La Biblioteca Rivadavia cumple 104 años
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Conmemorando este aniversario, anoche se realizó un encuentro de música y plástica con la intervención de Gabriela López Actis y el Coro Universitario dirigido por Arturo De Felice, en un subsuelo remozado, más amplio y con vistas a que en algún momento se vuelva a contar con un teatro, como el recordado “teatrillo”, en el que tantos artistas se formaron, tanto público disfrutó de memorables puestas y que también fuera escenario de encendidos debates de ideas de vecinos notables.
-¿Cómo se prepara para este debut como titular de la Biblioteca en épocas donde los desafíos son constantes y vertiginosos?
-Manina (García, ex presidenta) me invitó a venir -como ya me conocía- y empezamos a trabajar, hace ya como ocho años o más que estoy acá. Pero a la biblioteca la conozco desde chico, venía al teatrillo y mi primer recuerdo de este lugar es de cuando tenía 8 años, iba a la Escuela 1 y un día pasé y entré y me encontré con el olor de los libros y esas inmensas estanterías repletas de volúmenes, que es algo maravilloso.
Estoy convencido que los libros le pueden cambiar la vida a cualquiera. Yo era un pibe humilde, de barrio, vivíamos en el barrio Atepam, y los libros me cambiaron la vida; como la educación nos da libertad, no le tememos a los cambios.
-Hay muchos que prefieren leer por internet…
-Claro y las bibliotecas en los primeros noventa años no tenían que preocuparse por otra cosa que no fuera tener libros. Ahora hay que competir con otros soportes y la tecnología que va avanzando a pasos rapidísimos, pero creo que se puede compatibilizar todo.
-¿Cree que el libro puede desaparecer?
-No, porque se siente, se toca. Se deja por unos momentos y se vuelve a retomar la lectura. Es mágico, se viven historias donde uno puede ser un montón de personajes. El olor de los libros es incomparable y siempre nos está esperando uno.
Y hoy vemos los chicos que vienen a la biblioteca también a hacer sus deberes, como antes lo hicimos nosotros, acompañados de sus netbooks. Y como tenemos wi fi prestamos otro servicio indispensable a nuestros socios. Hay días en que el lugar está repleto de alumnos y de nuestros ‘clientes’ que vienen diariamente a leer… Hay cosas que no se van a perder nunca.
-¿Los socios encuentran los libros que buscan?
-Claro, porque estamos actualizándonos permanentemente, y traemos lo que vemos que sale en cuanto a libros de estudios, novelas, biografías, todo lo que el socio necesita.
-Tienen subsidios.
-Sí, a nivel municipal, provincial y nacional, pero más que nada nos sostenemos con los socios, con los fieles socios.
-Se lo ve motivado en este debut como presidente de la biblioteca.
-Es que tanto el personal que realmente es de diez, los integrantes de la comisión directiva y yo -en lo personal- estamos muy entusiasmados porque tenemos muchos proyectos y todos en función de darle una mejor prestación al socio y a todo aquel vecino que quiera venir a la biblioteca a leer, buscar información, mirar un diario.*
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