La Escuela 10, de Las Tunitas, nuevamente fue blanco del accionar de la delincuencia
Autoridades y cooperadores de la Escuela 10, de Las Tunitas, volvieron a sufrir ayer las consecuencias del accionar delictivo, ya que desconocidos ingresaron al establecimiento y cometieron otro robo.
En este caso el delito tiene un sinsabor especial porque el botín no solamente estaba integrado por dinero en efectivo correspondiente a la recaudación que con esfuerzo realiza la cooperadora, sino que también fue robada una bicicleta que se pensaba sortear para conseguir algo más de dinero que ?lógicamente- iba a ser destinado a la escuela.
La directora del establecimiento, Araceli de Vanna, confirmó el robo a El Eco de Tandil, explicando que ?esta madrugada, cerca de las cuatro, me llamaron desde la empresa de alarma -y también la portera- para avisar que habían entrado a la escuela?.
Ya en el local escolar se comprobó que los autores del hecho ?rompieron un mueble del gabinete, tras entrar por una de las puertas laterales. Tiraron algunas cosas al piso y se llevaron plata del kiosco, que es manejado por la cooperadora, y una bicicleta?.
La directora dijo que tal rodado ?había sido donado para hacer una rifa en una chocolateada que tenemos programada para el 27 de junio?.
El dolor mayor que genera el robo es porque ?estamos trabajando para los chicos de la escuela, de la comunidad y del barrio. Esto es medio desgastante?.
Araceli de Vanna indicó que en local ?había alarma y se disparó cuando los autores entraron a dirección, pretendiendo llevarse el televisor?.
Hasta ayer por la tarde no se había avanzado en la investigación y no había sospechas ciertas acerca de los posibles autores del atraco.
La escuela en su momento había sufrido una serie de robos, por lo que se adoptaron distintas medidas. ?Ultimamente veníamos bárbaro, ya que el último incendio fue en 2004 y después no tuvimos más robos?, indicó la docente.
Recordó que tras un frustrado intento de contratar un seguro en una empresa nacional ?bajo el argumento del barrio en el que está la escuela- ?pudimos hacerlo con una privada. Se volvieron a comprar las cosas, volvimos a formar la cooperadora y -con mucho esfuerzo- se consiguen cosas?.
Recalcó que todo el accionar es ?pensando en los chicos de nuestra escuela y de la comunidad toda?.
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El cerco: una
necesidad
imperiosa
Durante el diálogo con El Eco de Tandil, la directora indicó que actualmente ?la escuela está abierta y estamos en gestiones con el Consejo Escolar para volver a cercarla y nos han enviado una lista de los elementos que necesitamos?.
Araceli de Vanna acotó que ?sería bueno si algún empresario o alguien se pudiera solidarizar. Necesitamos 30 metros cuadrados de estabilizado, bolsas de cemento, arena de mar, barras del 8, 175 barras del 12 hierro redondo, 90 barras planchuela agujereadas y 1900 ladrillos huecos doble muro?.
Explicó que la idea es ?cercar y dar otro aspecto a la institución, con la intención de dar tranquilidad a la familia de los alumnos que vienen a la escuela?.
En su momento había habido una polémica por el cerramiento y ?hemos trabajado mucho, logrando buenos vínculos con los chicos que vienen a jugar al patio. Además, estamos tratando de buscarles actividades que hagan para la escuela en pos de que también puedan sentirla como propia?.
Pero con el complejo educativo sin cercar, ?los papás se sienten intranquilos?. Ejemplificó que ?ayer pasó un camión por arriba de la vereda y son cuestiones que no dan tranquilidad?.
Irma Sánchez, mamá de alumnos, ratificó los dichos de la directora al señalar que ?me pone muy mal que la escuela esté abierta, ya que pasa el colectivo y los chicos corren mucho peligro. Además, tienen que hacer gimnasia dentro de la escuela. Por ahí vienen chicos grandes a molestar y uno no les puede decir nada porque te insultan. Entre todos luchamos para poder cerrar la escuela. Ojalá que se pueda?, dijo.*
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