La desaparecida ?Maru? Sanllorenti terminó su largo y cruel peregrinaje y ya descansa en Tandil
Cerca de las 11, un numeroso grupo de vecinos acompañó a la familia Sanllorenti al Cementerio municipal, donde desde ayer descansan en paz los restos de María Eugenia “Maru” Sanllorenti, desaparecida en La Plata y asesinada en diciembre de 1976 junto a otros estudiantes de arquitectura.
Con un fuerte aplauso, los presentes recibieron la urna con los restos, que llegaron en brazos de su hermano Pedro, quien caminó hasta el nicho junto a su hermana Ana María, su madre Eva Sanllorenti y el ex esposo de “Maru” y su hijo Manuel, quien tenía sólo 19 días cuando secuestraron a su mamá.
Tras un fuerte abrazo de Eva a la urna, el cuerpo de “Maru” fue depositado en su última morada, rodeado por la intensa emoción de los presentes que no lograban contener los suspiros de angustia.
Antes de hacer su oración, el padre Raúl Troncoso expresó que “la mamá de “Maru” va siempre a la capilla de María Auxiliadora, que está aquí muy cerquita, y hace un tiempito me dice: ‘Encontré a mi hija, y no siento tristeza, siento alegría’. Realmente, nos abrazamos y lloramos un poco juntos. Y lo digo por lo siguiente: este caso fue un método que se trajo del exterior para destruir la familia y se utilizó para destruir la familia, porque cuando uno sabe que lo tiene y no sabe dónde está, uno se destroza, piensa, se va como quitando progresivamente la vida, y ésta es la maldad más grande de todo este proceso que hubo”.
El padre contó que desde lo personal debe haber acompañado unos sesenta casos como el de “Maru” y agregó que “por aquí en Tandil, nunca lo dije, han pasado unas 180 personas para el tratamiento psicológico después de la salida de la cárcel; entonces la oración que hacemos es realmente por la vida, a la cual tenemos que querer, amar, sentirla, vivirla, para que nunca más en nuestro país pase lo que ha pasado”.
Pidió que “todos tomemos conciencia de qué hicimos o qué no hicimos, qué estamos haciendo o qué podemos hacer para que esto nunca más se dé en el país. Ese es el real sentido de la oración y el homenaje a ‘Maru’”.
Sentimientos
encontrados
Por parte de Memoria por la Vida en Democracia, la ex concejal María Rosa Toncovich, que aún busca a su hermana desaparecida, sostuvo que “son sentimientos encontrados, porque uno siente la alegría de haber hallado los restos de “Maru” y la tristeza por todo lo que ha pasado, por lo que ha pasado la familia, lo que hemos pasado todos en estos 35 años a partir de las bestias de aquella dictadura”.
Emocionada, expresó que “acá estamos, acompañando a “Maru” a su morada final, dándole cristiana sepultura y acompañando a la familia como compañeros, y con el deseo de que todos podamos pasar por esto”.
Por su parte, Aurelia Pereyra explicó que “si bien es lo que uno quiere y para lo que uno trabaja, para que las familias recuperen a sus seres queridos, y se le dé un lugar, igual es muy difícil”.
El próximo paso, el
juicio por el crimen
Por la tarde, el salón de actos de la Escuela Normal se llenó para escuchar las palabras de Maco Somigliana, integrante del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), y recordar a “Maru” en la misma institución que la vio egresar del secundario, en una reunión organizada por la familia.
En primer lugar, Pedro Sanllorenti agradeció al EAAF: “Que permitió encontrar los restos de María Eugenia, de ‘Maru’, como los de tantos otros compañeros” e indicó que los invitaron para que contaran su tarea “porque es muy importante no sólo por lo que están haciendo en este caso sino por los cientos de casos que están resolviendo en todo el país y también el trabajo que hacen a nivel internacional”.
Además, destacó “su profesionalismo, la manera en que trabajan, el grado de contención que emplean con las familias con las que trabajan en estos casos, que realmente para quienes tenemos un familiar desaparecido es realmente valorable e importante”.
Pedro Sanllorenti expresó que “es muy importante la evolución que se ha dado en todo este tiempo en relación a los desaparecidos. Nos llama, a la familia Sanllorenti, mucho la atención ver en los titulares de los diarios de aquí la noticia permanentemente y esto no siempre fue así”.
Por su parte, Maco Somigliana explicó el procedimiento que lleva adelante el EAAF para identificar a los desaparecidos, donde la investigación histórica cobra un rol fundamental.
Con respecto al hallazgo de “Maru”, indicó que fue fundamental conocer que había desaparecido junto a otros estudiantes el 1 de diciembre de 1976 en La Plata.
En esa pesquisa, lograron determinar que los restos estuvieron sepultados como NN en el cementerio de Morón y luego fueron exhumados para permanecer 20 años en la Asesoría Pericial de La Plata, de allí los rescataron.
Desde junio de 2009, cuando le informaron a la familia Sanllorenti la identificación de “Maru”, hasta hace unos meses trabajaron para integrar los restos de la joven que estaban mezclados con los de sus compañeros desaparecidos.
Terminada la interesante conferencia, indicó que se trata de una determinación científica que se formalizó judicialmente, pero es “el principio de otra historia, la del juicio por el homicidio de “Maru” y de 14 personas más”. *
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