La Cooperativa Vial pidió paciencia por los caminos y afirmó que trabaja para garantizar la transitabilidad
Los encargados de brindar los detalles fueron el presidente de la Cooperativa Vial Marcos Nazar; el tesorero Angel Redolatti; y el gerente técnico, ingeniero Pablo Ceriani, quienes pidieron a la comunidad paciencia ante los pronósticos “para nada alentadores de mayores lluvias”.
En primer lugar, el secretario de Planeamiento y Obras Públicas Mario Civalleri manifestó que “estamos en un año muy particular con un nivel de lluvias con parámetros anormales y que ha producido mucho deterioro en los caminos en toda la zona rural. Por eso se ha emprendido una serie de acciones para tratar de paliar esta situación”.
Por su parte, el presidente de la Cooperativa Vial Marcos Nazar explicó que este año “las grandes precipitaciones nos han puesto en estado de alerta y emergencia. A la fecha, en muchos lugares han caído más de 1.150 milímetros, cuando la media para el territorio es de 800 ó 900 milímetros anuales”.
Destacó que “por eso nuestra entidad ha puesto, para resolver este problema, todas sus maquinarias y equipo de trabajo, y se han reasignado más de 1,6 millones de pesos para atender esta emergencia, fondos que han sido puestos a disposición a través de una ordenanza del Concejo Deliberante”.
Sin embargo, advirtió que “todos estos esfuerzos no han sido suficientes para resolver los casos y demandas puntuales de la Red Vial del Partido. Por eso, actualmente estamos trabajando esforzadamente, pero dados los pronósticos nada alentadores de mayores lluvias, vamos a necesitar de la paciencia, comprensión y ayuda de todos”.
“No nos desentendemos del problema, pero financiera y humanamente se nos hace muy difícil resolver la situación de cada zona, lo cual técnicamente es muchas veces imposible. Comprendemos la necesidad del productor de sacar su producción, pero apelamos al criterio de todos para tratar de no deteriorar continuamente lo ya parcialmente solucionado”, solicitó.
Las zonas
más afectadas
En cuanto a la situación actual, indicó que “la zona más afectada es de la Ruta 226 hacia Ayacucho y Rauch, donde se encuentra toda la parte más baja. Más allá de lo que llovió, ahí se agrava debido a que toda la lluvia que cae en la zona de la 226 hacia el sur termina dirigiéndose a esa zona más baja”.
En este sentido, informó que “hicimos un relevamiento de lo que llamamos una emergencia de caminos, en el cual se relevaron todos los caminos de esta zona, de El Solcito, Iraola, De la Canal, la Ruta 30 y se focalizaron 16 puntos más afectados y caminos cortados”.
Ante esta situación, señaló que “se comenzó con el arreglo en base al plan de emergencia, pero luego nos surgió el problema que cuando teníamos casi finalizado el arreglo en esos puntos, volvió a llover 200 milímetros y mucho de lo que habíamos arreglado se volvió a romper”.
Argumentó que “muchas veces no es posible arreglarlo por más que nosotros queramos, porque el agua brota y hay partes que están totalmente anegadas. Y por más que uno quiera arreglar es gastar plata, que no tenemos o es limitada, en algo que no se puede solucionar. Además, a veces, para solucionarlo hay que romper otros caminos que están sobre el límite de poder transitarlos”.
Finalmente, Nazar advirtió que “es una situación complicada. Lo que se resolvió en el consejo consultivo de la cooperativa es tratar de que la gente tenga alguna vía para salir de su campo. Por ahí tendrá que hacer algunos kilómetros más, pero la idea es que no queden encerrados y que puedan llegar a la ciudad. Esto nos genera ciertos reclamos porque la gente no quiere hacer más kilómetros, pero hay que entender que es una situación de emergencia”.
Un trabajo
“intenso”
Por último, el ingeniero Civalleri señaló que “esta problemática excede al partido de Tandil, ya que hay partidos dentro de la provincia de Buenos Aires que están sufriendo situaciones similares y en algunos casos peores”.
Puntualizó que “afortunadamente en Tandil se ha hecho un trabajo muy intenso a través de un plan de entoscado, que ha dado muy buenos frutos y que permite que en varias zonas se soporte de una mejor manera, a diferencia de otros lugares, donde hay enormes sectores que están aislados hace un mes. Más allá de eso, la seguidilla de lluvias no deja secar y a veces no queda otra que esperar para poder arreglar los caminos”. u
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