La compañía teatral el Templo cumple años y lo celebra poniendo en escena sus obras
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
El concepto artístico que se intenta llevar a cabo abarca propuestas teatrales creadas a partir de la dramaturgia del actor, apoyadas fuertemente en la imagen, la ilusión, el realismo mágico y el género del clown. Esta fusión es la que determina el perfil de la compañía generando, de este modo, una poética sumamente particular.
-Cumplen cinco años como compañía…
Sergio Saltapé: -Sí, hace cinco años nos reunimos para hacer “Encantado de conocerme”, donde Javier me dirigió. Yo tenía ganas de hacer algo solo y él me dijo que no se sentía con capacidad para hacerlo, pero yo le pedí que me viera. Una vez que comenzamos a tirar ideas, a trabajar, fue saliendo algo divertido y nos entusiasmamos. Estrenamos en el Club de Teatro, estuvo muy bueno y creo que nació una poética, una forma. Eso se confirmó cuando hicimos “Gringo Golondro”, donde fuimos manteniendo la forma de contar, muy basada en la dramaturgia del actor.
-¿Cómo están creados sus trabajos?
S.S.: -A partir de la improvisación. Vamos ajustando y poniendo marcaciones constantemente. No hay tanta estructura de texto previa.
-¿Cómo decidieron hacer “Gringo Golondro”?, ¿qué repercusión tuvo?
S.S.: -Tocaba un tema de mucha identificación porque se hablaba de la llegada de los inmigrantes. Fue una experiencia muy buena, porque había que ver qué contar, cómo contarlo. Pudimos contar todo lo que queríamos de lo que fue o podría haber sido en su época. Nos quedó bueno el resumen, la forma en que logramos contar casi todos esos pasos. Fue muy lindo y tuvo muy buena repercusión.
-Después llegó “Picadita circo”.
S.S.: -Sí, nació casi en la calle por diferentes rutinas y performances que tenemos cada uno con objetos que son similares, como las esferas de acrílico y las burbujas, y las pudimos reunir. Con esta obra nos fuimos a Europa y viajamos mucho con ella.
-Al regreso llegó “El niño prodigio”.
S.S.: -Además de mantener la poética y la estética nos gusta el desafío de interiorizarnos con técnicas que no son las nuestras, como muñecos y manipulación directa de objetos. Ahí contamos algo que nos atraviesa, que es el tema del talento, del prodigio, de ser ‘el elegido’ o no.
Propuesta de trabajo
-¿Cómo celebrarán estos cinco años?
S.S.: -Haremos las cuatro obras en aparición cronológica. Dos hoy, y dos mañana, en el Club de Teatro. Esta es una forma de celebrar un el lugar que nos vio nacer. Yo casi toda mi historia la he hecho en el Club.
-¿Cómo se sienten respecto al trabajo que han hecho en estos años?
S.S.: -Cada vez que volvemos a ensayar encontramos nuevas maneras de hacer, de enfocarnos en las historias. Yo lo veo con mucho cariño a todo lo que hemos hecho. Javier es un colega extraordinario, estamos muy compensados entre los dos. Es muy trabajador, tiene la energía alta siempre y se pregunta constantemente si lo que hace está bien o no, indaga constantemente. Yo soy sumamente práctico, de modo que nos complementamos muy bien. Nos retroalimentamos con las ganas de hacer y siento que estamos haciendo un camino, estamos tomando una dirección que mantendremos.
-¿Siempre con buena recepción por parte del público?
S.S.: -Creo que recibimos casi lo mismo que damos. La gente reconoce la responsabilidad, la búsqueda de profesionalismo. Nosotros ponemos sacrificio, voluntad, trabajo. Si tengo una exigencia es para con la gente, porque yo puedo ser un gran artista, pero si nadie me ve, eso no llega a ningún lado. Creo que cada función nuestra es una celebración.
Un viaje
-Emprenden un viaje…
S.S.: -Nos vamos hasta Venezuela. La idea es llevar el trabajo nuestro por América Latina. Queremos mostrar lo que estamos haciendo y nuestro desarrollo artístico.
-¿Se van en combi?
S.S.: -Vamos con Javier, con Pedro Baldovino que está haciendo un unipersonal; y con un amigo, Gabriel, que es estudiante de cine y filmará un documental del viaje.
-¿Cómo será el recorrido?
S.S.: -De aquí a Cuyo primero. El trayecto continuará por la costa del Pacífico, pasando por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela y volveremos por la costa Atlántica. Vamos a ir trabajando en función de lo que nos depara el camino. De todas maneras, tenemos contactos en Bolivia, Perú, con gente que ya ha pasado por ahí. Hemos mandado material para festivales. En cada lugar queremos hacer las obras, dar talleres si se puede, actuar en salas, en la calle, en centros culturales, escuelas…
-¿Cuánto tiempo esperan estar afuera?
S.S.: -Tenemos fecha de salida, entre el 18 y el 20 de abril, pero no de regreso. Dependerá de cómo vayamos llegando. En lo particular, me gustaría ver cuánto demoramos en llegar a Venezuela, quizá demoraremos menos en regresar. Creemos que son seis meses para ir y otro tanto para volver.
(Más información en Agenda de espectáculos)
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios