La familia Blanco y el abogado del comprador negocian la desocupación del lote de Chapaleofú
El conflicto por la manzana y media ubicada en Chapaleofú y Nigro tendrá otro capítulo hoy, desde las 11.30, cuando las siete familias Blanco Galabert, junto a su abogado Sebastián Romay, y el letrado que representa al comprador, Hernán Castro, vuelvan a reunirse para intentar destrabar la situación.
El último capítulo de dio el miércoles pasado, cuando con una orden judicial unos cuarenta policías se alistaron para cumplir con un desalojo compulsivo. La presión de militantes sociales y la intervención de la Justicia local, además de Desarrollo Social de la comuna, logró frenar la medida.
Ese día, las partes se trasladaron al Juzgado Civil y Comercial 1 de esta ciudad para rubricar un acuerdo, aunque finalmente no hubo soluciones. Es que los descendientes de Raúl Esteban Blanco, que hace unos 28 años que ocupan el predio con anuencia del anterior propietario, no aceptaron las condiciones.
En actual comprador, que adquirió el extenso lote en un remate judicial en Buenos Aires en 2006 por 63 mil pesos, tramitó el desalojo en el Juzgado Comercial 2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que había dictado el a la postre frustrado desalojo.
A último momento, el letrado Hernán Castro ofreció a los ocupantes dos terrenos ubicados a la vuelta, los cuales serían puestos a su nombre, y Desarrollo Social aportaba alquileres temporarios para construir las nuevas casas, además de ayuda con materiales.
Ahora, todos los avances en la negociación tiemblan, ya que los Blanco comprobaron que los lotes que les intentan entregar están ocupados y se niegan a solicitar un desalojo, trasladando su situación a terceros.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Los terrenos
están ocupados”
En diálogo con El Eco de Tandil, Natalia Di Salvo, explicó que “cuando fuimos al juzgado, intentaron que firmáramos un acuerdo donde nos daban esos dos terrenos que nos ofrecen a cambio de que nos vayamos. Ese mismo día querían que nos fuéramos”.
La mujer de uno de los descendientes de Blanco indicó que en el convenio “decía que aceptábamos los terrenos en las condiciones que estaban y que renunciábamos al derecho para poder iniciar el juicio de usucapión, que es lo que realmente tendríamos que hacer”.
En ese momento, los siete integrantes de la familia Blanco Galabert decidieron no rubricar el acuerdo hasta tanto observar el estado de los dos lotes que les entregaría el comprador.
“Cuando fuimos a verificar los terrenos resulta que éstos están ocupados”, afirmó e indicó que aparentemente sólo vive una familia en una vivienda nueva, construida de material.
“En un terreno hay una casa grande, hecha toda nueva, y en el terreno de al lado están todos los cimientos y el pilar (de la luz); está todo como para seguir construyendo”, describió.
Por ese motivo, la decisión fue “por ahora no firmar el acuerdo” y hoy se reunirán con el doctor Hernán Castro, el abogado del comprador, y Sebastián Romay para retomar las negociaciones.
Los letrados tienen pautada otra visita a los lotes para intentar buscar una alternativa al conflicto del predio de Chapaleofú y Nigro. “No vamos a aceptar esos terrenos así”, advirtió Natalia Di Salvo.
“No puedo ir a
sacar a otra familia”
Consultada sobre la intención de dirigentes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) de iniciar ante el Juzgado Comercial 2 de la Ciudad de Buenos Aires el reclamo por usucapión, indicó que “es algo de lo que se habla, pero no hay nada confirmado ni presentado; nada decidido”.
En este sentido, explicó que “en realidad estábamos con el tema del acuerdo para que todo termine bien, pero los terrenos en las condiciones que están no los vamos a aceptar porque hay gente viviendo”.
Evaluó que “por más que tengas la titularidad del terreno, hay gente viviendo, no podés ir a sacarla porque no sabés en qué condiciones están”.
Además, confirmó que no ellos no tienen intenciones de pedir un desalojo, “porque por ahí es gente que no tiene dónde vivir y yo, que me están sacando, no puedo ir a sacar a esa familia que por ahí no tiene dónde vivir tampoco”.
También señaló que si bien no se firmó ningún tipo de compromiso, se había estipulado un plazo de diez días, hasta el 4 de julio, para liberar el predio de Chapaleofú al 2100.
Expresó temor porque mientras buscan una alternativa se podría dar otra orden de desalojo compulsivo como la que se evitó el miércoles pasado. “Se corre ese riesgo”, ratificó.
“Seguiremos
ahí firmes”
En cuanto a la postura de Romay, el letrado que los asesora, expresó que “él nos dice que es una buena propuesta el tema de los dos terrenos, por la titularidad, pero no estamos de acuerdo nosotros porque hay gente adentro. Si los terrenos están limpios y nos dan los materiales que nos prometen para hacer aunque sea tres casas, ahí sí vamos a aceptar”.
Incluso, Natalio Di Salvo destacó que la vivienda que levantaron en uno de los lotes “es de material, toda de ladrillo de cerámicos, con techo nuevo, ventanas nuevas, una casa grande, ni siquiera una casa precaria”.
Por otro lado, explicó que no conocen a la familia que la habita: “No quisimos llegar porque teníamos miedo, porque en realidad no sabemos en qué condiciones llegaron a ese terreno. El doctor Castro va a ir a hablar con ellos a ver por qué están ahí”.
Reiteró que su familia vive un momento “horrible, porque es una situación fea. La idea es terminar todo bien, que nos podamos ir tranquilos, pero en esas condiciones no nos vamos a ir. Seguiremos ahí firmes, pase lo que pase”.*
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