La Feria de Artesanos atendió hasta el último día y bajo el agua
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Eduardo Díaz, coordinador del evento, explicó que indudablemente la particularidad de este año fue organizar una feria para seis días por lo que están más que contentos porque pudieron gozar de los primeros tres días que “fue un veranito”.
Con respecto al clima de las últimas jornadas, aseguró que Semana Santa ya nos tiene acostumbrados a que la lluvia siempre viene, pero la particularidad de este año fue el viento que hizo que tuvieran que desarmar parte de la feria.
Sin embargo, recalcó que los artesanos que visitaron la ciudad destacaron mucho la predisposición de la organización ya que estuvieron muy atentos a todo lo que necesitaron aún con las condiciones climáticas adversas por las que atravesaron.
“Nuestro alimento es que los buenos artesanos que nos visitan destacan la calidad humana del equipo de trabajo. Ellos por su trabajo tienen un cronograma en el que visitan muchos lugares del país y, más allá de que en Tandil venden bien porque estamos en una ciudad turística muy visitada, también destacaron la calidez en general del tandilense”, agregó Díaz.
Saldo positivo
A pesar de los últimos días de lluvia, desde la Subsecretaría de Cultura calcularon que pasaron aproximadamente 12 mil personas por día, sobre todo se vio en la jornada del viernes.
Sin embargo y a pesar de este saldo, ayer fue un día en que muchos decidieron levantar su puesto mientras que otros se quedaron a vender con la expectativa de poder irse con un poco más de dinero.
Tal es el caso de Bernardo, autor de calabazas talladas y pulidas, quien precisó que el fin de semana arrancó muy bien pero que el tema de la lluvia aflojó un poco; aunque auguró que cuando frenaba un poco la lluvia y el público salía a caminar igual. “Mi mujer es de Tandil entonces nosotros podemos quedarnos, pero no es el caso de otros compañeros que tal vez no pudieron hacerlo y tuvieron que levantar”, indicó.
Por otra parte, Marta y Liliana, que realizan accesorios para bebés, y se mostraron más que conformes con la primera vez que expusieron en la ciudad. “Los primeros tres días del fin de semana fueron muy buenos ya que se vendió mucho y gustó la mercadería; pero el lunes no armamos por la tormenta y ayer, el último día, quedaba poca gente recorriendo”, detalló Marta.
Liliana advirtió que “nos gustaría que nos apoyen más en los puestos para no perder, porque nosotros ponemos todo y nos tuvimos que ir, levantar todo rápido y es una pena”.
En un puesto de la vereda de enfrente se encontraba Raúl, que trabaja con talabartería antigua como es el hierro, madera y cuero y quien en el día de ayer seguía produciendo para la venta. Desde su punto de vista, especificó que estos días en general fueron muy buenos y que se asombró más allá por la cantidad de gente, por la organización.
“Yo vengo a Tandil desde que se armaba la feria en la Plaza Moreno, alrededor de 18 años, y me pareció que este año estuvo excelente ya que no hubo cortes de luz como otros años, ni ninguna otra cosa”, explicó.
Además, agregó que la feria fue muy positiva y que “muchas personas con las que hablé que conozco hace algunos años se fueron conformes no con el tiempo, pero sí con lo que habían vendido”.
Por último, Agustina y Pablo optaron por desarmar su puesto antes. Ambos son de Tandil, trabajan con yeso cerámico haciendo relojes y decidieron levantar no sólo por la lluvia sino porque desde el sábado que no tenían más mercadería. “Por suerte vendimos todo y nos fue re bien, así que nos fuimos arreglando con cosas de otros puestos que nos prestaron para poder llenar”, concluyó Agustina.
Por lo pronto terminó Semana Santa y algunos artesanos ya están pensando en la del año que viene, algunos esperan que el tiempo los acompañe un poco más. u
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