La filial local de la Sociedad de Pediatría promocionó una campaña junto a Unicef
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Accedé a las últimas noticias desde tu email Integrantes de la filial Tandil de la Sociedad Argentina de Pediatría llevan adelante acciones de difusión de la segunda edición de la Semana del Prematuro, adhiriendo de tal forma a la labor de concientización que instrumentó Unicef Argentina.
Los pediatras especializados en neonatología Laura Carciochi, Favio Mores y Miguel Barichello plantearon ante El Eco Multimedios que “se define como prematuro a un bebé cuando nace por debajo de las 37 semanas de gestación”.
Acotaron que pueden presentar diversos riesgos, los que depende del grado de gestación. “En un chico con 36 semanas lo que más comúnmente vemos son cuadros de dificultades respiratorias, transitorias muchos de ellos”, aunque los cuadros se complican a medida que descienden las edades gestionales.
Concientización
Los profesionales plantearon que desde la filial local de la institución científica se apunta “a difundir que esta semana ha sido declarada como Semana de la Prematurez, por la importancia que tiene como causa” de decesos.
Añadieron que “desde la Sociedad Argentina de Pediatría pretendemos difundir sus derechos” y especificaron que “esta año la campaña está basada en el derecho 9, que apunta a mejorar la evolución, la recuperación y las condiciones del alta de los bebés prematuros con la participación -dentro de las unidades de cuidados intensivos- de los padres”.
Explicaron que “la prematurez constituye algo más del 50 por ciento de la mortalidad infantil”, que incluye los decesos ocurridos entre el nacimiento y el año.
“Si bien es muy difícil revertir esa cifra de mortalidad en la prematurez por las patologías inherentes a la edad e inmadurez del recién nacido por más que haya avances médicos y tecnológicos, se ha demostrado que la participación de la familia, su presencia y el contacto del prematuro con la mamá –aún en extremas edades- mejora la recuperación y disminuye la mortalidad”, indicó Mores.
Sin embargo, encuestas de Unicef señalan que las unidades de asistencia de nuestro país “por distintos motivos no están preparadas para incluir a la familia dentro del área”.
Los profesionales admitieron que “es un poco complicado el ingreso de los familiares, sobre todo en cuadros agudos del paciente. Hablamos de bebés que pueden pesar 850 gramos y que están en estado crítico”, acotó Miguel Barichello.
Admitió que “habitualmente hacemos pasar al papá, ya que la madre muchas veces aún no se puede mover”, en tanto que otra limitante es que los servicios de cuidados intensivos carecen de espacio físico adecuado.
El desafío
Laura Carciochi recordó que “por segundo año, Unicef promueve los derechos del niño prematuro, con varios eventos y encuestas en hospitales de todo el país”.
Destacó que “ha ido creciendo la tecnología y prematuros que antes no sobrevivían ahora sí pueden hacerlo. Sin embargo, eso no se ha ido acompañando de una humanización y de tener a la familia como principal eje para ese chiquito, aunque su cuadro sea grave o incluso esté cercano a la muerte”.
De allí el actual desafío de “renovarnos como instituciones e ir proyectando una residencia para madres, un lactario, etc.”.
¿Como prevenir la prematurez?
• Mejorar las condiciones socioeconómicas y culturales de las mujeres, eliminando las barreras que impiden su reconocimiento social, el acceso al trabajo con igual remuneración que los hombres, y que fomentan la deserción escolar o la violencia familiar, entre otros factores.
• Las mujeres pobres, con bajo nivel educativo y/o que sufren situaciones de violencia tiene mucho más riesgo de tener hijos prematuros.
• Perfeccionar el acceso a los programas de salud sexual y reproductiva, con una adecuada educación en salud sexual y procreación responsable para evitar embarazos no deseados.
• Fomentar la consulta preconcepcional.
• Mejorar la consulta prenatal, para lograr que sea universal, precoz, frecuente y, especialmente, de calidad. En la actualidad más del 90% de las mujeres embarazadas accede al control prenatal, pero lo hacen en forma tardía (luego del primer trimestre), afectando la calidad de la atención, al perder oportunidades de detectar factores de riesgo para la prematurez.
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