La banda acusada de trata de personas ofrecía un servicio en dos locales, con traslado incluido
Por otro lado, el magistrado dispuso el embargo de 300 mil pesos para los acusados de financiar la red y desde la Fiscalía ya adelantaron que le solicitarán el decomiso de los bienes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante la investigación, revelaron que la banda que explotaba sexualmente a mujeres utilizaba dos locales nocturnos y ofrecía un servicio de traslado en remís, incluido en el monto que abonaban los clientes.
Además, confirmaron que los clientes pagaban un “paquete” de 500 pesos que incluía la copa (100), el traslado en remís hasta el privado (50), el pase (250) y el alquiler de la habitación (100).
La banda operaba en dos domicilios, donde explotaba a mujeres en situación de vulnerabilidad. En el local JJ, ubicado en Machado al 1200, se habrían llevado adelante las “copas”, y en el otro, situado a unas diez cuadras, se hacían los “pases” (cobros por los servicios sexuales) y donde se investiga si también vivían algunas de las siete víctimas que fueron rescatadas en los allanamientos. Este segundo inmueble habría sido alternado con otro, que se utilizó desde el 11 de octubre de 2013 hasta mediados de marzo de 2014.
La banda
De acuerdo a lo informado por el sitio especializado y reenviado por la Fiscalía Federal local, Hernán Alfredo Battistessa y Jesús Coldeira están acusados de ser los dueños del negocio que utilizaba la red y también habrían financiado la actividad ilegal.
Una tercera persona, Juan Alberto Spikerman, sería el responsable de la seguridad en uno de los locales y se habría encargado de trasladar a las mujeres y a los clientes al privado donde se realizaban los "pases".
Las dos mujeres que están procesadas, Elena del Carmen Olariaga y Claudia Ramona Rodríguez, habrían sido las encargadas de atender la barra del local y realizar tareas de limpieza, mientras que Juan Manuel Rivas era el dueño de una agencia de remises y está sindicado como el encargado de trasladar a los eventuales consumidores y también a las víctimas en algunas oportunidades.
Finalmente, un séptimo imputado, Carlos Ariel Gocella, que se encuentra prófugo, habría realizado con anterioridad tareas de seguridad en el bar JJ.
Entre las pruebas mencionadas, durante el allanamiento se secuestró un contrato de alquiler que revelaría la participación de uno de los procesados en la explotación sexual, ya que aparece como locatario del inmueble en el que se realizarían los “pases” y en el que vivirían algunas de las víctimas.
La labor del Municipio
Del informe oficial se desprende que la causa se inició a raíz de una nota enviada por el director general de Inspección de la Municipalidad de Tandil a la Fiscalía Federal de Azul con asiento en Tandil, el 11 de octubre de 2013. En esa oportunidad, se puso de conocimiento de que, durante operativos de control, se advirtió la presencia y concurrencia de personas que ingresaban durante la madrugada a los locales.
Como consecuencia, el fiscal dispuso una serie de medidas como la realización de informes, declaración de funcionarios municipales y la intervención de líneas telefónicas.
De esa manera se pudo establecer que el local nocturno era utilizado hasta marzo de este año por los principales imputados, alternando con el otro lugar, para explotar sexualmente a las mujeres.
Según sus declaraciones, todas de las víctimas manifestaron que asistían al local nocturno a tomar “copas”, que ahí no se realizaban los denominados “pases” con los clientes, sino que pasaban un rato con ellos, bebiendo y jugando al pool. El cliente pagaba la “copa” y la mitad del importe era abonado a las mujeres en el mismo momento por una de las dos imputadas que trabajaban en la barra.
El prostíbulo ya había sido allanado en otras dos oportunidades por la Justicia provincial debido a la infracción de la Ley de Profilaxis. En uno de esos procedimientos, en junio de 2013, se constató la explotación sexual de 15 mujeres. Además, dada la existencia de camas en ese lugar, se pudo establecer que los “pases” en ese momento se realizaban en el mismo local.
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