La escuela de Cristina
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHoy asistí emocionada a la inauguración del Complejo Educativo Arco Iris, en donde funcionarán a partir del año próximo cuatro establecimientos educativos.
No es desde ya, una escuela cualquiera, y no por su imponente estructura, por sus llamativos colores, por sus aulas magníficamente equipadas, por sus bibliotecas , sus laboratorios; es excepcional porque es una escuela que viene a saldar una deuda de inequidad y de exclusión de 20 años.
La verdadera equidad se construye a partir de darle más a los que menos tienen, ya que brindar lo mismo a todos, implicaría reproducir las diferencias. La mejor escuela para un barrio olvidado, para niños, adolescentes y adultos que debían pagar colectivos y trasladarse lejos de sus hogares para acceder a su derecho a la educación.
A pesar de que pasaron dos décadas desde que se solicitó su construcción, todos hicieron caso omiso a esta necesidad ineludible, excepto Cristina Fernández de Kirchner, que tomó la decisión política de construir ese maravilloso edificio, que estará repleto de alumnos a partir del ciclo lectivo 2011.
Como ciudadana y docente me siento orgullosa de esta obra, esta obra que es del pueblo, ya que a él está dirigida, pero que reitero está basada en una decisión ideológica, en una firme convicción en la igualdad y la inclusión a partir de brindar educación de calidad como tiene nuestra presidenta y tuvo el ex presidente Néstor Kirchner.
Pero Cristina y Néstor, no sólo han construido esta escuela, han construido en cada uno de nosotros una escuela en donde se nos ha inculcado pasión por la militancia, por la lucha por los otros, interés en la búsqueda de estrategias y herramientas para lograr soluciones a los problemas estructurales que han dejado esos lejanos pero cercanos años del neoliberalismo descarnado. Han forjado en nosotros la dialéctica precisa para decir con orgullo que la asignación universal por hijo no es un dádiva del gobierno, sino que es un derecho de todos los niños y adolescentes ; que jubilar a los adultos mayores, aunque no hayan hecho los aportes no es esquilmarle a quienes sí los hicieron, sino que es reconocer que durante décadas hubo trabajadores abusados, no registrados laboralmente, a quienes se los estaba condenando a una vejez signada por la indigencia y el abandono; que entregarle una netbook a cada estudiante secundario es terminar con la brecha tecnológica y permitir que todos y todas accedan a las nuevas tecnologías.
En esta escuela plena de ideología, de principios, de creencias, y de fervor, concebimos que ser solidario no significa esperar que el agua del vaso se derrame, sino que es justo repartir desde el vamos, el contenido en partes iguales , y apostamos a un país con esperanza y con alegría, que crece y crecerá a partir del esfuerzo , del trabajo, de la educación ,de la profundización del modelo, y especialmente del respeto irrestricto a la vida de cada uno de los ciudadanos, hayan nacido o no en este bendito suelo.
Profesora María Eugenia Poumé
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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