La Escuela Municipal de Danzas abre con una alta inscripción la nueva temporada de clases
De la Escuela Municipal de Danzas han egresado excelentes referentes como nuestra embajadora cultural, Florencia Vecino, también Rocío Alvarez y Fernanda García, que pasó un tiempo por sus aulas, recibiendo ambas días atrás el Estrella de Mar por el espectáculo marplatense ?Almica?, donde despliegan sus dotes artísticas. También del mismo ámbito egresaron Julieta y Cristina, con quienes este Diario dialogó sobre la querida institución artística que tan bien nos deja representados, tanto en la ciudad, como fronteras afuera.
-¿Cuántos años llevan en la Escuela?
Cristina Miranda: -Treinta años y como profesora alrededor de 14.
Julieta Moyano: -Es que las dos somos egresadas de allí. Y tenemos varias referentes.
-¿Y cómo les está yendo con la inscripción?
J.M.:-Realmente todavía no lo podemos creer, porque la gente con sus hijos hace cola, como ningún año, con nenas de muy temprana edad. Ya en enero la gente preguntaba cuándo comenzaba la inscripción. Ya el año pasado teníamos más de 400 alumnos, entre las dos carreras y los talleres infantiles y de adultos. Es un número muy importante, ya que es una escuela que se elige, no es obligatoria. Parece que año a año va avanzando en la matrícula y esto está muy bueno, aunque ya quedan poquitos días para que finalice la inscripción.
-Esta pregunta es para ambas, hay muchas egresadas que deciden buscar en Capital u otras ciudades su proyección profesional, ¿por qué ustedes se quedaron en Tandil?
-Hay varias promociones de egresados de danza clásica que son profesoras de la escuela, como nuestro caso. También hay gente que comenzó su carrera y no la terminó o que fue a concluirla a otro lado. Este año vendrá Florencia Vecino, egresada nuestra, que la incorporaremos dando danza contemporánea que se pondrá en la currícula, y ella volcará en las alumnas todo lo que ha estado aprendiendo, que es mucho.
Yendo puntualmente a su pregunta, nosotras efectivamente nos quedamos, en mi caso estoy desde los cuatro años en la Escuela, ya más de treinta, toda una vida y en el momento que egreso estaba de directora Rosita Barrera, que me ofreció unas horas que habían quedado vacantes. En ese momento estaba estudiando en la Unicén ?soy profesora de matemáticas- y acepté, me gustó y seguí y creo que ese lugar es mi vida.
C.M.: -Considero que a muchas nos pasó lo mismo, a las que estamos como profesoras, la escuela nos abrió una fuente de trabajo, de modo que es como una parte de nuestra vida.
-¿Cuáles son las edades con que ingresar en el taller de los chicos?
-Entre 4 y 5. En estos últimos años las nenas nos sorprenden cuando llegan ?no son aquellas de hace treinta como nosotros- vienen con ganas de aprender pero te exigen estar al tanto de las coreografías que ven en la televisión, que es mucho con lo que trabajamos.
-¿Cómo llegan a eso?
-En el verano me dediqué a ver películas infantiles actuales, lo hice con la idea de sacar la música, porque cuando llegan ya vienen sabiendo la coreografía, entonces hay que estar preparada para responder a esas exigencias.
J.M.: -Entre cuatro y siete años, Cristina tiene a las más chiquititas, contamos con siete talleres de más de treinta alumnos cada uno, ya desde el año pasado.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa mayor deserción
es en la adolescencia
-¿Cuáles son las carreras que se cursan en la Escuela?
-El profesorado de danzas clásica, que es la tradicional e incorporamos hace diez años la de bailarina clásica, porque hay gente que no le interesa dar clases pero sí bailar.
C.M.: -A veces con el doble horario escolar tenemos chicas que se les dificulta porque tienen la escuela e ir a danzas, llegando a sus casas cerca de la noche.
-¿Es una carrera muy exigente?
-Sin dudas, hay que llevarla en el alma para concluirla. Donde tenemos más deserción es en la etapa de la adolescencia ?en la mitad de la carrera- porque a veces no pueden ir a los cumpleaños, se pierden los asados y comienzan a pasarles un montón de cosas, que nosotros vivimos?
J.M.: -Y uno se pregunta ?¿esto es lo que quiero? Porque mis compañeros van a bailar y yo al otro día tengo un ensayo y no puedo ir?, estos ejemplos son cotidianos y hacen que los chicos duden.
-¿La exigencia termina en algún momento? Se los pregunto porque se habla de esta carrera como de ?continuo aprendizaje?.
-J.M.: -Es así, claro, y desde lo físico hasta lo mental.
C.M.: -Nosotros siempre hablamos con los papás y les decimos que la parte de danzas les sirve a las chicas no sólo para aprender a bailar, sino en el aspecto emocional y personal.
-¿Podría darnos algún ejemplo?
-A nosotros nos enseñó el sentido de la responsabilidad, si sabemos que al otro día hay un ensayo tenemos que dejar de lado alguna otra actividad.
J.M.: -Hay que destacar la disciplina que después la ponemos en práctica en todos los órdenes de la vida, porque cuando algo se pone difícil hay que seguir adelante, es toda una preparación para bailar como para saber cómo manejarse en la vida.
Un prejuicio citadino
-¿En los talleres de chicos se inscriben nenes?
-Los incorporamos de la peña (El Cielito), cuando hacemos las puestas y necesitamos varones pedimos auxilio de la peña y sino también trabajamos con alumnos o actores de la Facultad de Arte de la Unicén.
C.M: -Tenemos un solo nene al que llamamos ?El príncipe de la escuela? y las nenas lo adoran, tienen una maravillosa relación con él, un compañerismo muy importante.
-De modo que en Tandil todavía seguimos como cuarenta años atrás. Los papás de varones se resisten a mandarlos a una escuela de danzas clásicas. No sucede lo mismo en Capital, ni con la matrícula de el Colón, ¿por qué creen que será?
-Creo que somos los grandes los que podemos llegar a tener ciertos prejuicios, de todos modos tenemos muchos referentes nacionales como Julio Bocca, Maximiliano Guerra?
Es una carrera que hay
que llevarla en el alma
-¿A qué edad los alumnos dejan los talleres y comienzan la carrera?
J.M.: -Entre los ocho y doce años ya pueden ingresar en las dos carreras que duran nueve años y tienen en común las materias prácticas todas las relacionadas con danza, coreografía, práctica escénica, repertorio, danzas clásicas y contemporánea, expresión corporal. Lo que cambia, por un lado es la carga horaria del profesorado y se incorporan las materias cultura y didáctica que necesita un profesor y se ven francés, idioma fundamental en nuestro caso, música, maquillaje, historia del arte y la danza, estética, crítica del arte, anatomía, psicología, pedagogía y las prácticas de la enseñanza.
-¿Nueve años de carrera significa que egresan entre los 17 y 18 años?
-Claro, finalizando el secundario, por eso es difícil pero llegan.
-¿Hasta cuándo seguirá la inscripción?
-Comenzamos el pasado 15 de febrero y como decíamos al principio hay mucha gente inscribiéndose, de modo que pedimos a los interesados que se acerquen pronto porque no queremos pasar de 30 ó 35 por curso. En los talleres es donde hay más gente inscripta; en las carreras aun no hemos cubierto el cupo pero cabe destacar que hemos tenido que abrir otro primer año.
-¿Qué día comienzan las clases?
-El 22 de marzo como todas las escuelas municipales. Ese día, inicia la carrera de profesorado, menos primer año que junto a los talleres infantiles y de adultos (danza clásica y tango) dan inicio el 5 de abril. En este último taller no hay límite de edad y a él concurren muchos varones.
-¿Qué aranceles se manejan?
-Matrícula 15 pesos y la cuota mensual es del mismo valor. Muy accesible y esto lo hemos comprobado con los mismos padres que nos lo dicen y están muy conformes.
-¿Quiénes se encargan del vestuario, los padres?
C.M.: -Se hace todo en la escuela a través de la cooperadora y actualmente estamos inventariando el vestuario que es muy importante ya.
Es necesario que la ciudad
cuente con un ballet estable
La Escuela de Tandil tiene mucho prestigio, ha sido multipremiada, ¿no creen que merecería tener un ballet estable?
-Y? sí. Tuvimos uno en su momento en 1987 que lo dirigió Sabrina Streiff, es más, se logró por decreto que la nombraran directora del ballet en ese año, fue un cargo, después ella dejó y no se volvió a hacer nada, ni siquiera se llamó a concurso.
C.M.: -Así como hay un ballet de tango de Tandil, tendría que haber uno de danzas clásicas.
Porque hay que destacar que tanto sea en certámenes como en otros eventos las chicas lo hacen todo a pulmón y fuera del horario salen a buscar publicidad, porque necesitan ayuda.
-¿Les parece suficiente la cantidad de presentaciones por año?
J.M.: -Ha habido años que hemos hecho cuatro funciones, ahora dos, donde intervienen desde la más chiquitas hasta las más grandes.
-Para Tandil, ¿no es poco?
-Hemos hechos ballets completos como ?La bella durmiente?, ?Cascanueces?, ?El Quijote?, ?Gaité Parisienne?, ?Estancia?, ?La Cenicienta?, entre otros.
-A lo que me refiero es a mostrar más el ballet para sacarlo de esa creencia que todavía perdura de que ?verdad en su momento-, fue creado para una élite.
C.M.: -Lo que hacemos es difusión, cuando las escuelas primarias y secundarias nos lo piden, enviamos grupos para que bailen en peñas organizadas por las escuelas, actos de fin de curso. También participamos de Circo Criollo.
-¿Algún proyecto en particular para este año?
-Hacer una visita guiada al teatro Colón para ver cuánto ha cambiado e ir a ver un ballet, lo ideal sería ver bailar a Paloma Herrera. Estamos muy entusiasmados con este proyecto.
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