La carta ganadora para la Davis
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email?Si me tengo que quedar afuera, lo aceptaré? había dicho y quizás ya con cierta resignación, Juan Mónaco.
Por entonces se hacían especulaciones sobre la eventual convocatoria de Alberto Mancini para conformar el equipo de Copa Davis, de cara al match de semifinales frente a Rusia suponiéndose la presencia de dos nacidos en Tandil.
Hoy, a pocas horas de conocidas las nominaciones del capitán, el tenis local no podrá tener el privilegio inédito de contar en simultáneo con dos de sus notables raquetas. Mancini dijo sí por Del Potro, algo que era cantado. Si bien faltaba el pronunciamiento oficial, ya se sabía que era número puesto, incluso antes de la gira y los éxitos en el cemento de Estados Unidos. Porque si alguna vez se llegó a vacilar de su inclusión o no, eso pudo haber sido antes de los títulos en polvo de ladrillo en Stuttgart y Kitzbühel. Y si aún así, alguien dudaba todavía, terminó por tener la aceptación unánime a fuerza de triunfos y sosteniendo una racha histórica.
Debut como local
Del Potro convertido en el tenista del momento (sólo superado por el enorme Rafael Nadal) se constituye por estos días en el verdadero as de espada del equipo nacional y su ambición de trepara ala definición del certamen ecuménico. Incluso, por encima de David Nalbandian, más allá de los pergaminos y el respeto por su trayectoria. El, hoy, es otra cosa. Pero, bueno. Disfrutemos los argentinos, por supuesto los tandilenses, que se pueda contar con los dos.
A los 19 años, Del Potro, es por lejos el jugador de mejor presente entre los cuatro convocados por Mancini. Nalbandian, pese a su mejor ubicación en el ranking de la ATP, arrastra desde principios de año problemas físicos que afectaron su rendimiento.
Será, no obstante una prueba más para Del Potro. Aunque ya ha superado en su corta edad obstáculos y situaciones que parecían ponerle freno, siempre terminó respondiendo con creces.
Por ejemplo, cómo olvidar aquel debut absoluto en Linz, Austria, cuando venció a Melzer y le dio a Argentina el punto decisivo para pasar de ronda, con la presión que todo ello implicaba. Ahí, en ese entonces, en febrero de 2007 y con 18 años, ya demostró que estaba para cosas grandes. Mancini le renovó la confianza y ya en abril, sumó el único punto argentino en la caída frente a los suecos, sobre la capeta sintética de Gotemburgo.
En la presente edición no fue llamado. Claro, era en Buenos Aires, en polvo de ladrillo, la superficie en donde supuestamente ?no funcionaba?. Ya demostró que funciona y por eso nadie se atreve a cuestionar la decisión, por el contrario es natural y lógico que sea uno de los singlistas titulares.
Caso contrario puede sacar la chapa y se termina la discusión: 23 partidos consecutivos ganados, racha que le ha permitido obtener los cuatro primeros títulos de su carrera (Stuttgart, Kitzbühel, Los Angeles y Washington) y en dos meses subió del puesto 65 al 17 y se ha asegurado el 15.
Mancini, privilegió el momento
Y no estuvo mal. Aunque a los tandilenses nos hubiera gustado ver a los dos y disfrutar de ellos (junto viajaron a Bielorrusia en 2004, aunque Del Potro fue como juvenil, en aras de hacer experiencia y convivir con las figuras consagradas). Por entonces, Piquito también, recién arrancaba en el profesionalismo de elite, luego de ganar el Challenger de San Pablo y haberse proyectado a los cuartos del ATP de Buenos Aires en esa temporada.
Claro que después del notable 2007, con tres títulos ganados en superficie lenta (sólo superado por Nadal. Siempre Nadal?) parecería absurdo dejarlo de lado. Sin embargo, el año empezó accidentado, por aquello de Viña del Mar y la torcedura de tobillo que le impidieron jugar la final con Fernando González a pocas semanas del match frente a Inglaterra. De todos modos, pudo estar presente en los cuartos contra Suecia y sumó (triunfo sobre Thomas Johansson) y cuando se suponía que ya la lesión quedaba en el olvido, (tuvo buenos resultados en los ATP de Poertschach y Varsovia) apareció esa neumonía, el físico que se debilitó, la perdida de varios kilos y de tenis. Puntos también, pues paró varias semanas y ya no fue con todo su potencial a Beijing para el debut en los Juegos Olímpicos, ni tampoco a las citas posteriores.
A partir de ahí, las dudas y la determinación de Mancini que optó por Calleri y Cañas, para secundar a sus principales figuras: Del Potro y Nalbandian. El de Unquillo está invicto como local, tanto en single como en dobles.
En la primera ronda de la Copa Davis, el equipo argentino derrotó a Gran Bretaña por 4-1 y en los cuartos de final por el mismo marcador a Suecia, en ambas ocasiones en la capital de su país.
El ganador de esta semifinal se enfrentará al vencedor del choque entre España y Estados Unidos, que se disputará en Madrid.
?Igual me siento parte del equipo?, dijo Mónaco
El martes, a pesar de su clasificación a las semifinales de la prueba de dobles, Juan Mónaco reconoció una sensación ambivalente pues conoció su exclusión del equipo argentino de Copa Davis para la serie semifinal contra Rusia, que se disputará entre el 19 y el 21 de septiembre en Buenos Aires.
“Mancini habló conmigo y me comunicó que por este partido no iba a estar en el equipo. Acepto lo que me dijo. Tendré que recuperarme y volver a tener confianza y tratar de estar en la final”, declaró el tandilense para agregar luego que “yo, igual me siento parte del equipo, quiero estar con los chicos y darles confianza”.
CON MURRAY
Hasta el partido de ayer, Del Potro se había cruzado en tres ocasiones con el tenista escocés, Andy Murray y todas habían sido derrotas.
Las dos primeras fueron en la etapa junior y el europeo hizo valer la diferencia de edad y categoría, en el Us Open juvenil de 2004 cuando le ganó en el debut por un inapelable 6/0 y 6/1 (la derrota más dura de su carrera) en la misma superficie que ayer.
Casi un año más tarde se volvieron a cruzar en un Grand Slam juvenil, pero en este caso en el polvo de ladrillo de Paris, en Roland Garros y nuevamente prevaleció el británico, venciendo cuartos de final 6/4 y 6/1.
El cruce posterior, ya como profesionales fue más reciente, en abril de este año y no estuvo exento de cierta polémica y acusaciones mutuas en el inicio del Masters Series de Roma, cuando Murray resultó vencedor por 5/7; 6/4, 1-0 y abandono.
Pico y Machi, también hicieron historia
Ya sobre el cierre de Eco-Tenis, en recuadro grisado, la semana pasada alcanzábamos a publicar la noticia de último momento. Parecía, no muy relevante: triunfo en el doble, se señaló escuetamente en referencia al debut exitoso en el Us Open de la dupla tandilense conformada por Máximo González y Juan Mónaco.
Compañeros de generación -separados apenas por un año- compartieron los viejos zonales o regionales y juntos ganaron muchas veces. Ya crecidos separaron su carreras, pero volvieron reunirse y como se sabe, en el ATP de Viña del Mar alcanzaron la final (el día que se lesionó Piquito), más tarde jugaron Acapulco y salieron campeones del ATP de Valencia.
Y en cemento, contra muchos pronósticos adversos, la dupla local también funcionó y concretó un logro histórico al alcanzar semifinales de un Grand Slam.
Ayer, la jerarquía de dos especialistas como el indio Leander Paes y el checo Lukas Dlouhy, terminaron con el sueño de continuar trascendiendo. Pero el traspié no le quita brillo a la memorable e inédita producción de otros dos de Tandil, que como Del Potro, provocan la admiración internacional.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios