La coronación de Máxima también se festejó en Buenos Aires
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Con supremacía de holandeses o descendientes de inmigrantes del país europeo, se celebró con algarabía la asunción del rey Guillermo Alejandro y la argentina reina consorte, que se pudo ver por pantalla gigante.
Las imágenes del flamante matrimonio real y sus tres niñas despertaron aplausos de la concurrencia, que también derivó en algunos silbidos cuando se enfocó al vicepresidente argentino, Amado Boudou, que se dio cita en la coronación celebrada en Holanda.
En Palermo, el embajador de los Países Bajos en la Argentina, Hein de Vries, tuvo palabras elogiosas para Máxima y confió en un mejoramiento de las relaciones entre ambos países.
"Tengo que decir que las relaciones con Argentina son muy buenas y que en el futuro serán mejores, con este ejemplo que nos han mandado como mujer", sostuvo el representante diplomático.
Según su apreciación, la flamante reina "es el mejor artículo de exportación que Argentina ha encontrado para enviar en el mundo en mucho tiempo.
Una mujer que desciende de holandeses, dijo sentirse "orgullosa de como se desempeña" Máxima en el país europeo, especialmente "con el idioma", y la describió como "muy carismática".
"Máxima es verdaderamente un diamante", admitió el diplomático al asegurar que es "un día muy impresionante", en diálogo con Radio Del Plata en el que también afirmó que "Máxima es el miembro más popular de la casa Real, tiene inteligencia, autenticidad".
El embajador narró que vivieron "las imágenes por televisión" y que "Holanda está muy orgullosa del nuevo Rey y de la Reina Máxima: La monarquía es algo que hemos cuidado durante años. Garantiza nuestra unidad étnica y a su vez una sociedad plural". "Nuestra Monarquía constitucional prevalece con una constitución, es parlamentaria y esto es lo importante de nuestro Estado. El Gobierno gobierna y el Jefe de Estado es ceremonial, es un símbolo. Es nuestra imagen de garantía", finalizó.
En Palermo el marketing de Guillermo y Máxima no podía faltar y un llavero con la imagen de los reyes en cerámica se vendía a 30 pesos, un porta velas al mismo precio; un salero y un pimentero con la figura de una reina y un rey valía 90 pesos.
Las monedas de Holanda cotizaban a 60 pesos, los ceniceros a 40 pesos, caja de galletitas con la cara de los nuevos reyes costaba 50 pesos y auriculares naranjas, color de Holanda se vendían a 80 pesos, según consignó Diario Veloz.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios