La fotogalería del Mumbat
A partir de la irrupción de la fotografía como forma de expresión artística dentro del vasto mundo de las artes visuales, su expansión se dio a un ritmo y escala inimaginables a lo largo del mundo, independientemente de las diferencias culturales entre pueblos.
Desde aquel invento meramente científico que en el año 1839 fuera presentado por Louis Jacques Daguerre ante la Academia de Ciencias de Paris, llegamos hasta el presente donde la fotografía ocupa innumerables espacios de presentación debido a la aceptación masiva del medio.
Este fenómeno de expansión de la fotografía se debe simplemente a que su desarrollo desde los comienzos estuvo ligado al uso popular. Desde un principio, la fotografía vino a reemplazar los costosos retratos pintados que eran solo accesibles a clases altas de las distintas sociedades, para pasar a un esquema donde la creciente burguesía por menores costos también accedió a aquel detalle de status social que implicaba ser retratado.
Esta particular condición de ?accesible? desde sus orígenes hizo de la fotografía lo que hoy conocemos como medio. A lo largo del mundo las personas estamos habituados a convivir con la fotografía desde niños. Repasamos la historia familiar a través de la fotografía. Consumimos todo tipo de objetos que vemos en fotografías. Estudiamos con libros cargados de fotografías. Nos informamos con fotografías. Y al final encontramos Internet, ámbito máximo de circulación de fotografías.
En fin, esta lista interminable de contactos cotidianos entre las personas y la imagen fotográfica la transforma en un eslabón que permite al espectador, ya frente a una obra fotográfica, rápidamente y en forma simple descifrar, o al menos intuir, los códigos de la misma y el sentir del autor que la creo desde una mirada artística. Nos resulta así un ámbito al que podemos definir como ?familiar?.
En la medida que instituciones convocantes de otras formas de expresión del arte identificaron y comprendieron lo hasta aquí dicho, comenzaron a incorporar espacios específicos dedicados a la presentación de obra fotográfica, dado que reconocieron su merecida condición de ?arte? cuando esta fuera creada desde un sentir inspirado; y adicionalmente concibieron aquellos espacios como ?puertas de entrada? hacia otras formas del arte con las cuales un gran número de personas no tienen un contacto tan frecuente.
Este contexto nos alentó a gestar el proyecto de fundar en el ámbito del Museo de Bellas Artes Tandil (Mumbat) la primera fotogalería permanente en la ciudad de Tandil
Esta propuesta está coordinada por el fotógrafo Martín González, que aportará toda su capacidad cognitiva y creativa en la puesta visual y gestión, al equipo de trabajo del Mumbat.
Dicha Institución, agradece por éste medio, el aporte desinteresado de José Luis Betelu, quien facilitara las placas originales de vidrio, así como al Museo del Fuerte, ambos propietarios de las mismas. A partir de tan generoso gesto y la importantísima labor del diseñador Pomy Levy, quien digitalizara el material, será posible disfrutar del significativo material artístico y testimonial.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios