La familia de la maestra asesinada insiste en la pista pasional, pero el ex marido se defiende y dice que es inocente
Claudio Sartal, el ex esposo de la docente asesinada, confesó que las veces que se encontraron después de separarse protagonizaron “algunos actos violentos”, por lo que realizó “denuncias” en la Policía, ya que -según sostuvo- la mujer lo había “amenazado de muerte”.
“Era muy nerviosa. Siempre me hacía problemas porque decía que el nene mas chico se portaba mal cuando volvía de mi casa”, explicó el hombre. “Yo fui una sola vez a su casa a buscar a mi hijo, pero me quiso pegar, me rompió la remera, me insultó y nunca más fui. Me amenazaba de muerte porque la pareja de ella quería que yo deje la casa donde estoy viviendo actualmente”, aseguró Sartal.
En declaraciones televisivas, el hombre afirmó que todavía no pudo hablar con sus hijos, al tiempo que descartó tener vinculaciones con el crimen de Andre Pajón, de 39 años. “Yo digo la verdad. No puedo contestar nada. Me siento muy dolido porque a pesar de estar distanciado de ella, con mis hijos me llevaba bien. Todavía no hablé con mis hijos. Todo lo escuché por la televisión. Intenté llamarlos, pero no pude comunicarme”, indicó.
Tanto Sartal como la familia de Pajón se hicieron eco de las denuncias por violencia doméstica que existían en ambos casos y cruzaron acusaciones. “Hay denuncias hechas de que ella ingresó por la fuerza a mi domicilio. Tengo testigos de que ella me pegaba a mí mientras decía seguime pegando”, detalló el ex marido. Y agregó: “tuve que presentarme en la fiscalía con mi celular para que me saquen los mensajes que me había mandado ella junto a su actual pareja para amenazarme de muerte. Querían que yo deje la casa en la que vivo”.
Por su parte, el padre de la mujer contradijo las acusaciones de Sartal y aseguró que es un “psicópata y un cínico”, porque “Andrea no era violenta”. Mario, el padre de la docente, aseguró ante la prensa en la puerta de la casa donde estaban velando los restos de su hija: “Este hombre es capaz de cualquier cosa. La perseguía (a su hija) por todos lados, le cruzaba el auto, la llamaba. Es un psicópata”.
En tanto, cuando los periodistas le preguntaron si el ex marido de su hija podría haber sido el “instigador” del crimen, el hombre respondió: “Creo que sí”. Respecto a los trámites de divorcio, Sartal informó que se encontraban en la última etapa dado que habían resuelto la situación con su mujer.
“Esto no es un buen fin porque ya teníamos todo el divorcio resuelto. Es más, le había dicho a ella que después del divorcio nos podíamos juntar nuevamente para tomar un café”, dijo Sartal. Según indicaron fuentes judiciales, el 16 de septiembre era la fecha en que Pajón y su ex marido firmarían los papeles del divorcio, que había sido acordado entre ambos. Un dato no menor para los investigadores es que Sartal debía pagarle alrededor de 90 mil pesos a Pajón para formalizar la separación.
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