La biblioteca 25 de Mayo cumple 10 años sin edificio y en condiciones de precariedad
La biblioteca nació el 21 de marzo de 1999 de la mano de Julián Marcelo Municoy y un grupo de vecinos, que llegaron a reunir 400 firmas para hacer realidad el proyecto. En su origen no tenían edificio, pero Municoy prestó su casa para dar los primeros talleres.
Luego, el padre de la capilla San Cayetano les brindó un pequeño salón donde comenzaron a desarrollar las actividades. Allí estuvieron hasta 2003, cuando se estableció el centro comunitario y luego, el padre Fabián les ofreció un nuevo lugar para poder establecerse.
La institución cumple mañana diez años de vida y siente que no puede seguir funcionando en un espacio donde ni siquiera se puede circular, donde apenas entra el mobiliario y una mínima parte de los casi 10 mil libros que poseen.
-Mañana la biblioteca cumple 10 años, ¿cómo reciben esta fecha?
-Con mucho esfuerzo y trabajo y no sé por qué, pero a nosotros nos cuesta mucho. Será porque estamos en un barrio muy carenciado. Si bien tenemos el apoyo de la barriada y de la Asociación de Bibliotecas, es como que la gente grande no se acerca lo suficiente. Los chicos sí van a apoyo escolar o a consultar para sus deberes. Hemos llegado luchando. Teníamos una cuota social de un peso, y hay 140 socios, pero no llegamos a recaudar 140 pesos porque hay gente que no puede pagar: tiene 7 u 8 chicos y necesita de la biblioteca y ese pesito no lo tiene. Ahora aumentamos a 1,50 pesos por mes… El que paga todo el año, son doce pesos…
-Hace pocos meses manifestaban estar en una situación muy precaria, ¿tuvieron respuestas a su reclamo?
-Seguimos estando en la misma situación, porque si bien hay muchas gestiones por parte del Municipio y de los concejales, todavía estamos ahí. Se han interesado, han venido. Estuvo la directora de Cultura, pero no nos dan respuesta, se vio bien que los libros continúan en los sanitarios. Esos libros están en cajas y los baños son húmedos y ¡si esos libros se humedecen, los perdemos y tenemos 9.600!
Necesitamos un terreno y por eso queremos decirles a los socios si saben de alguno, que nos avisen en la biblioteca que nosotros lo pasamos al Municipio. Teniendo el terreno es costoso construir, pero pediremos ayuda, haremos eventos y trataremos de ir comprando las cosas de a poco, solicitaremos la colaboración del barrio.
-¿Cómo explicaría las limitaciones del lugar en el que están?
-Es un espacio mínimo, como mucho de 5 metros por 4. No podemos dar talleres. Antes podíamos dar pintura, telar, tejido. Ahora, no se puede. En invierno nos morimos de frío y en verano de calor. Al principio la luchamos por un espacio chiquito y se nos cedió, así empezamos y después nos dieron un espacio más grande, donde teníamos el rincón de los niños, con estanterías y hasta juegos que los tuvimos que guardar. Hoy entran sólo las mesitas apretadas. Es todo muy pequeño. Ese salón inicial lo precisó la Iglesia para la santería. Pero ellos nunca nos han pedido ni alquiler, ni gas, ni luz, que son gastos que no podemos enfrentar.
Tenemos una computadora, pero como no hay teléfono, no podemos poner internet para hacer consultas con los chicos.
Además, teniendo un espacio tan reducido, la Provincia no nos reconoce porque tenemos que tener 50 metros cubiertos. Nos dicen que tenemos que tener vista a la calle… ¡Sí, sería hermoso, lo ideal! Porque con la gente hace 10 años que estamos y no sabe que allí funciona una biblioteca popular y cree que pertenece a la Iglesia o que tiene material religioso. Y para el Municipio, tenemos que tener algo más grande para subir de categoría.
Igualmente estamos agradecidos al padre Fabián de San Cayetano que nos dio el espacio.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailAcciones y expectativas
-¿Qué acciones han emprendido?
-Hemos acercado al Municipio esta preocupación, estamos en tratativas por un espacio en el barrio 25 de Mayo. Está en manos de ellos, porque nos sostenemos sólo con la buena voluntad de los socios y nosotros que no aflojamos, poniéndole el hombro. Yo quiero que entiendan que es la única biblioteca popular en Villa Aguirre y es muy grande, incluye varios barrios.
-¿Se van a reunir por este aniversario?
-Sí, queremos hacer un festejo. Lo hubiéramos deseado hacer invitando nosotros, pero no lo podemos pagar. Así que va a haber una tarjeta para cubrir los gastos. Tenemos una torta que nos donaron y vamos a hacer un brindis. El lugar de reunión es el Cycles Club (Colombia y Guatemala), porque hay gente allí que es parte de la comisión. Ellos nos donaron parte del lugar. Estamos en los preparativos.
Para invitar a todos los socios para el sábado hemos caminado muchísimo. No sabíamos que venían de tan lejos, por calles de tierra, que en invierno se hacen de barro. Los chicos necesitan más que nunca, porque los libros están muy caros. Tenemos tres escuelas cerca: está el jardín, la Escuela Especial 504 y la Escuela 59. ¡Hasta llegan de Villa Alduncin, para buscar libros!
-¿Cuál es el deseo en este aniversario?
-Ser realmente una biblioteca popular, queremos conseguir el terreno, que los socios se acerquen a conocer en qué empleamos los 600 pesos que nos da el Municipio, del que se desprende el sueldo de bibliotecaria, la compra del diario cada día, que suma más de 50 pesos al mes. Siempre compramos libros nuevos, que son carísimos, y los conseguimos en cuotas. Muchas veces le damos la moneda al chico que no tiene ni para sacar una fotocopia.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios