La Cámara ratificó lo actuado en Tandil y el fiscal elevó a juicio dos imputaciones
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailComo se vino informando detalladamente sobre el avance de la resonante causa Gonzalo, el padre –Mariano- que se llevó a su hija del país ante su disconformidad con las decisiones judiciales en torno al presunto abuso sufrido por la menor, se confirmaron decisiones judiciales del tribunal de alzada frente a lo actuado desde los estrados locales. Asimismo, el fiscal que llevó adelante la voluminosa instrucción elevó la requisitoria a juicio por la situación procesal de Leoncio Gonzalo y Mariano Rimini Carol, acusados por la sustracción de la menor.
Cabe consignar que aún no se pudo avanzar por la situación procesal de Mariano Gonzalo, quien permanece detenido en Brasil con el pedido de extradición. En tanto que el otro imputado, Franco Bindi, permanece prófugo de la Justicia.
Los acusados presentaron con sus respectivas defensas distintos planteos de nulidad como apelaciones y eximiciones de prisión, medidas que ahora encontraron el rechazo de la Cámara de Apelaciones azuleña.
En efecto, el tribunal superior del cual depende Tandil, ratificó todo lo actuado en la instrucción como las decisiones judiciales adoptadas oportunamente por el juez José Alberto Moragas, un paso más que fundamental para la suerte de una investigación tanto compleja como polémica habida cuenta de la repercusión y los actores que están en juego.
A juicio
Al unísono, se conoció que el fiscal Damián Borean elevó la requisitoria a juicio de los imputados Leoncio Gonzalo y Rimini Carol.
A la hora de fundamentar las respectivas acusaciones, el fiscal explicó sobre la conexión de los acusados y sus respectivos roles, refiriendo a una triangulación: Mariano Gonzalo, profugado con su hija; Leoncio Gonzalo abasteciendo los recursos económicos para la ejecución de la fuga, y Bindi y Rimini Carol como los gestores y el aporte logístico para obtener las herramientas necesarias que permitieron la realización de la huida del país como su permanencia en Brasil hasta que fuera detenido por Interpol en Porto Seguro.
En lo que respecta a los cuatro acusados, Borean refiere a que de común acuerdo y respondiendo a un plan común, tomaron parte de la ejecución de la sustracción, retención y ocultamiento de la niña a su madre Josefina y de sus guardadores judicialmente designados Pedro Málaga y Cecilia Ordóñez a partir del 1 de agosto de 2009 (en el caso de Josefina) y del 14 de septiembre de 2009 (en el caso de los guardadores) hasta el 15 de diciembre de 2010, fecha en la que la menor fue restituida a los guardadores.
Sobre Rimini Carol se describe que de común acuerdo entre sí y con los restantes integrantes del accionar, también actuaron –a cambio de dinero aportado por Leoncio Gonzalo- en forma conjunta y/o alternativa como organizadores, gestores y en ciertos tramos, ejecutores de la maniobra investigada.
También sirvieron de nexos comunicacionales entre Mariano Gonzalo y su familia, a la vez que aportaron en y desde nuestro país la logística esencial para que Mariano permaneciera oculto de la Justicia y la niña, retenida y oculta respecto de su progenitora y guardadores judicialmente designados.
Puntualmente, el aporte insustituible del acusado consistió en una serie de actividades.
Gestionó junto al profugado Bindi la salida irregular del país -destino Brasil- de la niña junto a su padre Mariano, quien tenía pedido de captura, mediante la obtención de documento apócrifo, a nombre de César Sebastián Aguilar, acompañándolos en el pase de frontera por el puente Tancredo Neves. Gestionaron desde Argentina lo necesario para que aquellos se instalaran y permanecieran ocultos en Porto Seguro de aquel país. Concibieron desde nuestro país un mecanismo seguro de transferencia de dinero para los gastos de aquellos.
También se ocuparon de encargar durante los meses de julio a septiembre de 2010 la confección, y proveyeron así tanto a Mariano Gonzalo como a la niña de documentos de identidad propios y ajenos falsos o adulterados y autorizaciones notariales falsas para viabilizar la circulación de la menor, los que se encontraban en poder de Gonzalo al momento de ser detenido el 13 de diciembre de 2010 en Brasil.
Además se les endilga que organizaron la visita de Alicia Cuesta y Laura Gonzalo a Brasil, a los efectos de que las nombradas se encontraran con la niña y su progenitor, proveyéndole los medios para la concreción del mismo -reserva, pasajes, traslado alojamiento, etc.
Realizaron gestiones desde Argentina y en Brasil para obtener una nueva declaración de Sofía ante las autoridades judiciales brasileñas y con ello reeditar la hipótesis del abuso sexual que oportunamente le endilgaran a la madre y su pareja, viajando Bindi a tal fin.
Según el fiscal, los hechos ventilados constituyen la comisión de los delitos de “Sustracción de menores de diez años (dos hechos) en concurso real”. “Falsificación de documento público destinado a acreditar la identidad de las personas (tres hechos)” y “Falsificación de documento público (tres hechos), respectivamente todos en concurso real”. También se habla del delito de “Uso de documento público destinado a acreditar la identidad adulterado”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios