La biblioteca Loreto siente la falta de público
La biblioteca Loreto, al momento, sólo cuenta con unos sesenta socios y aproximadamente diez visitas diarias, lo que para los integrantes de la institución cultural es muy poco.
Al respecto, mencionan que ?cuando vamos a las reuniones de la Asociación de Bibliotecas Populares se nos plantea la tendencia que la lectura ha dejado de ser una prioridad?, y eso les preocupa, sobre todo, porque están realizando un gran esfuerzo para sostenerse con el magro subsidio que reciben.
?Además no tenemos reconocimiento provincial. A veces recibimos donaciones, pero suele pasar que son libros demasiado viejos o novelas y quizá estamos necesitamos libros de texto y cuentos más actualizados para los chicos. En la medida en que el subsidio municipal nos lo permite, podemos hacer una compra?, explica Margarita Jakobsen.
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En la actualidad atienden las necesidades de los niños del barrio que asisten en su mayoría a la Escuela 36 y en menor número, a la 4 de Cerro Leones.
Cuenta para ello con unos 6 mil libros compuestos por textos de consulta, novelas y cuentos infantiles y juveniles.
Además, colaboran con préstamos de libros de cuentos al CAI Mater (Centro de Atención Integral), guardería que funciona en el barrio y atiende niños de hasta cinco años.
También posee un servicio de préstamo a domicilio y de consulta en la sala de la institución y un rincón donde los pequeños suelen reunirse a leer y dibujar.
Distintos estudiantes de Ciencias Económicas brindan apoyo escolar a cargo de dentro del Convenio Marco de Pasantías Solidarias; y también se da inglés para niños.
Recientemente comenzaron a implementar un curso de encuadernación, que se realiza todos los martes de 9 a 11 y es dictado por la bibliotecaria a cargo, Noemí Migón. El curso consiste en el reciclado de libros de la institución. En el mismo espacio se desarrolla un taller de literatura y creación narrativa.
Todo este trabajo, organización y atención al público se cumple no sólo a través de la bibliotecaria sino de voluntarios, que tienen como fin brindar apoyo a la comunidad a través de este espacio cultural y recreativo.
Un poco de historia
El salón Nuestra Señora de Loreto, ubicado en la ladera del Cerro Movediza fue pensado y creado a partir de 1981 desde Cáritas Santa Ana, cuando se comenzó a visitar el barrio que se extiende a sus pies.
En 1986 se inició la construcción del salón con donaciones de amigos y con el trabajo de hombres y mujeres del barrio y desde 1987 se formó una pequeña biblioteca dentro del salón parroquial.
A través de una campaña radial realizada diez años después se recolectaron libros donados por la comunidad y se inició la ampliación de la pequeña biblioteca, que el 19 de junio de 1999 se inauguró oficialmente con 1400 volúmenes.
En 2005 logró la personería jurídica y el reconocimiento municipal, y hasta hoy sigue funcionando con toda la fuerza para sostener y ayudar a quien concurra y abra las puertas para descubrir a esta pequeña pero pujante institución.*
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