La familia del comerciante que murió tras un asalto buscará que el caso no quede impune
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Los familiares de Osvaldo Ciancio, el comerciante de 82 años que falleció el fin de semana pasado aparentemente como consecuencia de una lesión sufrida durante el asalto que lo tuvo como víctima el pasado 18 de marzo, transitarán por los caminos necesarios para indagar en la causa y que se busque a los culpables del hecho.
En este caso, María Cristina Guzmán, la sobrina del matrimonio asaltado en el comercio de Rodríguez y Machado, confió que este lamentable desenlace “nos agarró a todos medio desprevenidos”, puesto que pensaron que el cuadro del anciano “podía cambiar”.
“Pero no fue así, porque el golpe fue muy grande y el coágulo que le generó se siguió agrandando”, detalló.
A partir de esta situación “la idea de la familia es ver en qué condiciones se encuentra este hecho”, puesto que “nadie nos ha dicho si se ha encontrado algo, si se puede saber quién fue”.
“Nadie nos ha informado si ha habido algún avance”, agregó.
Además, Guzmán apuntó que otra de las cuestiones que deberán atender será “cómo va a cambiar la carátula”, dado que “en un primer momento esto fue un asalto, la situación está más grave con esta consecuencia”, puntualmente el fallecimiento de su tío.
De todos modos, aclaró que buscarán asesoramiento con abogados. “No sabemos sinceramente porqué no se trata de culpar a alguien sino que se busque quién fue”, expresó.
Cabe recordar que Ciancio y su esposa fueron asaltados por dos delincuentes que ingresaron por la parte posterior de la vivienda contigua al local de Rodríguez y Machado.
El cuadro
En otro pasaje de la charla que mantuvo con El Eco Multimedios, Guzmán detalló que producto del brutal golpe que recibió, a Osvaldo Ciancio “se le generó un coágulo cerebral y el médico que lo atendió le dio una medicación para ver si se podía reabsorber”.
Posteriormente, la víctima comenzó a tener “pérdida de motricidad, de habla. Y se determinó que había que hacerle una cirugía”. Sin embargo, esa opción fue desestimada puesto que “el riesgo era muy grande”, contó.
Desde ese momento, la salud del comerciante “fue deteriorándose rápidamente”.
Por eso, la familia decidió llevarlo “a un hogar, donde lo cuidaron. Después se enfermó de bronquitis, se lo medicó, y fue internado en el Hospital”.
“A partir de ahí, estuvo con suero y oxígeno hasta que el sábado (9 de junio) a las 23.30 se produjo el deceso”, manifestó Guzmán.
Encontrar a
los asaltantes
En cuanto a la posibilidad de que el caso se esclarezca, la docente confesó que “la esperanza es lo último que vamos a perder”.
“Me gustaría que en algún momento se encontrara y se pudiera dar con esas personas”, agregó.
Y lamentó que su tía, la mujer de 85 años, “perdió su pareja de hace 50 años, pero no por vejez, si no por un robo. Y eso da mucha tristeza. La esperanza es que aparezcan los responsables”. *
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