La empresa Fungris comenzó con la suspensión de trabajadores frente a un complejo panorama
Tal cual se había anticipado, la empresa metalmecánica Fungris SA, ubicada en avenida Del Valle al 800, comenzó con la suspensión de sus trabajadores ante una importante caída en la producción.
Lo cierto es que de un total de 44 empleados de planta, sólo 12 permanecen realizando tareas para despacho con el objetivo de activar la cadena. Los 32 restantes desde el sábado que no realizan actividades en la fábrica que permanece “cerrada”.
“Que el 50 por ciento de nuestra producción cancele los pedidos es lo que nos provoca estar en esta situación”, argumentó Esteban Malignani, titular de la firma local quien trazó un complejo panorama de cara a los próximos meses.
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La producción
En primer lugar, contextualizó que la firma “produce unas 100 toneladas mensuales en este momento”, y el principal cliente “es una empresa de Brasil”, para la cual “producimos 50 toneladas mensuales”.
A lo largo del año, se presentaron una serie de inconvenientes que derivaron en la determinación: “Los costos han ido subiendo y no hemos podido acomodarnos con el valor del dólar”, explicó. Esta situación “nos llevó a que tengamos que reducir en parte nuestra producción hacia ellos”.
Posteriormente, una determinada cantidad de carga enviada al país vecino “quedó retenida en la Aduana por las trabas a las importaciones”, a lo que se sumó “la devaluación en Brasil que les aumentó un 20 por ciento los precios, por lo que deciden cancelar todos los pedidos que tenían previstos para el segundo semestre”. Según Malignani, todo esto “nos produce una reducción del 50 por ciento en la producción”.
El panorama se complejiza aún más cuando “dos contenedores que teníamos listos para despachar en junio lo venían demorando y en julio lo cancelan”. Sin embargo, después de una serie de negociaciones, se logra que “nos autoricen a despachar uno de ellos siempre y cuando no hablemos del pago en forma inmediata”.
A lo largo del año, se presentaron una serie de inconvenientes que derivaron en la determinación: “Los costos han ido subiendo y no hemos podido acomodarnos con el valor del dólar”, explicó. Esta situación “nos llevó a que tengamos que reducir en parte nuestra producción hacia ellos”.
Posteriormente, una determinada cantidad de carga enviada al país vecino “quedó retenida en la Aduana por las trabas a las importaciones”, a lo que se sumó “la devaluación en Brasil que les aumentó un 20 por ciento los precios, por lo que deciden cancelar todos los pedidos que tenían previstos para el segundo semestre”. Según Malignani, todo esto “nos produce una reducción del 50 por ciento en la producción”.
El panorama se complejiza aún más cuando “dos contenedores que teníamos listos para despachar en junio lo venían demorando y en julio lo cancelan”. Sin embargo, después de una serie de negociaciones, se logra que “nos autoricen a despachar uno de ellos siempre y cuando no hablemos del pago en forma inmediata”.
Suspensión de personal
El empresario metalmecánico dijo que el impacto que produce este contexto es en la mano de obra: “La fábrica no tiene capital para afrontar una caída en la producción de este volumen y la falta de despachos y de cobranzas en junio implica que no tengamos dinero en julio para pagar las quincenas y el aguinaldo”, planteó.
“Se habló con los trabajadores y se coordinó una suspensión de 15 días”, ratificó.
Gran parte de los empleados “salió el sábado pasado y estamos en suspensión”, mientras que esta semana “12 personas quedaron en un área determinada para poder despachar lo que hay y poner las cobranzas en el flujo de la empresa para poder volver a arrancar en 15 días”.
Ahora, deberán hacerle frente a “dos problemas”, graficó Malignani. El primero de ellos es “poder pasar julio”, que dada la falta de capital para afrontarlo derivó en la suspensión, y “volver a arrancar en 15 días según el trabajo que tenemos”. El otro obstáculo será “el segundo semestre, donde vamos a tener solamente el 50 por ciento del trabajo”.
“A nivel mundial hay una competencia muy fuerte de todo lo que es producción de hierro y los valores mundiales están muy por debajo de los costos que tenemos en Argentina. Con el dólar a este valor para la exportación, no hay forma que podamos seguir estando”, advirtió.
Frente a este complejo escenario, los directivos de la firma local están obligados a “buscar otras alternativas de trabajo para el segundo semestre y por el momento no las tenemos”.
“Se habló con los trabajadores y se coordinó una suspensión de 15 días”, ratificó.
Gran parte de los empleados “salió el sábado pasado y estamos en suspensión”, mientras que esta semana “12 personas quedaron en un área determinada para poder despachar lo que hay y poner las cobranzas en el flujo de la empresa para poder volver a arrancar en 15 días”.
Ahora, deberán hacerle frente a “dos problemas”, graficó Malignani. El primero de ellos es “poder pasar julio”, que dada la falta de capital para afrontarlo derivó en la suspensión, y “volver a arrancar en 15 días según el trabajo que tenemos”. El otro obstáculo será “el segundo semestre, donde vamos a tener solamente el 50 por ciento del trabajo”.
“A nivel mundial hay una competencia muy fuerte de todo lo que es producción de hierro y los valores mundiales están muy por debajo de los costos que tenemos en Argentina. Con el dólar a este valor para la exportación, no hay forma que podamos seguir estando”, advirtió.
Frente a este complejo escenario, los directivos de la firma local están obligados a “buscar otras alternativas de trabajo para el segundo semestre y por el momento no las tenemos”.
“Nos dieron la esperanza que vamos a seguir”, dijo un obrero
Por su parte, Luciano Reynoso, delegado gremial de Fungris, expresó que “ha llegado una suspensión para todo el personal” de la planta y que “estamos muy dolidos por esto que está pasando”.
“La quincena la pagaron el 5 y esa fue con la única plata que salimos. Nos están adeudando el aguinaldo y un retroactivo de las paritarias”, graficó.
A su vez, indicó que “hablamos con la patronal y nos dijo que el 23 vamos a seguir trabajando. Nos dieron la esperanza que vamos a seguir, que estaban buscando trabajo para que sigamos”.
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