamos?, por supuesto, Joaquín.
En fin, como ya lo dije, una de mis canciones: “…Yo que crecí contigo y sin embargo, Madrid nunca me dio sus siete llaves, anda Joaquín que nos llevamos bárbaro, sólo que aún tú no lo sabes”.
“El secreto de sus ojos” de Juan José Campanella.
Amante del cine argentino no puedo dejar de halagar este film, que me pareció exquisito por el libro de Eduardo Sacheri (notable escritor de historias que llegan al corazón) y por su procedimiento escénico de filmación.
Tiene muy buenas interpretaciones de Darín, Francella, Villamil y Rago, que enriquecen la historia con idoneidad actoral que, en algunos casos, me sorprendieron.
La oscuridad de los ‘70 es filmada por Campanella con procedimientos de cine estadounidenses, como la escena del ascensor que me parece de lo más brillante de la película, tanto como el tuco de filmación de la cancha de Huracán: excelente.
Es dificilísimo quedarse con uno solo, pero por el año 1991, cuando aún no figuraba en mi cabeza estudiar artes escénicas, concurrí por invitación de un amigo a ver una obra teatral en el Luna Park.
El escenario era imponente: decenas de actores corriendo debajo de una inmensa sábana que cubría las gradas de un sector del estadio daban la sensación de un oleaje clamante. Los gitanos danzaban en la penumbra cargando ataúdes y la sombra del personaje principal ocupaba la inmensidad del Luna Park con 64 artistas muy potentes. Todo era grande.
Salí de ver ese espectáculo con ganas de subirme a un escenario, pero aún no sabía ¿a hacer qué? Ese mismo año -y yo no creo en las casualidades- ese mismo amigo me propuso hacer una obra para los intercolegiales que se hacían en Tandil y ya nunca dejé el teatro. La obra que aquella vez me despertó la curiosidad que hoy día es mi profesión, se llamaba “Drácula, el musical” y estaba dirigida por Pepe Cibrián.
Hay muchos me gustaron como el programa de Tato Bores o “Todos contra Juan” (parte I), pero, sin lugar a dudas, me quedo con el genial rosarino Alberto Olmedo. Yo era chico y recuerdo estar riendo frente a la televisión con sus geniales intervenciones. Un artista por donde se lo mire, con un humor particularmente popular. Me gustaban todos sus personajes y hoy, cada vez que puedo, lo vuelvo a ver y me siguen haciendo reír las mismas cosas.
Es secretario general de la Facultad de Arte de la Unicén.
Actúa para Manka Producciones en tres obras: “Sucedió en la Vía” de Raúl Echegaray, “Adentro” de Mauricio Dayub y “Cosas de hombres” con textos de Fontanarrosa.
Dirigió dos de sus producciones: “Adentro” y “Hay que casar a Romea” de Javier Lester, obra de la cual también hizo la letra y música.
Se encuentra dando clases en la Facultad de Arte (Educación de la Voz I y Música) y en la Facultad de Derecho es profesor de oratoria.
Se encuentra en etapa de pre producción la posibilidad de dirigir a Ionesco y su inolvidable “Cantante Calva” y continuar con el ciclo que ofrece la Usina Municipal y Popular de Tandil con la obra “Hágase la luz”, de Raúl Echegaray, en la cual se encuentra actuando.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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