La Asamblea por las Sierras no quiere más excepciones al Plan de Ordenamiento territorial
El texto de la entidad preservacionista, comienza expresando que ?llegar a una ciudad haciendo lobby para obtener excepciones no es de pionero, ni de buen ciudadano, ni de buen vecino. Mas lamentable que haya quienes piden privilegios sería que hubiera funcionarios dispuestos a otorgarlos. Máxime justificándolos como algo ?normal` por tratarse de una empresa que `viene de afuera a invertir`?.
En tal sentido, se pregunta ?¿cuál sería la lógica de dar más importancia a una sociedad anónima identificada con un inversor extranjero que a las miles de familias tandilenses con nombre y apellido que sostenemos con trabajo e impuestos esta ciudad, e invertimos lo que tenemos todos los días en Tandil??.
Para la Asamblea ?sería injusto tener un Plan de Ordenamiento que sólo se les exija a algunos ciudadanos. La ley, por ser ley, implica igualdad. La excepción, no sólo es una práctica que debiéramos repensar puesto que incentiva el intercambio de favores, sino que aumenta la discrecionalidad de las autoridades de turno. Y lo que autorizan dura en la ciudad por décadas, a veces para siempre…. Quienes autorizan las excepciones o `le buscan la vuelta`, sólo pasan por la gestión algunos años, al cabo de los cuales ni siquiera recordamos quienes fueron responsables. ¿Quiénes aprobaron el silo de chapa? ¿Quiénes aprobaron las Torres de Falucho? ¿Quiénes tiraron el molino de Fugl? ¿Quiénes han sostenido la continuidad de las canteras? ¿Quiénes hicieron las construcciones que coronan las sierras y han logrado estropear el paisaje con su lógica de reyes? Los gobernantes pasan, lo que deciden queda en la ciudad de todos. Por eso el ordenamiento territorial es una cuestión de todos. No debe expresar la voluntad de los funcionarios sino la vocación de la ciudad. Es el marco general, imprescindible para la convivencia, que define donde podemos realizar las actividades que queremos hacer?.
?De tal manera ?agrega-, tanto quien pida como quien autorice excepciones a ese marco general estarán estableciendo privilegios. La construcción en Villa del lago y/o la transformación de la Posada de los Pájaros en un emprendimiento con más construcciones y funciones impropias del área serrana son una amenaza para las sierras y también para la equidad que se debe a todos los ciudadanos.
Hablar de áreas protegidas al mismo tiempo que aceptar excepciones que contradicen los objetivos de esa protección es, al menos, incoherente?.
En el último párrafo señalan que ?en Tandil hay muchos lugares apropiados para construir. Si alguien quiere invertir tiene muchas cosas buenas para hacer respetando a la ciudad. Por ejemplo: un centro de convenciones en un lugar adecuado, sin destruir el patrimonio de todos. Seguramente quienes concurran a esas convenciones disfrutarán de venir a una ciudad que sea capaz de proteger de verdad las sierras más antiguas de la Argentina, estableciéndolas como auténticas áreas protegidas?.
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