Juzgan a tres jóvenes acusados por dos robos ocurridos en 2009 en la zona de Villa Aguirre
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El fiscal Marcos Egusquiza y los abogados defensores Diego Araujo y Carlos Kolbl llevaron adelante los alegatos ante el Tribunal Criminal 1, que deberá determinar la responsabilidad de tres jóvenes en cinco causas distintas por hechos que datan de 2009.
Los testimonios y las pruebas que obran en las distintas instrucciones penales preparatorias fueron incorporadas por lectura, por lo que se pasó en forma directa a las acusaciones del fiscal y a las respuestas de los defensores.
Asalto en un
comercio
En primer término, Marcos Egusquiza acusó a Hugo Ariel Sosa y Néstor Fabián Fuentes por “Robo calificado por el uso de arma impropia y de utilería en poblado y en banda”.
El fiscal encontró acreditado que los dos imputados, junto a un menor de edad, ingresaron el 28 de octubre de 2009, a las 22, al comercio ubicado en Primera Junta 375, con las cabezas y rostros cubiertos. Con la réplica de una pistola y un revólver, intimidaron al damnificado Rubén Oscar Segura y a otros tres integrantes de su familia. Se llevaron 7 mil pesos en efectivo, tarjetas de teléfono de distintas empresas y cigarrillos.
Tras el hecho se produjo una persecución y la policía los aprehendió en la Terminal. Una de las víctimas reconoció un cuello polar como el que llevaba Sosa en el momento del robo, y fue hallada la réplica del arma.
Robo en
una casa
Por otra parte, el fiscal acusó a Juan Angel Escalante por “Robo agravado por efracción”, hecho ocurrido el 8 de abril de 2009 a las 9.50, en la vivienda ubicada en Independencia 677.
El damnificado, Pedro Baldomero Aguinaldo, afirmó haber visto a Escalante, a quien conoce del barrio, y a otra persona cuando se llevaban un DVD de su domicilio, tras haber cortado el candado de una puerta lateral. Posteriormente, la policía secuestró de la casa del imputado una pinza para cortar alambre.
Encubrimientos
En otra causa, el fiscal acusó a Hugo Ariel Sosa por “Encubrimiento” y sostuvo que entre el 3 y el 28 de octubre de 2009, el imputado aceptó un cuadro de una moto Mondial, que había sido sustraída, y un motor de ciclomotor de la misma marca que respondía a otro vehículo denunciado como hurtado.
Egusquiza sostuvo que Sosa “aceptó las autopartes y concretó el armado” de la moto en la que fue sorprendido. También mencionó que el rodado no tenía patente colocada.
En otra causa similar, acusó a Sosa y Juan Angel Escalante, quienes entre el 3 y el 5 de abril de 2009 recibieron una moto Zanella 50 cc color rojo que había sido sustraída frente al domicilio ubicado en Canadá 878.
Agregó que en ocasión en que fuera descubierto por la policía con el rodado, Sosa intentó darse a la fuga ya que no tenía papeles ni registro. En cuanto a Escalante, mencionó que testigos afirmaron que le había pedido a Sosa: “Aguantamela hasta mañana”.
Resistencia a
la autoridad
Por último, Egusquiza encontró acreditado que Juan Angel Escalante se resistió a que la policía realizara un allanamiento en su casa de Labardén al 2900, el 24 de mayo de 2009. La orden la había librado el juez de Garantías José Alberto Moragas.
Describió que entre ocho y nueve personas, utilizando palos, intentaron impedir el accionar de la policía, e incluso Escalante golpeó al inspector Julián Mainini, quien estaba a cargo del procedimiento, aunque no lo lastimó.
Las penas
El doctor Egusquiza pidió para Néstor Fabián Fuentes, 5 años de prisión, unificando una sentencia anterior de tres años de ejecución condicional. Como atenuantes, consideró el buen concepto del que goza el imputado y como agravante, el haber delinquido estando sometido a proceso en dos causas de 2009.
Para Hugo Ariel Sosa solicitó 11 años de prisión, unificando una pena a 9 años y 4 meses por causas anteriores. También reconoció el buen concepto informado por su entorno y como agravantes, una sentencia en la que fue condenado a 6 años de prisión, otra causa en trámite con una pena de 11 meses y la declaración de reincidente.
Como factores agravantes comunes a ambos acusados, enumeró el haber cometido el robo de noche, la participación plural de tres sujetos y dos armas, y el haber actuado junto a un menor de 16 años de edad.
Por último, pidió 5 años de prisión para Juan Angel Escalante, sumando una pena anterior de 3 años de ejecución condicional. Como agravantes citó el mal concepto informado, su actitud de repeler a la policía con un palo y la multiplicidad de hechos que se le imputan.
Ausencia de prueba
Diego Araujo, el defensor de los imputados Sosa y Fuentes, planteó la absolución de ambos en el robo calificado, al entender que se dio “una ausencia de prueba directa” y que no existen testigos distintos a las víctimas, que incluso no reconocieron a sus defendidos en rueda de personas.
Sostuvo que la acusación se basó en “pruebas de indicio” y aseveró que “la duda en esta instancia debe obrar a favor de mis defendidos”. Descartó como elementos incriminantes la fuga, ya que la policía se acercaba empuñando armas y ellos circulaban en una moto robada; y un cuello polar que una de las víctimas señaló en un reconocimiento directo. También marcó contradicciones entre los relatos de los testigos.
En cuanto a Sosa, también rechazó la acusación por “Encubrimiento” y pidió encuadrarla como “Recepción culposa”, ya que los testigos culparon a Escalante. Por esta causa, indicó que la pena no puede superar un mes.
Dudas sobre
el denunciante
Por su parte, Carlos Kolbl pidió la absolución para Juan Angel Escalante y sembró dudas sobre la credibilidad del denunciante, quien es conocido en los ámbitos tribunalicios.
Marcó que el testimonio de la víctima es el único elemento de cargo que existe y que tampoco está acreditado que su defendido haya roto el candado para acceder a la vivienda, descartando el agravante de la efracción.
Por otra parte, solicitó la nulidad de un reconocimiento de una pinza para cortar alambre que se realizó en la DDI, ya que la hallada en lo de Escalante tenía mango gris y el testigo señaló ante la policía una color naranja.
En cuanto a la resistencia a la autoridad, Kolbl admitió que está probada, pero puso en duda si Escalante actuó bajo efectos del alcohol o las drogas debido a que no se hicieron peritajes.
Por último, Kolbl marcó que el imputado “está atravesando un momento distinto de su vida” al de 2009, teniendo en cuenta que ha formado una familia. Pidió una pena de un mes de prisión discontinua y si se probara el robo, de dos meses de cumplimiento con la misma modalidad, para que pueda conservar su empleo.*
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