La biblioteca Salceda cumplió 90 años de vida
Los fundadores del club eran visionarios, ya que crearon una biblioteca popular sumamente importante para la zona. Desde hace algunos años cuenta con personería jurídica, lo que le permite funcionar independientemente.
Su presidente actual, Rubén Sirioni y el saliente, Norberto Santoro, dialogaron con El Eco de Tandil en el día del cumpleaños de la institución. Manifestaron cómo ven a la biblioteca a 90 años de su fundación y aseguraron que se proyectan hacia el centenario.
-Salió un presidente y entró otro…
Norberto Santoro: -En 1996 Eduardo Arditi me dio la posibilidad de ser presidente de la biblioteca, cuando nadie tomaba las riendas; cuando empezás a trabajar y te compenetrás en toda la historia que pasó por esas paredes, por los libros de la biblioteca, ves la importancia que tuvo y que tiene.
Rubén Sirioni: -Esta biblioteca fue la segunda de Tandil, porque primero se creó la Rivadavia. Era la biblioteca del club Ferro, que a pocos días de fundarse el club, abrió sus puertas. Era una necesidad. Además, se plasma en el estatuto que el club debía mantener a la biblioteca y sostenerla.
-Una visión, porque el barrio fue creciendo a pasos agigantados…
R.S.: -Sí, hoy por hoy la biblioteca está en la calle, la gente ya sabe cuál es la biblioteca Salceda. Tenemos un sueño que seguramente lo vamos a cumplir, porque estamos charlando y viendo con las autoridades: que la biblioteca se traslade a su antiguo lugar, en avenida Colón. Eso es algo a resolver.
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-La biblioteca se encuentra bien posicionada…
R.S.: -Gracias a una entidad hemos adquirido dos computadoras de última generación, con televisores, todo lo último. Tenemos internet que es libre para los chicos que son socios. Tenemos otra computadora que nos donó esa empresa, que se suma a dos máquinas de vieja generación que también están en uso.
-¿Continúan con el préstamo de libros y la consulta en sala?
R.S.: -Sí, eso es constante. La biblioteca tiene 15662 libros, funciona de las 14 a las 19, todos los días, y está dentro del club, de manera que se entra por la puerta principal. Trabajamos con estudiantes y Zulma, la bibliotecaria, que es quien da todo el apoyo necesario.
Desafíos y proyecciones
-Se necesita espacio para seguir creciendo…
R.S.: -Ese es un problema que se solucionaría si nos trasladáramos a avenida Colón, es cuestión de tiempo. Por ejemplo, dimos cursos de italiano que este año tuvieron que suspenderse por falta de espacio.
-¿Cómo se proyectan al centenario?
R.S.: -El sueño más importante es el de poder trasladarnos, que estemos en la calle. Otro sueño es poder utilizar una casa que pertenece al club Ferro, que es espectacular. Si alguien arrimara los subsidios para construir algo, sería fantástico porque la casa es preciosa y se convertiría en un centro cultural.
N.S.: -En cuanto a material, la biblioteca tiene armado el museo del club Ferro con documentaciones y objetos de la vida del club para exponer. Tenemos el balance número uno, cartas, carnet. Nos falta el lugar para poder mostrar todo eso.
R.S.: -En noventa años la biblioteca caminó con el club y ahora nos encuentra con todas las pilas puestas, para trabajar para ella y hacer cosas. Esto se trata de una vocación de servicio y tiene que seguir siendo así, debe ser el lugar donde vayan los chicos.*
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