La empresa brasileña Hübner compró Cinpal y en los próximos días habría negociaciones con los obreros
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Los trabajadores de Cinpal recibieron con un suspiro de alivio la noticia de la compra de la fábrica, que se encuentra parada hace más de seis meses. La firma que adquirió la conflictiva planta es la empresa brasileña Hübner y en los próximos días se concretarían las negociaciones por el dinero adeudado con los obreros, además de definirse quiénes serán los que se quedarán trabajando en la planta.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCabe recordar que el 31 de octubre pasado arribó a la ciudad el director superintendente de Cinpal Wagner Retamaro para recorrer la fábrica con dos representantes de la firma Hübner, que estaban interesados en comprarla.
Ante la bronca de los 40 trabajadores que quedaron en la calle en julio, cuando la planta cerró de un día para el otro, sin previo aviso, Wagner Retamaro se comprometió a vender la firma y pagar los salarios adeudados, además de las indemnizaciones.
“La venta ya
es un hecho”
El delegado de Cinpal, Daniel Calvo, confirmó que la venta de la fábrica “ya es un hecho”. Indicó que la adquisición se concretó días atrás, pero aún está pendiente la negociación por los salarios adeudados e indemnizaciones correspondientes, lo cual podría concretarse esta semana.
“Todavía no está la tratativa firme de lo que le van a dar a los que se quedan y a los que se van. Toda esa negociación no se llevó adelante aún, calculo que será la semana que viene (por esta semana)”, anticipó.
Explicó que la firma brasileña que compró la fábrica tiene tres plantas más, en las cuales también producen tapas de cilindros y otra clase de repuestos.
Los obreros
En cuanto a la situación de los obreros, contó que el gremio confeccionó un listado de los trabajadores que tienen intenciones de quedarse trabajando en la fábrica con los nuevos dueños y aquellos que quieren retirarse.
“No sé de los que se quieren quedar si los tomarán a todos, aparentemente quieren mover con la mayor cantidad de gente posible para seguir produciendo, quieren seguir con la misma actividad y ampliarla por lo que se ve”, aseguró en diálogo con El Eco de Tandil.
Si bien no tienen información oficial de cuándo se llevarán adelante las negociaciones con los exempleados, estimó que podrían ser esta semana. Ahora aguardan que se hagan presentes los nuevos dueños para definir ese tema.
El delegado indicó que en principio son alrededor de 10 los obreros que quieren dejar de trabajar en la fábrica, mientras que el resto pretende continuar con los nuevos propietarios.
“Yo ya tome la decisión de irme. Personalmente me quiero ir porque no confío más en esta gente”, admitió.
Y deseó que les abonen todo lo que se deben. “El Ministerio de Trabajo no homologa un acuerdo si no pagan al menos un 70 por ciento de lo que deben, pero nosotros vamos a buscar el ciento por ciento, obviamente”, adelantó.
En definitiva, aseguró que “queremos saber qué es lo que van a pagar a los que nos retiramos y a los que se quedan también, porque es muy probable que quieran pagar menos”.
Una buena
noticia
A pesar de la falta de definiciones que hay aún en torno al dinero adeudado, Daniel Calvo expresó que fue “una noticia muy buena porque al estar tanto tiempo sin novedades y al estar estancado todo, que aparezca algo, al menos, es una definición”.
“A los que nos vamos, veremos qué nos ofrecen y el que se queda será una bendición”, indicó.
Respecto a los que deciden irse, afirmó que “lo que pasa es que muchos ya tienen otros proyectos, al estar seis meses afuera empezás a hacer otras cosas, y si tenemos la posibilidad de agarrar algún dinero, se puede hacer algo”.
En cuanto a la toma de la planta que llevaban adelante hace meses, afirmó que la levantaron hace ya algunos días y que los nuevos propietarios vinieron varias veces a Tandil y ya pusieron vigilancia en el predio.
La toma
Cabe recordar que los obreros tomaron la planta a fines de julio en reclamo de los haberes adeudados luego de que los responsables de la fábrica desaparecieran.
Desde ese momento hubo un sinfín de idas y venidas, promesas de pago incumplidas, reuniones infructuosas y en medio de ellas, las angustias y desazón de 40 trabajadores que se quedaron sin empleo de un día para otro y sin que les pagaran lo adeudado.
Ahora, seis meses después, hay una luz de esperanza para que finalmente puedan cobrar lo que les deben y, aquellos que lo deseen, volver a sus tareas en la planta industrial.
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